El Comercio
Macario Fernández, presidente de Asla, y Jesús González Nieto-Márquez, vicepresidente del MAB, tras el debut.
Macario Fernández, presidente de Asla, y Jesús González Nieto-Márquez, vicepresidente del MAB, tras el debut. / BOLSA DE MADRID

Asturiana de Laminados se revaloriza un 33,3% en su estreno en el Mercado Bursátil

  • La acción de la compañía asturiana llega a los dos euros y logra una capitalización de 51,2 millones de euros en su debut en el parqué

Doce del mediodía. El presidente ejecutivo de Asturiana de Laminados, Macario Fernández, hace sonar la campana en El Mercado Alternativo Bursátil (MAB), conocido como la Bolsa de las pymes. Y la primera compañía que se incorpora al segmento de empresas en expansión en este año 2017 logró brillar ayer en su debut en el parqué. Partió con un precio de referencia por acción de 1,5 euros, que representaba una capitalización inicial de 38,5 millones euros, y en su primer cruce como cotizada consiguió una revalorización del 33,3%, hasta alcanzar el nivel de los 2 euros. Así, por tanto, su valor en el MAB ha llegado a los 51, 2 millones de euros.

El volumen de negociación de la acción de la empresa asturiana, cuya contratación se realiza a través del sistema 'fixing', alcanzó los 67.340 títulos en la primera subasta de la sesión. El código de negociación de la compañía es 'ELZ'; su asesor registrado, Estratelis Advisors, y Mercados y Gestión de Valores actúa como proveedor de liquidez.

El vicepresidente y director gerente del MAB, Jesús González Nieto-Márquez, señaló que la incorporación de esta nueva compañía, Asturiana de Laminados, es «una gran satisfacción para nosotros y viene a confirmar la consolidación y crecimiento que registra el MAB», donde la facturación de las empresas en él cotizadas ha crecido en el último año en un 44%, con un aumento de sus plantillas del 11%.

En 2016 se contabilizaron en el MAB veinticinco operaciones de ampliación de capital para acometer nuevos proyectos y las empresas consiguieron una financiación de 220 millones de euros.

También «satisfacción» es lo que sentía ayer el presidente ejecutivo de Asturiana de Laminados. En conversaciones con este periódico, al cierre del MAB, Macario Fernández expresaba su deseo de que el valor de las acciones de la empresa «se mantenga en unos niveles adecuados. Sería preocupante que siguiera subiendo en altos porcentajes, porque significaría que algo raro está pasando. Lo idóneo es que el crecimiento sea suave, con una curva de que vaya ligeramente hacia arriba», ilustraba.

Desde las instalaciones de Pola de Lena, esta compañía constituida en 2006, hace tan solo 14 años, se ha convertido en uno de los tres mayores productores de zinc laminado del mundo. Fernández anunciaba el pasado viernes que la empresa salía al parqué para «fortalecer la estructura del capital y abrirlo a otras fuentes de financiación para captar recursos y seguir creciendo». De momento, los planes se ciñen a la ampliación de las naves de Villallana, donde la empresa -que es la única de su sector capaz de producir hojas y bandas de zinc de ancho de 1.400 milímetros- hará una nueva línea de acabados. Este proyecto, para el que la empresa invertirá entre doce y catorce millones de euros, multiplicará por cuatro la actual producción para llegar hasta las 80.000 toneladas al año. También supondrá una mayor carga de trabajo. A los 120 trabajadores con los que cuentan las actuales instalaciones se podrían sumar otros 80 empleos directos en los próximos dos o tres años, según los cálculos de la firma. En la actualidad, el 97% de sus negocio procede del exterior y parte de su estrategia consiste en elevar aún más sus exportaciones mediante la expansión en EE UU, Italia, China, Corea, Japón, Reino Unido, Norte de África, Oriente Medio, Rusia y Europa del Este.

Una deuda de 55 millones

Asturiana de Laminados cerró el primer trimestre del ejercicio con un beneficio de medio millón de euros. La cifra de negocios se elevó a 17,8 millones frente a unas ventas por importe de 11,1 millones de euros en igual período del año anterior, lo que supone un incremento del 60,4%. El resultado de explotación (Ebitda) se situó a 31 de marzo de 2017 en 1.367.509 euros frente a los 630.295 euros del mismo periodo de 2016. De estas cuentas, cabe destacar la continua política de reducción de costes, enfocada en mejoras de rendimientos. Los expertos ven como incoveniente su elevada deuda a largo plazo, que ronda los 55 millones de euros.

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