Los mineros vuelven a Compostilla para exigir a Endesa la compra de carbón

Trabajadores, ayer, protestando a las puertas de Compostilla. / C. SÁNCHEZ
Trabajadores, ayer, protestando a las puertas de Compostilla. / C. SÁNCHEZ

«Los pocos que quedamos vamos a luchar con las fuerzas que nos quedan», aseguran los trabajadores a las puertas de la central

ESTHER JIMÉNEZ PONFERRADA.

Es la última lucha de la minería. «Somos menos y no tenemos tanta fuerza», reconocen los trabajadores del sector. Pero eso, desde luego, no significa rendirse. De ahí que ayer hasta un centenar de mineros de las plantillas de Hijos de Baldomero y Unión Minera del Norte (Uminsa), del grupo Vitorino Alonso propietaria, entre otras, de la mina Pilotuerto en Tineo, hayan vuelto a concentrarse en defensa del sector. Ante la térmica de Compostilla, en Cubillos del Sil, los mineros han dejado ver su reivindicación, su queja, su lamento y su desesperación. «Los trabajadores de Uminsa exigimos una solución a nuestro carbón autóctono», se podía ver en una de las pancartas. «Trabajadores de HBG SA por la compra de nuestro carbón autóctono y un empleo estable en el sector», se apuntaba en otra.

Los empleados de Uminsa, al borde del cierre, y de HBG forman la resistencia del sector minero, aniquilado con el paso de los últimos años. Salvar lo poco que queda pasa por cumplir por lo que reclaman. Han exigido a las puertas de la térmica la recuperación de las compras de carbón nacional. O se compra mineral, o adiós a lo que hoy queda del sector. La medida intenta salvar a dos empresas con plantillas en expedientes de regulación y que buscan la colaboración política como punto de apoyo para conseguir que se reactive el sector.

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