Manuel Menéndez expresa su «confianza en la fortaleza» de Liberbank tras la ampliación

Las acciones de la entidad se desplomaron al inicio de la sesión hasta un 30% para recuperarse a lo largo de la jornada y cerrar a 0,85 euros, un 12,37% menos que el miércoles

OCTAVIO VILLA GIJÓN.

Como cabía esperar, el anuncio que el pasado miércoles hizo público Liberbank de que en octubre aprobará una ampliación de capital de 500 millones de euros y que con la práctica totalidad de su capitalización bursátil actual constituirá una reserva voluntaria indisponible de unos 816 millones de euros para hacer frente a sus activos dudosos originó ayer un pequeño terremoto en la apertura de la sesión bursátil. Los títulos de Liberbank llegaron a desplomarse casi el 30% en su cotización durante la primera hora de actividad en el parqué madrileño, pero pronto llegó la calma. Una hora después de la apertura de la sesión, las participaciones de la entidad financiera comenzaron a repuntar y durante el resto de la jornada se instalaron en un perfil plano ligeramente alcista, en el entorno de los 81 céntimos por acción (una bajada respecto al inicio de la sesión de unos quince puntos). Al término de la sesión, las acciones cotizaron a 0,85 euros (un 12,37% menos que el día anterior).

¿Qué había ocurrido? Un ajuste técnico de capital de libro, en el que los accionistas de referencia mantuvieron sus posiciones, pero los que cuentan con participaciones minoritarias entraron en una dinámica de ventas iniciales hasta que el resto de indicadores comenzaron a dar mensajes tranquilizadores para el mercado. Uno de ellos, muy relevante a ojos de los analistas, la deuda subordinada.

Apoyo de los accionistas
El consejero delegado recuerda que la emisión de derechos está preasegurada, con el apoyo de los principales accionistas de la entidad, con el objetivo de reducir los activos dudosos y el de mejorar la rentabilidad y el retorno al accionista.
Desapalancamiento del balance
La ampliación de capital y la constitución de una reserva voluntaria indisponible de 816 millones de euros supondrá que Liberbank contará con ratios de cobertura «que serán referencia en el sector». Además, hay una «contrastada dinámica de reducción de activos dudosos.
Fuerte posición de capital
La constitución de una reserva y la ampliación de capital supondrán una posición fuerte que, además, se mejorará con la migración a métodos de cálculo del riesgo IRB.
Liquidez
Con la ampliación se pretende lograr una «posición de liquidez líder en el sector», un aspecto que devendría en un «fortalecimiento de la franquicia».
Rentabilidad
Los cálculos de Liberbank implican una rentabilidad operativa que en 2020 habría ascendido hasta el 8%. Además, se proyecta pagar dividendos (payouts) a los accionistas ya en el ejercicio de 2018. Menéndez afirma que el ROE será «atractivo para un banco puramente minorista, con productos de bajo riesgo y sencillos, líder en los mercados de origen». Además, la entidad exhibe como un punto fuerte el hecho de que el 97% de los depósitos «son minoristas, granulares y con un bajo balance medio».

Mientras en junio pasado, cuando las actividades de operadores bajistas a corto llevaron a un desplome de las acciones de Liberbank, la deuda subordinada bajaba en su valoración de forma destacada, ayer, por contra, subía desde el inicio de la sesión casi en cifras de dos dígitos, llegando pronto a instalarse en el 105%, lo que apuntaba a que el mercado estaba interpretando que el banco, con la ampliación de capital que apoyan íntegramente todos sus accionistas de referencia (que ya han anunciado que acudirán a la ampliación para mantener al menos sus posiciones relativas en el accionariado de Liberbank) está más fuerte frente a los activos dudosos. Por otro lado, Liberbank está en un proceso de liberación que le llevará a vender de aquí a finales de año unos 800 millones de euros en este tipo de activos.

