«El poder y la fuerza de Fade le van a venir de integrar absolutamente a todo el empresariado»

Belarmino Feito, ante la estructura del telescopio que Asturfeito montará en Chile (izquierda) y el criostato de fusión nuclear experimental que instalará en Japón.
Belarmino Feito, ante la estructura del telescopio que Asturfeito montará en Chile (izquierda) y el criostato de fusión nuclear experimental que instalará en Japón. / JORGE PETEIRO

Belarmino Feito, vicepresidente de Femetal, fundador y propietario de Asturfeito: «La máxima prioridad de Fade es fortalecer la unidad de acción empresarial. La segunda, promocionar la importancia social de la figura del empresario y de la empresa privada»

Octavio Villa
OCTAVIO VILLA

Lleva tres décadas en la brecha empresarial y no se detiene. A la vez que supervisa la precisión microscópica de los proyectos de altísima tecnología en los que trabaja Asturfeito, su fundador, Belarmino Feito saca tiempo para la vicepresidencia de Femetal, la presidencia de AsturManager (que ahora dejará, tras diez años al frente) y para ser consejero de Asturgar. Empresario a la antigua usanza por cuanto que busca crecer sobre bases sólidas y no especulativas, también tiene muy claro que Asturias tiene que futuro mediante la especialización de su industria.

-Hay quien da por superada la crisis, tras diez años de recesión.

-No hay que ser ni catastrofista, que hay muchos, ni entusiasta, porque tampoco todo está bien. Hay que ser optimista, pero también realista. Asturias tiene un gran potencial, y hasta es privilegiada. Pero la crisis desembocó en un cambio de ciclo.

-¿En qué sentido?

-Los mercados, hoy, cambian muy rápido y eso obliga a adoptar cambios en tiempo real. El tren de la cuarta revolución industrial va a velocidad, y hay que subirse en marcha, o nos quedaremos en una región de Segunda División. La innovación es un ingrediente necesario, pero aún más la digitalización de las empresas. Hay que adaptar y flexibilizar las empresas, porque los mercados demandan mucha agilidad. Los proyectos surgen de hoy para hoy. Asturias tiene un pasado y un presente industrial, con profesionales formados en el ámbito de la industria, con tradición empresarial en el sector industrial, con cultura industrial. Hay que aprovechar todo esto, pero con una adaptación a las nuevas circunstancias.

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-¿Está la empresa suficientemente respaldada por el Principado?

-La Administración sabe que tiene que respaldarnos, pero tiene que orientar bien sus ayudas. Hay que fijar objetivos y han de ser mensurables.

-Estamos hablando de un modelo distinto de concertación.

-Sí. La concertación es una buena práctica. Pero la responsabilidad de la concertación corresponde al Gobierno. Hay que mejorar los objetivos, con sus correspondientes métricas y plazos de entrega, y crear un sistema de rendición de cuentas. Los objetivos tienen que estar claramente definidos, así como las inversiones. No vale con decir que se invierten 100 millones, tiene que estar claro el qué, el cuándo y el para qué. Y qué efectos y dinámicas genera en la industria.

-Es que se diría que la concertación en los últimos años ha sido paliativa, sin más, del desempleo.

-Sí, sí. Hubo una mayor tendencia a paliar los efectos de la crisis sobre el desempleo con coberturas sociales y se dejó un poco de lado la inversión. Se dio prioridad a mitigar los efectos de la crisis en el paro, y al control del déficit público. Y todo ello, a base de reducir inversiones públicas. Eso generó menos actividad económica.

«Reinventar Asturias S. A.»

-¿No hay demasiadas asociaciones empresariales en Asturias?

-También podemos verlo como una diversidad. Es una fuente enriquecedora en los procesos de toma de decisiones. Y hay una asociación que es la que tiene que integrar absolutamente a todos los empresarios y a todas las asociaciones gremiales y de cualquier tipo, que es Fade. De ahí tiene que emanar su fortaleza y su poder para poder hacer los planteamientos que tenga que hacer a las administraciones y a los agentes sociales. El poder y la fuerza de Fade le van a venir de integrar absolutamente a todo el empresariado. A la grande, a Femetal, por ejemplo, pero también a todas las pequeñas asociaciones gremiales que hay en Asturias. Tiene que ser siempre la canalizadora de toda la problemática empresarial.

-La unidad también se tendría que extender a las Cámaras, pues.

-Claro. El localismo y la atomización son absolutamente contrarios a lo que demanda hoy el mercado. Tener tres Cámaras un ejemplo de localismo, y eso ha de quedar para el fútbol.

-Una Cámara, entonces.

-Asturias es una región que tiene que ir hacia la gran área metropolitana. A todos los niveles. La unión de las Cámaras es un paso más. Tenemos un millón de habitantes y 800.000 viven en una zona menor que muchas grandes ciudades. Y tenemos 78 ayuntamientos. Yo entiendo que Gijón quiera tener su identidad, y no hay por qué perderla, pero hay que buscar el sentido práctico del área metropolitana y habrá que agrupar ciertos servicios, no cada ayuntamiento dar el suyo. No digo que se haga un único ayuntamiento para el área metropolitana, pero sí centralizar ciertos servicios, con lo que mejoraríamos el servicio y reduciríamos el coste.

-¿Qué perfil debería tener la inminente nueva dirección de Fade?

