Los pensionistas asturianos llaman a «ocupar las calles y plazas»

Varios pensionistas decidieron colocarse por delante de la pancarta que marcaba el inicio de la manifestación y encabezar la multitudinaria protesta. / DANIEL MORA
Varios pensionistas decidieron colocarse por delante de la pancarta que marcaba el inicio de la manifestación y encabezar la multitudinaria protesta. / DANIEL MORA

Decenas de miles de personas se manifiestan para reclamar unas «jubilaciones dignas»

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Había mayores, jóvenes e incluso niños, pero la manifestación de ayer en Gijón fue, sobre todo, de abuelos, abuelos indignados con la revalorización del 0,25% de sus pensiones, pero también por tener que mantener a unos hijos con empleos precarios o en paro, y preocupados por unos nietos cuyo futuro auguran muy negro si continúa la inercia actual. Así, la movilización por la defensa del sistema público de pensiones se convirtió en algo transversal, con reivindicaciones que iban desde la reclamación de «jubilaciones dignas» a la petición de una subida de los salarios que también permita mantener el sistema, pasando por reclamar una mejor sanidad y mayores recursos para la educación.

Decenas de miles de personas, más de 40.000 según la organización, colapsaron ayer el centro de la ciudad en una marcha que, cuando la cabecera llegó a su fin en el Paseo de Begoña, la cola aún no había arrancado en la plaza de toros de El Bibio. No fue una manifestación especialmente ruidosa, aunque sí se escucharon lemas como «les perres de los ladrones para las pensiones», «jubilados unidos jamás serán vencidos» o «Rajoy, escucha, devuélvenos la hucha», pero lo que sí fue es multitudinaria. Un éxito que destacaban los representantes de las organizaciones convocantes: la Asociación de Pensionistas de Asturias, la Asociación de Pensionistas de Gijón, la Federación de Mayores del Principado y las secciones de pensionistas y jubilados de UGT y de CC OO.

A ratos bajo el sol, a ratos bajo una intensa lluvia, a medida que la marcha avanzaba por la avenida de la Costa, tras una pancarta en la que se leía el lema 'Asturias, en defensa del sistema público de pensiones', cientos de personas que esperaban en las aceras iban uniéndose a la protesta, igual que otros aguardaban en Begoña la llegada de la manifestación para participar en la movilización, pero ahorrarse el kilómetro y medio de caminata que, dependiendo de los casos, suponía un esfuerzo excesivo.

Incidentes por la cabecera

La manifestación se desarrolló sin grandes incidentes, aunque en varios momentos del recorrido hubo fuertes discusiones, al recriminar algunos pensionistas la presencia de representantes de UGT y de CC OO en la cabecera. Hubo, incluso, algún conato de pelea, tras situarse varias personas con carteles delante de la pancarta que abría la marcha. Las disputas no llegaron a más, pero que hubiera manifestantes en esa posición sí desdibujó su inicio, ya que muchos de los que, a partir de ese momento, se incorporaron a la protesta lo hicieron antes del comienzo oficial.

Por detrás, se podían leer muchas otras pancartas y también carteles caseros con lemas como 'la pensión es un derecho', 'por el blindaje de las pensiones', 'fuelga xeneral ya', 'exigimos pensiones mínimas y de viudedad de 1.080 euros al mes en catorce pagas' o 'pensionista, despierta, este Gobierno nos deja en la cuneta'.

Además de la presencia de los secretarios generales de UGT y de CC OO, Javier Fernández Lanero y José Manuel Zapico, respectivamente, también hubo una importante presencia de políticos de la izquierda asturiana, aunque muchos a título personal diseminados entre la multitud. Gran parte de la ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana se situó tras una pancarta en la que podía leerse 'Socialistas por las pensiones de hoy y de mañana'. Entre ellos estaba la secretaria de Organización, Gimena Llamedo, y también el portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, mientras que el secretario general asturiano, Adrián Barbón, participó en la de Madrid. En Gijón, además, estuvieron representantes de Podemos, como su secretario general, Daniel Ripa; su portavoz en la Junta, Emilio León; la diputada en la Cámara asturiana Lorena Gil o la eurodiputada Tania González. Por parte de IU, también con pancarta propia, asistieron, entre otros, su coordinador general, Ramón Argüelles; su portavoz en el Parlamento asturiano, Gaspar Llamazares; el diputado Ovidio Zapico o la eurodiputada Ángela Vallina.

La llegada de la cabecera de la manifestación al Paseo de Begoña fue amenizada por el dúo formado por Arturo y Viveca González, que enardecieron los ánimos al son de dos temas: 'Todo cambia' y, sobre todo, 'El pueblo unido jamás será vencido, canción protesta chilena cuyo grito de guerra resultó ayer atronador.

Tras la manifestación, la presidenta del Consejo de la Juventud de Asturias, Sheyla Suárez, y la escritora Ángeles Caso leyeron sendos manifiestos. La primera llamó a un «ejercicio de responsabilidad» por parte de aquellos a los que aún les quedan muchos años para jubilarse, para luchar «codo con codo» con los mayores. «Ni un paso por delante, ni uno por detrás», subrayó Suárez, que considera que los pensionistas que tantas batallas han librado son «el espejo en el que mirarnos» «Los jóvenes de hoy no queremos ser los pensionistas precarios de mañana», advirtió.

Los manifiestos

Ángeles Caso, por su parte, leyó el manifiesto conjunto de todas las organizaciones convocantes, un texto en el que defendió la pelea en la calle por las pensiones, porque aquellos que tienen competencia para hacerlo, y citó al Congreso, la Comisión del Pacto de Toledo y la Mesa del Diálogo Social, «son incapaces de dar una respuesta a la situación por la que está pasando nuestro sistema de pensiones». Además, recalcó que el modelo es sólido y que el problema que sufre «no es demográfico, ni técnico, ni económico, es un problema de voluntad política, de apostar por un sistema público de pensiones o de hacerlo por un sistema privado». «Tienen razón, estamos manipulados, nos manipulan las pensiones de miseria de nuestras viudas, los contratos basura de nuestros hijos, los salarios de miseria de nuestros nietos, el copago de nuestros medicamentos y la subida de mierda de las pensiones», clamó, para asegurar que la «indignación» aumenta porque el Gobierno «ha recortado conscientemente» las prestaciones, mientras que sí tiene dinero para aumentar un «80% la contribución a la OTAN, rescatar autopistas o tapar el agujero negro de la banca y conceder jubilaciones millonarias a sus directivos».

Casi una hora después de la llegada de la cabecera a Begoña, leídos los manifiestos y acabado el acto con el himno de Asturias, aún había manifestantes que realizaban el último tramo del recorrido. Incluso, integrantes de un grupo que había llegado en cinco autobuses desde Mieres recriminaron a la organización no haber podido escuchar los discursos. Mientras, un grupo numeroso, en medio de la carretera, entonaba 'La Internacional'. No habían escuchado el manifiesto, pero tampoco les hizo falta para tener clara su posición.

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