El Comercio

El miedo a una victoria de Trump tiñe de rojo la Bolsa a ambos lados del Atlántico

Donald Trump.
Donald Trump. / Afp
  • Ningún mercado logró este miércoles ganancias ante la falta de resistencias frente a los nuevos movimientos bajistas

Si hablamos de la Bolsa los altibajos son moneda de cambio habitual dentro de un complicado juego de contrapesos. El problema llega cuando uno gana fuerza sin que otras resistencias lo puedan frenar y eso es precisamente lo que ocurrió este miércoles prácticamente a nivel mundial. No hubo mercado que escapara del temido color rojo en los índices y el culpable, de nuevo, fueron los miedos, pero esta vez a ver a Donald Trump en la Casa Blanca.

La hipotética victoria del candidato populista, que se presenta por el Partido Republicano pese a algunas críticas internas, empieza a verse como algo factible según se acerca la cita con las urnas del día 8. Para los inversores, sobre todo los corporativos, la demócrata Hillary Clinton representa la continuidad de un sistema que, aunque con fallos, da muestra de cierta estabilidad en lo conocido mientras que con Trump aparece un arcoíris de incertidumbres.

Y ese resquemor ya se acusa en los parquets de las principales plazas mundiales. La jornada ya empezó mal con una caída del 1,8% en el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio, considerado el principal referente para los mercados asiáticos. Le siguió Shanghai, donde el principal índice chino perdió un 0,6% y pocas horas después la epidemia del rojo se había extendido por Europa.

No fueron caídas récord aunque sí uniformes, lo que hace ver un claro efecto dominó tras conocerse en las primeras horas del miércoles que las últimas encuestas en EE UU recortan la ventaja de Clinton, e incluso alguna sitúa a Trump mínimamente por delante. Lo peor lo vivió Milán, con un descenso del 2,5%. Ya a más distancia, la Bolsa de Francfort perdió otro 1,5%, Amsterdam un 1,3%, París un 1,2% y Londres, más pendiente del ‘brexit’, un 1%.

En España el día también fue de los más negativos. Amén de dejar atrás la cota psicológica de los 9.000 puntos –una frontera que logró reconquistar el pasado 20 de octubre y que ha perdido media docena de veces este año–, lo peor es que el descenso del 1,8% con que cerró el índice selectivo Ibex-35 fue el mayor registrado desde mediados de agosto.

El petróleo, también a la baja

Al miedo a la llegada de un populismo millonario a la presidencia de EE UU –Trump es un conocido magnate– se unió también el descenso en el precio del petróleo –el de clase ‘brent’, referente en Europa, es hoy un 13% más barato que a principios de octubre aunque en los surtidores españoles de carburante no se esté trasladando esa comparativa–, lo que penalizó la cotización de grandes grupos como Repsol (-2,4%), Gas Natural (-2,9%) y Mapfre (-2,8%).

Por sectores, la banca fue claramente el peor, con el BBVA perdiendo casi un 4%, el Popular un 3,8%, Sabadell otro 2,8%, Santander un 1,8% y Caixabank un 1,7%.

La prueba de que el efecto dominó del rojo bursátil fue total es que también al otro lado del Atlántico llegaron las caídas. En EE UU los índices de Wall Street descendieron a mínimos desde julio mientras el crudo cotizaba un 3% más barato que en la víspera. Peor se presentaba el panorama en Latinoamérica, con la Bolsa de Sao Paulo dejándose un 2,5% de su valor sobre el parquet y la de Buenos Aires otro 2,3%. Y la divisa estadounidense, mientras, sigue perdiendo terreno con el euro, que este miércoles se pagaba a 1,11 dólares, su nivel más alto en tres semanas.