Ovidio de la Roza: «Hay obras en Asturias que debieron acabarse ya hace 25 años y se inician hoy»

Ovidio de la Roza preside desde hace 24 años Asetra, asociación de transportistas que hoy cumple 40 años. / AURELIO FLÓREZ
Ovidio de la Roza preside desde hace 24 años Asetra, asociación de transportistas que hoy cumple 40 años. / AURELIO FLÓREZ

«Ojalá se cumpla la fecha de 2020 para la variante de Pajares, pero soy como un gato escamado ante las promesas de los ministros»

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Comenzó conduciendo «un camión de la familia» y ha acabado siendo el asturiano con más experiencia y peso en el sector del transporte de todo el país. Recientemente fue reelegido presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), y Ovidio de la Roza (Pola de Siero, 1948) acudirá hoy a la asamblea de Asetra para celebrar el 40 aniversario de la asociación que también preside desde hace 24 años. Reconoce los grandes cambios tecnológicos y en la gestión de las empresas en todo este tiempo, pero en cuanto a las infraestructuras necesarias para el despegue de Asturias, lamenta que haya obras «que debieron haber acabado ya hace 25 años».

-También hay asuntos que permanecen. Por ejemplo, el peaje del Huerna. Aunque con rebajas, sigue existiendo.

-En un ejercicio de realismo y no de brindis al sol como han hecho algunos presidentes, desgraciadamente va a mantenerse. La tendencia no es eliminarnos, sino imponerse en aquellas autovías en las que no existen. Ahí están las euroviñetas. No quiero dar ideas, pero la autovía del Cantábrico, la autopista 'Y' o la autovía minera, podrían ser objeto de ellas. Así que 'Virgencita, déjame como estoy'. Vamos a seguir peleando para que no las haya en Asturias y a primar las rebajas de los peajes que ya existen.

-Finales de 2020. Es la fecha que da el ministro de Fomento para acabar las obras de la variante de Pajares. ¿Cuántos calendarios ha conocido a lo largo de los últimos años?

-Soy un auténtico escéptico de las fechas y calendarios en infraestructuras. Ojalá se cumpliera esa fecha. Soy como un gato escamado ante las promesas de ministros o responsables políticos respecto a obras y proyectos en Asturias.

-El ministro ha anunciado también 500 millones para el plan de vías y el metrotrén de Gijón.

-Digo lo mismo, cuando los vea plasmados en los presupuestos, me lo empiezo a creer. En Asturias estamos curados de espanto en este sentido. Hay obras que deberían haber acabado ya hace 25 años y ahora parece que se ponen en marcha, como los accesos a El Musel.

-La Autopista del Mar sigue en punto muerto. ¿Qué falla?

-El concurso inicial y la concesión que se dio a la naviera francesa respondió más a su interés que al de la autovía y eso está lastrando todo el proceso posterior. Me consta que hay navieras que muestran interés, pero luego no llega a consolidarse. Mientras no haya una apuesta política decidida del Ministerio de Fomento, como la hubo por Vigo, difícilmente retomaremos esa línea. Y el transporte intermodal -ferrocarril y marítimo- va a seguir creciendo en Europa. En Asturias tenemos una gran oportunidad, pero depende de la apuesta política que se haga y se crea en ella. Y el peso político de Asturias en Madrid no es suficiente como para influir.

-La Zalia da tímidos pasos.

-Tenemos una zona logística de las más envidiadas de España y está para enterrar. Se sitúa entre dos puertos, con dos bocas de acería, rodeada de zona industrial, de autovías y cruzada por el ferrocarril, pero es una isla. Sigue sin accesos.

-Pero el pasado mes de junio, el Principado ocupó las parcelas expropiadas para la obra del primer acceso.

-Hace doce años ya hablábamos de ese primer acceso.

-Enagás pretende poner en marcha la regasificadora de El Musel el próximo año. ¿Será un revulsivo para el transporte?

-Para el transporte, para El Musel y para la economía en general. Es una oportunidad con un futuro impresionante. El gas licuado está teniendo cada vez más demanda y es una lástima que esta regasificadora haya estado paralizada, mientras Bilbao y Ferrol ampliaban o ponían en marcha las suyas.

-Tras la crisis, ¿toca ya que se apueste decididamente por las infraestructuras?

-El Gobierno está sacando pecho con la macroeconomía, con lo que ya no hay excusas para no apostar y priorizar las infraestructuras pendientes en Asturias.

-Fernando Lastra, nuevo consejero de Infraestructuras.

-Tengo mucha confianza en que su experiencia política sirva para impulsar todas las cuestiones pendientes. Le damos un voto de confianza. En cuanto a la política en general, creo que hay un excesivo mirarse al espejo por parte de los partidos y eso lo percibe la ciudadanía.

-El 'Brexit', el proteccionismo de Trump... ¿Que se cierren fronteras amenaza al transporte mundial?

-Hay muchas incertidumbre. De la noche a la mañana, puede cambiar toda la dinámica económica mundial. Y aquí, estemos atentos al tema catalán. En España, cada comunidad autónoma dependerá cada vez más de sus propias posibilidades.

Competencia

-¿Cómo está siendo el año 2017 para el sector y qué perspectivas manejan?

-La demanda está siendo irregular, pero está creciendo a un ritmo del 7%. La obra pública y la construcción sigue en mínimos, pero están tirando mejor otros sectores, como el agroalimentario, el mercado externo, el siderúrgico o el petroquímico. El PIB está por encima de las previsiones, y a mayor crecimiento, mayor demanda de transporte. Por ese lado, bien. El gran problema que tiene nuestro sector es que no somos capaces de trasladar nuestros costes a los precios. Hay una tremenda competencia y nos encontramos con que los cargadores tienen una posición de dominio sobre los transportistas, por lo que hoy predominan las subastas -que rozan la ilegalidad- y se concurre con precios a la baja.

-¿No hay remedio?

-Estamos trabajando mucho en ello desde el Comité Nacional de Transporte con las asociaciones de cargadores, pero es complicado porque el mercado se impone sobre normas y porque el transporte español está tremendamente atomizado. Somos 103.000 empresas y autónomos en el sector. Hay una dispersión de oferta enorme. La solución está, por tanto, en la concentración. Hace falta tener capacidad de financiación y de salir al exterior, y para eso, es esencial ganar tamaño, crecer.

-Miles de transportistas asturianos van a reclamar por el 'cártel' que elevó el precio de los camiones y que el año pasado fue multado por la UE.

-Las reclamaciones serán individuales, pero se calcula que habrá unas 6.000 o 7.000. Nosotros hemos facilitado el despacho de CCS para que les atiendan, a un coste mínimo.

-En mayo de 2018 tocan elecciones en Asetra. ¿Aspira a su reelección?

-Este mundo me apasiona, pero tengo fecha de caducidad. Me gustaría que hubiera alternativas.

-Dicen los 'tecnólogos que en unos años los vehículos serán eléctricos y autónomos. No harán falta conductores. ¿Se lo imagina?

-Lo están diciendo los 'frikis', y lo digo en el mejor sentido de la palabra, y es cierto que las grandes marcas están haciendo pruebas, pero creo que esto no va a ser inmediato y se hará de manera progresiva. Es imposible sustituir a todos los conductores. No se puede negar este futuro a medio plazo, pero falta tiempo para resolver las incógnitas.

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