El Comercio

La OPEP retoma los recortes de crudo después de ocho años para elevar su precio

Reunión formal de ministros de petróleo de la OPEP, en Viena.
Reunión formal de ministros de petróleo de la OPEP, en Viena. / Christian Bruna (Efe)
  • El cartel acuerda reducir en 1,2 millones de barriles al día su producción y el coste del petróleo sube un 8,5% en un día, hasta los 51 dólares pero no se esperan grandes alzas

  • Los grandes productores vuelven a controlar la cotización del petróleo, que cayó un 60% desde 2014 para acabar con la industria del 'fracking' norteamericano

Después de muchos meses de indecisión y varios encuentros infructuosos, los países integrados en la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP) han decidido reducir la extracción de crudo para provocar, indirectamente, el alza en el coste de esta materia prima. Los miembros del cartel habían conseguido su objetivo incluso antes de que se formalizara la decisión porque, después de toda una jornada con la cotización del barril de Brent al alza, finalmente ha cerrado la sesión con un repunte superior al 8,5%. El crudo abandona los precios bajos y vuelve a situarse por encima de los 51 dólares.

Ha sido la primera reacción del mercado a la decisión de reducir en 1,2 millones de barriles la producción conjunta que los miembros de la OPEP sacan al mercado diariamente. A esa cantidad hay que unir otros 600.000 barriles que países no adscritos a la organización también se comprometieron a recortar: 300.000 de Rusia, y otros tantos de economías como las de Kazajstán, Uzbekistán y Omán. En total, 1,8 millones de barriles que dejarán de estar disponibles en el mercado a partir del próximo día 1 de enero.

El acuerdo ha sido posible después de que Arabia Saudí, Irak e Irán –los tres grandes productores del mundo– limaran sus diferencias. El emirato se compromete a reducir su nivel de extracción en casi medio millón de barriles por día;y los irakíes, en 210.000 unidades, a pesar de mostrarse rehacios por la necesidad de luchar contra un Estado Islámico que se ha hecho con parte de la producción nacional. Mientras, el régimen de Teherán ha salido airoso de la cita al quedar exento de aplicar ningún recorte, al haberse incorporado al mercado recientemente tras el levantamiento de sanciones de Estados Unidos.

Tampoco aplicarán recortes Libia y Nigeria. Ni siquiera Indonesia, aunque en este caso lo hará a costa de desvincularse temporalmente del cartel, al no poder asumir la nueva política de producción acordada ayer.

Adiós a la fractura hidráulica, por ahora

Se trata de la primera reducción de producción acordada por el cartel desde diciembre de 2008. A finales de aquel ejercicio, la organización optó por elevar los precios ante la brutal caída de la demanda, que había deprimido al petróleo de los 140 a los 50 dólares por barril. Lo hicieron con continuas inyecciones de producción que sostuvieron el coste del Brent entre los 115 y los 120 dólares desde 2009 a 2014. En junio de hace dos años, el crudo comenzó a desplomarse, también intencionadamente, al mantenerse la producción en el entorno de los 33 millones de barriles diarios, para acabar con la industria del ‘fracking’, llevando los precios hasta los 28 dólares de principios de este año.

Ahora, vuelve a ser el momento de elevar los precios. Con la decisión de ayer, la OPEP «ha conseguido ganar tiempo porque ha expulsado a buena parte de la industria del ‘fracking’ norteamericano del mercado y no podrán volver a hacerle sombra a cinco o diez años vista», explica Albert Enguix, analista de GVCGaesco Beka. Con esas empresas de la extracción hidráulica arruinadas, al no poder soportar precios del Brent por debajo de los 60 dólares, el camino queda despejado para que los productores de crudo puedan «controlar de nuevo el mando de los precios», indica Enguix.

En cualquier caso, los expertos no abogan por un incremento rápido de los precios de los productos asociados al petróleo, como los combustibles de automóviles o los que sirven para encender la calefacción. «El crudo subirá, pero hasta el entorno de los 55 dólares», explica Albert Enguix. «No veremos precios de 70 u 80 dólares, salvo que ocurra un ‘shock’ externo», apunta.

Lo que sí cambiará parcialmente será la situación presupuestaria por la que atraviesan algunos de los países exportadores de petróleo, en especial Arabia Saudí o Venezuela, dos de los más perjudicados por las políticas del cartel, aunque por diferentes motivos. El emirato ha podido soportar precios del crudo por debajo de los 28 dólares, e incluso sus dirigentes se mostraban seguros de que si alcanzaba los 10 dólares, resistirían. En el camino se han dejado la primera emisión de deuda pública en décadas y unas cuentas mermadas que han afectado incluso a inversiones como el AVE a La Meca, impulsado por el consorcio español de Renfe y Talgo.