Arcelor espera iniciar ya las pruebas a los equipos afectados por la inundación

Arcelor espera iniciar ya las pruebas a los equipos afectados por la inundación

La previsión es arrancar una máquina de colada la próxima semana y trabajar con un convertidor hasta iniciar los ensayos con la otra, la más afectada

P. L. GIJÓN.

Ahora que las labores de achique en la acería de Avilés finalizaron, la dirección de Arcelor prevé comenzar a probar los equipos afectados por las inundaciones registradas en la madrugada del lunes. Según explicaron fuentes sindicales -a la par que continúan las labores de limpieza de la LD-III-, la idea es «arrancar la máquina de colada continua número 2 la próxima semana y trabajar con un convertidor hasta empezar las pruebas con la otra, que fue la mas afectada por el agua».

La maquinaria dañada por el desbordamiento del arroyo Las Llongas, que se encontraba en los sótanos y en los fosos donde se carga el arrabio, permanece en talleres pertenecientes a empresas externas para su secado, análisis y finalmente reparación en los casos que sea posible. La siderúrgica confía en que el domingo o el lunes se pueda poner en marcha la escarpadora, la máquina que permite eliminar irregularidades a los desbastes que luego se envían al tren de chapa gruesa. Si este calendario se cumple, las líneas acabadoras de Gijón no se verán afectadas por los problemas de la planta avilesina.

No obstante, los hornos altos de la factoría gijonesa han tenido que reducir su producción porque su arrabio no podía emplearse en la acería de Avilés y, al bajar su actividad, también se procedió a disminuir la de las baterías de cok. Para minimizar los perjuicios económicos, Arcelor optó por adelantar el mantenimiento del horno alto 'A', que estaba programado para el mes de julio.

550 trabajadores

Las inundaciones registradas en la LD-III no solo tienen efectos materiales. La repercusión también concierne a las 550 personas que trabajan en las instalaciones. Por el momento, Arcelor no ha aplicado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que está vigente en todas las fábricas de la multinacional en España hasta final de año.

La dirección decidió que los trabajadores disfruten de los saldos pendientes mientras duren los trabajos. Es decir, los descansos y vacaciones no disfrutados y las horas destinadas a los cursos de formación y reconocimientos médicos. En la misma situación están los trabajadores de las empresas auxiliares.

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