Pulsos, dimisiones y el fantasma del concurso

S. BAQUEDANO GIJÓN.

Duro Felguera está viviendo el periodo más convulso de su historia. En el último año ha habido de todo: un pulso entre el entonces presidente y el asesor del consejo de administración; dimisiones en el seno del máximo órgano ejecutivo y del propio Del Valle, que, respaldado por las principales familias accionistas, Arrojo y Arias, ha venido defendiendo abocar la empresa a un concurso de acreedores.

El 25 de mayo, el consejo de administración acordó la incorporación de Miguel Zorita como nuevo asesor del máximo órgano ejecutivo de la sociedad. Su principal función: asesorar al consejo en el proceso de reestructuración que la compañía tenía en marcha. El 'fichaje' de Zorita se le atragantaría a Del Valle poco después. El grupo asturiano vive hoy uno de los mayores pulsos que se recuerdan de su historia.

El 4 de julio, Duro Felguera comunicaba a la CNMV la firma de un acuerdo de espera de tres meses ('standstill') con la banca acreedora. No fue suficiente. Este acuerdo para reflotar la empresa, fue renovado en dos ocasiones. La próxima, ya acordada, será el próximo domingo.

De forma paralela a la negociación con la banca, la compañía asturiana comenzó a mantener reuniones con los directivos de los grupos que la 'cortejaban'. Acciona, Elecnor y un grupo inversor británico buscaban su entrada en el grupo industrial asturiano. A estas tres opciones, con las que firmó un acuerdo de confidencialidad, se sumaba una cuarta firma china que se descartó casi desde el inicio.

Tras el verano, prosiguieron los movimientos. El 12 de septiembre, Acciona sorprendía con el anuncio de su retirada del proceso de negociación, tras numerosas reuniones entre directivos de ambas firmas y visitas de responsables de Acciona a las instalaciones del grupo industrial en Asturias. La compañía que preside José Manuel Entrecanales eludía dar explicaciones sobre su retirada. Al parecer, decidió centrarse en otros horizontes, como la tecnología eólica. Hubo más firmas de acuerdos de confidencialidad con al menos cinco firmas interesadas y dos grandes patrimonios, más conocidos como 'family offices'. El empresario asturiano Blas Herrero también se postuló para encabezar un grupo de inversores, pero hasta ahora no ha cuajado ninguna oferta.

Mientras, en las sucesivas reuniones del consejo de administración, Del Valle, ya como vocal, intentó instar el concurso de acreedores, en un intento de evitar la dilución de sus acciones en la ampliación de capital. Una propuesta que se encontró con el rechazo de la mayoría de los consejeros encabezados por su presidente, Acacio Rodríguez.

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