La pensión de los hombres en Asturias duplica a la de las mujeres, la mayor brecha de España

De izquierda a derecha, Manuel Francisco Menéndez, Emma Fernández, Gilberto García Buelga y Francisco de Asís García.
De izquierda a derecha, Manuel Francisco Menéndez, Emma Fernández, Gilberto García Buelga y Francisco de Asís García. / M. ROJAS

La cuantía de la jubilación media de los varones supera en 10.710 euros brutos anuales a la de ellas

N. A. ERAUSQUIN / LUCÍA PALACIOS GIJÓN / MADRID.

La brecha salarial no se acaba cuando termina la vida laboral. Cotizar más o menos tiene su efecto en las pensiones y, en Asturias, la diferencia entre hombres y mujeres alcanza la mayor cifra del país. La pensión media de un varón en la región supone el doble que la de una jubilada, exactamente ellas cobran un 49,69% por debajo, según un informe presentado ayer por UGT. Así, por 1.540 euros brutos mensuales de él, una fémina recibe 775. Son 765 euros menos. Esto, multiplicado por catorce pagas, supone una diferencia de 10.710 euros anuales. Este problema no es exclusivo de Asturias. En el resto de España la separación también es más que evidente, aunque la diferencia media es muy inferior a la de la región: 6.329 euros brutos al año.

En el Principado no es que las mujeres hayan cotizado menos que en el resto de comunidades, sino que existe una estructura económica diferente, en la que las actividades más masculinizadas, con mayor estabilidad laboral y mejores retribuciones, tienen un peso muy importante en la economía. Así, en el cálculo de las pensiones de la región es determinante la influencia de la minería y de la industria, que durante muchos años ofrecieron condiciones superiores a las de sectores con más significación en otras autonomías, como puede ser el campo en Andalucía o la hostelería en el Mediterráneo.

De hecho, la brecha en las pensiones se podría reducir en Asturias sin que significase una dignificación de la actividad laboral de la mujer, sino un empeoramiento de las condiciones de los hombres. Un efecto estadístico del que advierte la secretaria de Política Sindical de UGT Asturias, Mar Celemín, que recuerda que los jóvenes que ahora se incorporan al mercado laboral cada vez lo hacen en peores condiciones y con menores cotizaciones. Sería un camino hacia la igualdad a la baja.

Pero además, según ese informe, que se basa en datos de 2016, la desigualdad de género no afecta solo a la cuantía de la pensión, sino también al tipo y al número: mientras 115.105 hombres perciben una pensión de jubilación en la región, el número de mujeres se reduce a 58.027.

«Si nos roban en nuestro salario cuando trabajamos, nos siguen castigando cuando llegamos a la jubilación», denunció la vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, durante la presentación del estudio. Así, a nivel nacional, el número de mujeres que perciben pensiones por debajo de los 500 euros al mes triplica al de los hombres: más de 1,5 millones frente a 539.000. Por el contrario, el número de hombres que cobra la pensión máxima triplica al de las mujeres: casi 25.000 frente a 8.800.

La realidad es que las féminas son beneficiarias de un mayor número de pensiones, pero los hombres perciben las prestaciones de cuantía más elevada de todo el sistema de Seguridad Social, ya que «la brecha salarial que afecta a las mujeres a lo largo de su vida laboral tiene efectos directos sobre cualquier tipo de pensión, en todos los regímenes y en todas las clases, perpetuándose a lo largo de toda la vida», constata el informe.

Solo hay un caso de brecha salarial a la inversa: las pensiones de viudedad, ya que el 96% de los perceptores de estas prestaciones son mujeres, una cifra que se incrementa en Asturias en un punto y medio -solo el 2,6% de los receptores son varones, el porcentaje más bajo del país-. Además, ellas perciben de media una pensión más alta que los hombres viudos (728 euros al mes frente a 469), pero la mayoría de varones la compaginan con otra pensión, mientras que para la mayor parte de viudas ésta constituye su única fuente de ingresos.

Compensar la parcialidad

«En la vejez, las mujeres españolas son más pobres que los hombres», denunció la número dos de UGT, que expuso varias razones para que esto sea así: ellas tienen carreras laborales más cortas, por lo que la cotización es menor; suelen tener más interrupciones (un 90% de las reducciones de jornadas y excedencias las solicitan ellas) y abandonan antes el mercado laboral y, además, copan la mayoría de contratos a tiempo parcial (un 73%).

A la vista de estos datos, UGT ve «fundamental hacer cambios» y exigió al Gobierno que modifique el cálculo de la pensión para los empleados a tiempo parcial, de forma que computen los días que se trabajen por semanas completas, independientemente del número de horas. Y es que, según la estimación del sindicato, el coeficiente de parcialidad hace que la pensión media de la mujer se reduzca un 20%, por lo que abogaron por eliminarlo. A su vez, la organización volvió a reiterar la necesidad de suscribir una ley de igualdad salarial.

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