-Lo tengo clarísimo. La prioridad de Fade es la de fortalecer la unidad de acción empresarial. Es su primera prioridad. La segunda, promocionar la importancia social del empresario y de la empresa privada e impulsar una mayor vinculación de los empleados en los proyectos empresariales. Y esto se resume en mi idea de que hay que reinventar Asturias S. A. como una región atractiva para invertir y con empleo de calidad atractivo para trabajar. Fade tiene que ser la casa de todos las empresarias y los empresarios de Asturias.

-¿Cree que le corresponde la presidencia de Fade a un empresario del sector del metal?

-El metal, hoy, es el motor de la economía de la región, por lo que podría tener sentido que una empresaria o un empresario del metal liderase Fade. Y la junta directiva de Femetal es muy representativa del sector, con todas las grandes y las pequeñas empresas, y todos los subsectores. Cualquier empresaria o empresario de la junta directiva de Femetal podría ser un buen candidato a presidir Fade.

-¿Cómo valora el trabajo de Guillermo Ulacia al frente de Femetal?

-Femetal tiene, en este momento, el mejor presidente que podría tener. Y el mejor que va a poder tener. Ha puesto en marcha proyectos muy importantes dentro del sector y la organización tiene que intentar por todos los medios que Guillermo Ulacia acabe sus proyectos. Y creo que debería reconsiderar su postura y continuar, para completar su tarea, que es muy importante para el sector.

«Crear empleo atractivo»

-¿Cómo hacemos retornar el talento a Asturias?

-Eso es clave. Solo hay una receta, que es crear empleo atractivo para que los jóvenes vuelvan. Es positivo que salgan afuera y adquieran experiencia internacional, porque luego es muy valiosa aquí para las empresas. Pero hay que crear empleo atractivo para que ese joven vuelva. Los asturianos, en general, somos gente de raíces. Pero cuando los jóvenes se van, al final no encuentran a dónde volver, por falta de empleo de calidad y atractivo; forman una familia fuera, sus hijos nacen fuera, y Asturias envejece. Y si no se pone remedio a eso, Asturias acabará siendo el sitio al que vendrán a visitar a los abuelos, sólo de visita.

-El empresariado se queja de la alta fiscalidad y de la normativa medioambiental de Asturias.

-Hay que buscar un consenso sobre qué Asturias queremos. A todos los niveles, Gobierno, todos los partidos, los sindicatos... todos. Si queremos una Asturias con empleo de calidad, el del sector industrial es un empleo de calidad. Y genera empleos indirectos y riqueza; y Asturias tiene mimbres para ser una región industrial. En Europa se reclama una política industrial, el pilar fundamental de la economía, con 52 millones de empleos entre directo e indirecto. Es decir, el 24% del empleo europeo, cualificado y bien remunerado.

-Asturias no llega al 20%.

-No. Estamos en el 15% y con tendencia a la baja. Pero somos una región industrial y tenemos que ver qué porcentaje queremos que represente la industria. Habrá que consensuar una política industrial y, en consecuencia, habrá que consensuar una política medioambiental, también. Y habrá que establecer un periodo de adaptación para que la industria no pierda competitividad y para que cumpla con la normativa. Y habrá que dar importancia al sector primario y al turístico y tendrán que convivir.

-Y la fiscalidad.

-Si se establece una política industrial, habrá que acompasar la fiscalidad. Deberíamos comparar nuestra fiscalidad con la de otras regiones. Asturias es una de las regiones con mayor presión fiscal, y eso hace que las empresas paguen anualmente X millones de euros más al fisco en Asturias que en Madrid. Si esos millones de euros nuestras empresas los invirtiesen, habría que ver qué efecto producirían en el empleo y, consecuentemente, el mayor retorno fiscal que tendría ese efecto que produce sobre el empleo. Ese capital crearía más trabajo y, a su vez, más retorno fiscal. Por otras vías, evidentemente, vía IRPF o por las cotizaciones, o por el aumento del consumo, por el crecimiento del sector servicios. Si hiciésemos ese ejercicio, a lo mejor modificábamos la política fiscal.

-Hay seis partidos en la Junta General, los acuerdos son difíciles.

-Asturias está viendo pasar el tren por delante. Para cogerlo, se requiere un consenso en cuanto a qué Asturias queremos, qué política industrial queremos aplicar. Se requieren consensos y actuación. Saber qué queremos y actuar. Todo lo que no vaya en esa dirección es malo. Yo considero tan responsable al Gobierno como a la oposición de que no pueda existir un consenso en la política industrial o unos presupuestos. Todos los grupos políticos con representación tienen la responsabilidad de darnos unos presupuestos, de que haya un consenso de política industrial y de que haya actuaciones encaminadas a que Asturias coja ese tren y no se quede como una región de Segunda.

-¿Han de cotizar los robots, como defienden algunos sindicatos?

-Literalmente, me parece un disparate. La idea de que la digitalización va a destruir ciertos empleos es cierta. Pero lo que no podemos es que si una empresa se digitaliza para ser más competitiva, aplicarle presión fiscal y que se quede como estaba. Esa no es la solución.

-¿Y cuál es?

-La solución al empleo que se destruye por la digitalización es clara: Son los empleos que hoy por hoy no existen. Si tenemos robots soldando va a haber menos soldadores, pero hoy por hoy no hay ni un piloto de drones, por ejemplo. Y van a hacer falta.

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