Una garantía para la actividad en Asturias

El proyecto está llamado a mantener la producción siderúrgica en el Principado, al menos, cuatro décadas más

N. A. E. GIJÓN.

La reconstrucción de las baterías de cok de Gijón fue anunciadas como la gran inversión de Arcelor en Asturias desde la llegada de Lakshmi Mittal, un proyecto llamado a garantizar la actividad de la multinacional en la región durante, al menos, 40 años y mejorar la competitividad de las plantas.

La obra consiste en reconstruir las dos baterías de 45 hornos de las que dispone la instalación gijonesa y cuya actividad cesó en 2013, incorporar un sistema de captación y filtrado de humo y polvo procedente del deshornado, un nuevo sistema de lavado del gas y una nueva planta biológica para el tratamiento de aguas residuales.

Cuando estén a pleno funcionamiento, las nuevas instalaciones producirán alrededor de 1,1 millones de toneladas de cok anuales, 300.000 menos que las que ahora se consiguen con las de Avilés, pero una cifra que Arcelor considera suficiente para abastecer a ambas plantas, dado que también se prevé ganar en eficiencia.

El objetivo era que en Gijón se volviera a producir cok en la primera mitad de 2019, aunque solo con una batería. La segunda, que sumaría 45 hornos más, entraría en funcionamiento a lo largo del segundo semestre.

La multinacional se decantó por reconstruir las baterías de Gijón frente a las de Avilés por dos motivos básicos: el primero es su ubicación, más alejada del casco urbano, lo que tiene sus implicaciones de cara a preservar los niveles de contaminación en los principales núcleos de población y también las molestias que pudieran generar; y el segundo, poder compatibilizar la construcción de las nuevas baterías en Gijón con el mantenimiento de la actividad en las de Avilés, de tal forma que no haya que importar cok para que las plantas asturianas sigan funcionando.

El cok es fundamental para mantener la actividad siderúrgica en Asturias, que es de carácter integral, el único punto de España en el que se mantiene. Las baterías son la serie de hornos en los que se convierte el carbón en el mineral ya destilado que se utilizará después en los hornos altos y en ellas empieza el proceso de la producción de acero.

Las viejas baterías gijonesas dieron por finalizada su fase productiva en 2013, tras casi cuarenta años de actividad y millones de toneladas de producción de cok y de otros elementos como gas, benzol, alquitrán o sulfato amónico. Desde entonces, las de la factoría de Avilés suministraron el mineral necesario.

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