«El recibo de la luz subiría un 12% si cerraran las plantas de este tipo»

Javier Rodríguez. /  E. C.
Javier Rodríguez. / E. C.

Javier Rodríguez director general de la Asociación Española de Cogeneración

S. B. GIJÓN.

Javier Rodríguez es director general de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen) desde hace diez años. Aunque este ingeniero industrial especializado en química se crió en Badajoz, nació en Mieres y conoce muy bien «la especial sensibilidad y tradición» que tiene Asturias en cogeneración e industria, dos cuestiones que van íntimamente ligadas. «Cuanta más industria, más cogeneración, y cuanta más cogeneración seremos más competitivos y podremos crear nuevas industrias», sostiene. Además de repasar todas las ventajas de este sistema generador de electricidad, en esta entrevista explica su objetivo actual: que el Gobierno defina un nuevo marco regulatorio que permita a las plantas de cogeneración alargar su vida útil hasta 2030.

-¿Por qué esa fecha y no otra? ¿Tiene que ver con la transición energética y los Acuerdos de París?

-Efectivamente. En política energética, España y la Unión Europea se han marcado una serie de objetivos al 2020 y otros al 2030 en materia de transición energética. Actualmente, la cogeneración en España ahorra un 1,5% de toda la energía del país. Para cumplir unos objetivos de eficiencia y de emisiones no hay que ir hacia atrás. Nosotros creemos que hay que mantener esos ahorros y hacer nuevas cogeneraciones para alcanzar un 2% en 2030.

-¿Cómo cree que puede alcanzarse ese objetivo?

-Para poder ahorrar energía y emisiones, primero tendremos que mantener las plantas que tenemos y luego aprovechar el potencial existente para hacer otras nuevas. Nuestras plantas se hicieron hace muchos años y están llegando al final de su vida útil regulatoria, definida por decreto en 25 años. Nosotros pedimos que les den seguridad jurídica a estas plantas para que puedan continuar hasta 2030. En Asturias, por ejemplo, la mitad de la potencia del parque de cogeneración tiene que tomar una decisión en los próximos cuatro años. Las empresas necesitan planificar al menos tres años antes, saber si van a mantener su actividad para poder invertir en maquinaria o en cambio de combustible. Para poder tomar esa decisión tienen que tener un marco regulatorio, y lo que queremos es que ese marco les permita extender la vida hasta 2030.

-¿Qué contactos se mantienen desde Acogen con el Gobierno en ese sentido?

-En el último año, desde Acogen, tanto a los ministerios correspondientes como a la comisión de expertos de la nueva ley de transición energética, les hemos ido aportando todos los análisis sobre costes y beneficios de la cogeneración para el país: cuánto cuesta, qué aporta a la competitividad de la industria, cuántas emisiones de CO2 y de agua ahorran... Se ha puesto con números lo que es intuitivo para todos y es que la cogeneración trae a cuenta al país. Cuesta más cerrarla que mantenerla en operación.

-¿Podría traducir ese coste en números?

-Si la cogeneración que produce el 10% de la electricidad del país cerrara, otros tendrían que producirla. De no ser así, el precio de la tarifa de la luz subiría un 12%, lo que supone hasta 8 euros por megavatio por hora al año, según los cálculos que tenemos realizados.

-Es un momento delicado para las eléctricas y gasistas tras los recortes anunciados por el ministro Nadal. ¿Por qué creen que a ustedes les van a tener en cuenta?

-Mantener la cogeneración beneficia a la competitividad del país y al bolsillo de todos los consumidores. Son muchos los sectores (cerámico, papelero, alimentario, químico, refino y petróleo...) que se están dirigiendo al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para pedirle que se dé seguridad y continuidad a la cogeneración. Esperemos que pronto haya una decisión favorable para que las plantas puedan seguir operando. La cogeneración está en sintonía con la política industrial del Gobierno, porque genera empleo de calidad; en sintonía con su política energética, porque abaratamos el precio a los consumidores, y con su política climática, porque ahorramos emisiones. La cogeneración es algo redondo para el país.

Mayor potencial

-¿Todas las industrias pueden cogenerar?

-Aquellas que demandan mucha energía térmica, las que son intensivas en consumo de calor en sus procesos.

-¿Pero podrían cogenerar más sectores de los que lo están haciendo?

-Hay muchas industrias que podrían cogenerar y que no lo hacen ahora por falta de una regulación. También hay potencial en hospitales, centros comerciales, complejos públicos, piscinas, spas... Todos los lugares que necesitan mucho calor y mucho frío. El Gobierno tendrá que decidir cuántas plantas más podrían crearse entre 2020 y 2030.

-¿Hay algún país que sea ejemplo de cogeneración?

-Casi todos los países de Europa. España produce el 11% de la electricidad por cogeneración, que es más o menos la ratio europea. Alemania llega al 15% y su plan es llegar en unos años al 20%. También cogeneran mucho Dinamarca, Holanda, Suecia, Italia... Nuestro modelo es parecido al de Alemania, porque más del 90% de la cogeneración está ligada a la industria.

-¿Qué le parece la polémica suscitada tras el anuncio de Iberdrola de querer cerrar las térmicas de Lada y Velilla?

-En marzo se conocerá el informe de los expertos analizando los escenarios que tiene el país con vistas a la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética y se espera que en verano se comience a tramitar esta nueva normativa. Creo que a partir de esa ley, entre todos debemos hacer un pacto nacional, un pacto de Estado por la energía que defina el mix hasta 2030. Tiene que haber unanimidad, porque estamos interconectados y lo que decida uno afecta al resto, especialmente a los consumidores. Nosotros creemos que todas las tecnologías y todos los combustibles deben tener cabida en el mercado, pero también apostamos mucho por el gas natural porque tiene muchas ventajas en la industria.

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