La peor semana para el Ibex-35 desde 2016

El selectivo nacional se deja un 1,81% este viernes, hasta los 10.200 puntos. En la semana se desploma un 3,63%

REGINA R. WEBB

Ni un solo valor del Ibex-35 se ha salvado de la corrección generalizada de las Bolsas este viernes. El nerviosismo por las subidas de la rentabilidad exigida a en la deuda gubernamental de Estados Unidos –algo negativo para los tenedores del Tesoro- se ha extendido a la renta variable a un lado y al otro del Atlántico. Con el pesimismo dominando a los inversores, el Ibex-35 ha cerrado este viernes con una caída del 1,81% tras dar un último cambio en los 10.211,20 puntos. En el conjunto de la semana suma un desplome del 3,63%, el golpe semanal más duro desde que en noviembre de 2016 se dejara más de un 4%.

El menos damnificado de la jornada ha sido el FTSE 100 londinense (-0,63%) ya que las demás plazas se han movido con correcciones que rondan el 1,50% en el Dax alemán, el Cac francés y el FTSE MIB italiano. Tras lo que ha sido el mejor arranque de año desde 2015, las principales plazas del Viejo Continente han sellado su peor caída semanal desde las presidenciales norteamericanas. Tanto el índice alemán como el británico han entrado en terreno negativo en el año. Wall Street es un espejo de lo que ocurre en Europa. Las grandes plazas norteamericanas vuelven a decantarse por el rojo y ceden alrededor del 3% en la semana.

La temporada de resultados no está sentando bien en el Ibex-35. Todos los valores han cerrado en negativo. Mapfre (-0,07%), Abertis (-0,20%) y Cellnex (-0,41%) han sido los menos castigados mientras ArcelorMittal (-3,89%), Dia (-3,57%) e IAG (-3,35%) han sido los más damnificados. Las cuentas de las grandes entidades bancarias, pese a presentar notables mejoras con respecto a las del año pasado, no han gustado a los mercados. De ahí que las principales financieras cerrasen el viernes con caídas que van desde el -2,98% en CaixaBank hasta el -1,18% en Bankia.

La fuente de todas las preocupaciones se encuentra en la renta fija. El Tesoro americano se disparó por encima del 2,8% tras la publicación de unos datos de empleo en EE.UU. mejores de lo esperado. Estados Unidos creó 200.000 puestos de trabajo en enero –frente a los 180.000 que esperaban los analistas- mientras los salarios repuntaron un 2,9%, un ritmo que no se veía desde 2009. Con la economía norteamericana a pleno rendimiento, los inversores comienzan a hacerse a la idea de que se podrían ver cuatro subidas de tipos en 2018 por parte de la Fed. De momento, el consenso ve claro un repunte en la próxima reunión de marzo.

Las ventas en la deuda son de esperar en un año de inflexión para los bancos centrales a nivel mundial. Lo que preocupa es el ritmo al que caen los precios de los bonos. A diferencia de lo que se ha vivido en anteriores sesiones, las mayores correcciones se han dado en la deuda gubernamental de países periféricos, como España y Portugal, pero especialmente en Italia. La rentabilidad exigida al bono español subió hoy al 1,456% y la prima de riesgo frente a su comparable alemán, el ‘bund’, se ha ensanchado a los 69,6 puntos básicos.

En el terreno macroeconómico, se ha conocido hoy que el paro en España vivió su mayor incremento en enero desde 2015: aumentó el pasado mes hasta los 3.476.528 desempleados. Mientras, la Seguridad Social perdió 178.170 ocupados en enero, con lo que la afiliación al sistema cayó a 18.282.031 personas, según los datos publicados hoy por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

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