El Comercio

Diego Galiano.
Diego Galiano. / PIÑA

«El Gobierno debería regular el mercado de la vivienda para evitar otra burbuja»

  • «En España cualquiera puede vender un piso aunque no sepa leer ni escribir», critica el presidente nacional de los agentes inmobiliarios

Un gran pacto por la vivienda para evitar una nueva burbuja, un nuevo marco jurídico que regule en España el mercado inmobiliario e identifique a los operadores y un registro de inquilinos morosos, son algunas de las reivindicaciones del Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria. Su presidente, Diego Galiano, participó ayer, en Oviedo, en la celebración del 65 aniversario del colegio en Asturias, a cuyos profesionales quiso dar «ánimos», porque el mercado de la compraventa de vivienda tiende a «normalizarse» y su sensación es «de moderado optimismo».

Diego Galiano expuso que 2015 y 2016 «han sido años de recuperación», tras «la larga travesía del desierto de ocho años y una resaca de otros ocho». Hoy, dijo, «hay más demanda de vivienda, la financiación hipotecaria se ha abierto y la gente sale a comprar». Confió en que la situación se mantenga en el tiempo, «si las condiciones de empleo e hipotecas son óptimas». A estos factores añadió una evolución demográfica y una política fiscal favorable, «algo decisivo para que haya movimiento inmobiliario».

El presidente nacional de los agentes inmobiliarios aprovechó para reclamar al nuevo Gobierno «un gran pacto por la vivienda», que sirva «para evitar que se repita la burbuja» y regular el mercado inmobiliario. Hoy en día, según denunció, la falta de control permite que «vendan casas quienes no saben leer ni escribir» y ello ha provocado «malas praxis, estafas, condenas a falsos operadores, etcétera». Por ello, defendió que ese pacto debería incluir un nuevo marco jurídico para identificar a los operadores, exigiéndoles algún tipo de certificado administrativo -para ser colegiado es necesario contar con una titulación universitaria-. Esto daría «seguridad y transparencia» al sector, en un contexto, además, de auge en la compraventa por internet. Galiano señala que llama la atención que en un país como España, «donde se regula todo, los drones, el reciclaje de chatarra o la manipulación de alimentos en una plaza, la compraventa de pisos esté sin regular».

El alquiler, al alza

El presidente nacional de los agentes inmobiliarios asegura que el del alquiler «es un mercado alcista». Y lo razona: «Los hijos han visto los desahucios y los dramas que han vivido sus padres y tienen miedo a hipotecarse. Si a eso sumamos la movilidad laboral y la inestabilidad en el empleo, está claro que se van a inclinar por el alquiler».

Considera «un error» la cultura de la propiedad que existe en España. Lo idóneo, a su juicio, es el equilibrio entre la compra y el alquiler. Porque, en el caso de que la demanda de alquiler superara a la oferta -como amenaza con ocurrir en las grandes ciudades, como Barcelona o Madrid-, subirán los precios y se correrá el riesgo de que se produzca «una burbuja del alquiler». Por ello, anima a los propietarios de viviendas a que las saquen al mercado. No obstante, cree que el Gobierno debería apoyar el fomento del alquiler con más medidas, como la creación de un registro de inquilinos morosos.