Menéndez, tranquilizador

El anuncio de la ampliación de capital se hizo oficial el pasado miércoles tras el cierre de la jornada bursátil. El consejero delegado, Manuel Menéndez, y el director de finanzas y desarrollo corporativo de Liberbank, Jesús Ruano, mantuvieron ayer una reunión con analistas bursátiles en la sede de la Bolsa de Madrid, media hora antes de la apertura de las cotizaciones. En este encuentro, Menéndez exhibió su «confianza en la fortaleza» de Liberbank frente a los activos dudosos una vez se afronte la ampliación de capital que se aprobará en la junta de accionistas del 9 de octubre próximo.

El éxito de la ampliación está garantizado por dos soportes. Uno, que los accionistas de referencia de la entidad (las fundaciones bancarias, con un 43,8% del capital social; el fondo de inversión Oceanwood, que controla el 12,6% de los títulos; el inversor mexicano Ernesto Tinajero, que a través de Aivilo detenta el 7,4%, y el Grupo Masaveu, que controla el 5%) han mostrado ya su disposición a asumir todas las condiciones de la ampliación y a acudir a ella para inyectar capital y mantener sus posiciones relativas. Otro, que la entidad ha contratado con Deutsche Bank y con Citigroup Global Markets Limited un contrato de preaseguramiento que garantiza que se cubrirán los 500 millones de euros de la operación de ampliación. Los accionistas de referencia suman el 68,8% del capital, lo que asegura también el éxito de la operación y establece un nivel de resistencia en la cotización que ayer se rozó por momentos.

Los objetivos de la ampliación pasan por aumentar las coberturas de la entidad y acelerar el proceso de reducción de NPAs (activos no rentables). De hecho, Liberbank está inmersa en un plan que le llevará a deshacerse de 800 millones de euros en este tipo de activos durante lo que queda de año.

También servirá la ampliación para pasar de un ratio de capital actual del 11,6% al 12% a corto plazo, en una dinámica en la que, según explicó ayer Menéndez a los analistas, hay «margen de mejora de solvencia en mayor medida si el banco recibe la aprobación para migrar a modelos avanzados IRB», para lo que «el calendario continúa avanzando de manera adecuada». Contando con ello, y a falta de la aprobación del Banco Central Europeo, los activos ponderados de riesgo (APR) se reducirían, según calcula la entidad, en «más de 3.000 millones de euros únicamente con el libro hipotecario», una de las partes del león del negocio de Liberbank.

El objetivo de disminución de los activos no rentables es ambicioso, pero Menéndez lo presentó ayer como factible. El plan es pasar de una tasa de mora (en junio pasado) del 11,3%, que sin ser mala no es de las mejores del sector, al 5% durante 2018 y al 3,5% en 2019, lo que supondría una posición de liderazgo nacional en este aspecto.

Liquidez y dividendos

Uno de los mejores datos a favor de la posición bursátil de Liberbank, de entre los esgrimidos ayer por Manuel Menéndez y Jesús Ruano ante los analistas, es que la entidad «mantiene una buena posición de liquidez», con un ratio LCR (liquidez a corto plazo) cercano al 300% (297% al cierre del primer semestre, mientras el límite regulatorio está en el 80%).

Entre otros aspectos favorables para el modelo de negocio de Liberbank se cuenta su buen posicionamiento para «aprovechar la recuperación de los tipos de interés», dado que el 'core' de su negocio le otorgaría la capacidad de mejorar la rentabilidad de la cartera de renta fija en ese previsible escenario.

Por otro lado, la entidad, como reiteraron ayer Menéndez y Ruano a los analistas, sigue avanzando en sus planes de reducción de costes, que «van por buen camino». El objetivo de Liberbank es el de reducir «la base de costes por debajo de los 400 millones de euros», si bien los directivos son conscientes de que esto puede conllevar un cierto nivel de conflictividad laboral. La previsión y la intención de la dirección de Liberbank es que la entidad pueda retomar la política de dividendos en efectivo ya en 2018, con un payout del 20% sobre los beneficios, que confía en poder incrementar hasta el 40% en 2020.

En junio, la pronunciada bajada de la cotización, debida entonces a las operaciones en corto de especuladores internacionales llevaron a la CNMV a establecer una limitación por dos meses de dichas operaciones, cuya vigencia finalizará el próximo martes a medianoche.

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