El Comercio

Gonzalo Urquijo.
Gonzalo Urquijo. / ÁLEX PIÑA

La industria siderúrgica pide a la UE que defienda el sector como EE UU

  • 58 ejecutivos europeos reclaman en una carta abierta que se adopten medidas más efectivas y rápidas contra el 'dumping'

Los ejecutivos del sector siderúrgico europeo se han unido para pedir a la Unión Europea que su papel en defensa del acero comunitario se parezca más al que ejerce Estados Unidos con sus productores locales que el que actualmente asumen las instituciones del viejo continente. Con motivo del Consejo Europeo que se celebrará los días 20 y 21 de octubre y que contará con la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno de todos los Estados miembros, 58 ejecutivos de la industria siderúrgica europea, cuyas empresas representan casi el 100% de la producción de acero en la UE, han escrito una carta abierta a los dirigentes políticos para que velen por el futuro de «una industria siderúrgica innovadora, sostenible y competitiva a escala mundial». La misiva está firmada, entre otros, por Aditya Mittal, máximo responsable del grupo ArcelorMittal en Europa; Gonzalo Urquijo, presidente de ArcelorMittal España y presidente de la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), y Geert Van Poelvoorde, presidente de la Asociación Europea del Acero (Eurofer).

La carta reclama una reforma del reglamento 'antidumping' de la Unión Europea para hacer frente al acero que se vende por debajo del coste de producción y que llega de otros países, sobre todo de China. La modificación incluye que se tengan en cuenta los cinco criterios definidos por las instituciones comunitarias para considerar a un país como una economía de mercado y que la carga de prueba en las investigaciones 'antidumping' recaiga en los exportadores. «Entendemos que la metodología debería situarse en consonancia con la metodología no estándar aplicada por EE UU», señalan.

«Eficacia dudosa»

No es esta la única petición a la UE para que imite las actuaciones de Estados Unidos ante la llegada de productos siderúrgicos demasiado baratos, que amenazan la supervivencia del sector en el viejo continente. Los firmantes también reclaman en la carta medidas que permitan restablecer un marco de comercio justo de forma más efectiva y más rápida. «Es un proceso muy lento en comparación con la aplicación de los instrumentos de nuestros socios comerciales», afirman, y también critican su eficacia «dudosa», al aplicar aranceles sustancialmente inferiores al alcance calculado del 'dumping'. «Las medidas resultantes son inferiores a una décima parte de las medidas impuestas en EE UU», censuran.

Otro objeto de crítica es que la UE es la única de las principales regiones del mundo que aplica sistemáticamente la 'regla del derecho más bajo', que calcula los aranceles de forma poco realista. «En ciertas circunstancias debe ser posible determinar la no aplicabilidad de esta regla», señalan.

Por último, destacan que el régimen de comercio de derechos de emisiones de la UE constituye el mayor y más ambicioso mercado de derechos a escala mundial y, aunque aseguran que la industria europea está «firmemente comprometida con la reducción de las emisiones de C02», también advierten de que ese comercio no puede suponer una carga económica superior a lo que resulte tecnológica y económicamente viable.

«Necesitamos que la reforma se traduzca en un marco viable y equitativo», reclaman, porque la actual propuesta para el periodo posterior a 2020 impone a los productores siderúrgicos europeos costes a los que no se ven confrontados sus competidores en el resto del mundo. «Ello pone en peligro la continuidad de los puestos de trabajo y las inversiones en la siderurgia», alertan.