El Comercio

La industria láctea del Principado pide mayor protección

José Armando Tellado y Francisco Rodríguez, ayer, en el RIDEA.
José Armando Tellado y Francisco Rodríguez, ayer, en el RIDEA. / PABLO LORENZANA
  • «La globalización es una gravísima falacia que pone en peligro los trabajos que no son tecnológicos», advierte Francisco Rodríguez

Francisco Rodríguez y José Armando Tellado tienen más en común de lo que imaginan. Ambos dirigen dos grandes compañías lácteas asturianas y los dos dominan el arte del lenguaje y la comunicación, y ayer lo demostraron de nuevo en la apertura del ciclo 'Perspectivas de la industria asturiana', del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA). Además, ambos defienden la necesidad de una regulación de mercado para competir en un mundo globalizado y en una Unión Europea que, hasta la fecha, ha perjudicado al sector lácteo asturiano.

El presidente de Industrias Lácteas Asturianas (Ilas), que opera bajo la marca Reny Picot, fue más crítico con la globalización, «una gravísima falacia, un embuste que pone en peligro los puestos de trabajo que no son tecnológicos», y con la libertad de mercado «que no favorece el trabajo; al contrario, es una burla ramplante». Reconoció que es «poco frecuente» que esta crítica proceda de un empresario como él, pero justificó que a ello le lleva, precisamente, «el celo por defender la verdadera libertad de mercado». Y es que Francisco Rodríguez denuncia a aquellos liberales de salón que creen que «la humanidad solo puede prosperar si se eliminan las fronteras y se hace del planeta una aldea global en la que competir encierra el peligro de la ley de la selva, imponiéndose la raza mejor dotada».

Había comenzado su intervención Francisco Rodríguez destacando sus coincidencias con el recién elegido presidente de EE UU. «No contaba yo con que coincidiría con Trump en dos cuestiones: la globalización es un camelo y el cambio climático es otro camelo que en Europa ha generado un impuesto muy pesado, una tasa que la pagamos nosotros, pero no otros países más grandes, como Estados Unidos o China, y eso limita la competencia». Reflexionó también sobre el 'Brexit', «el comienzo de un desengaño que puede ser más grande en el tiempo», y advirtió de que el sector lácteo asturiano «dependerá de la prosperidad de los hombres del campo».

El director general de CAPSA Food, Armando Tellado, quiso ver la botella medio llena y habló de «oportunidades» frente a la incertidumbre y los cambios a los que se enfrenta el mundo. Defendió el principio de la filosofía china del yin y yang, dos energías opuestas que se necesitan y se complementan, para afirmar que «donde hay riesgo, también hay oportunidad. Nada es una verdad absoluta, todo está en continua transformación». En ese contexto, se mostró convencido de que «el cambio puede ser gestionado como una oportunidad para quien lleve la iniciativa». Comparó el escenario de España, un país donde decrece la demografía, con riesgos de fragmentación geopolítica y endeudamiento financiero, con un contexto mundial donde la población alcanzará en el año 2050 los 10.000 millones de individuos que comen y se alimentan, donde los países emergentes contribuyen a reducir la desigualdad y donde hay un mayor número de democracias.

Reglas homogéneas

En un mundo globalizado, Tellado abogó por introducir reglas homogéneas de mercado, «no un proteccionismo de cierre de fronteras que nos lleve a la miseria», pero sí defendió criterios claros. «Alguien tiene que decir si el sector láctero es estratégico o debe jugar sin reglas, y alguien tiene que definirlas». El director general de CAPSA tiene claro que esas reglas deberían marcarse bajo el criterio de «una sostenibilidad» que genere riqueza para repartir y proteja el medio ambiente.

Tellado apeló también a «la responsabilidad y el poder» del consumidor, que tiene la opción de elegir un producto de marca con garantías frente a otro que ha sido fabricado, por ejemplo, en un país sin derechos laborales. En cualquier caso, matizó que el organismo regulador competente es el que debe facilitar el conocimiento de esos productos. «Al Gobierno le compete regular y a las empresas mejorar la información al consumidor», apuntó.

Previamente al acto en el Ridea y preguntado por la defensa de Podemos de una leche asturiana con denominación de origen, Tellado recordó que bajo la marca Central Lechera se comercializa un volumen superior a toda la producción láctea asturiana. «Esa marca es líder en España, se identifica con origen y calidad y tenemos intención de seguir creciendo», zanjó.