El SOMA perfila su refundación si no hay acuerdo para su integración en FICA

El líder del SOMA, José Luis Alperi.
El líder del SOMA, José Luis Alperi. / EFE

El sindicato minero ya tiene definida una hoja de ruta que incluye la creación de una organización «socialista y transversal»

DANIEL FERNÁNDEZ GIJÓN.

El camino iniciado conjuntamente hace 107 años está a punto de concluir. El SOMA perfila su refundación, que contempla comenzar una nueva etapa fuera de la UGT, sindicato al que en 1911 -un año después de ser fundado por Manuel Llaneza- decidió integrarse. Todo dependerá de las reuniones que se mantengan en Madrid entre las direcciones del SOMA y de la Unión General de Tabajadores para tratar de alcanzar un acuerdo que permita la integración de la organización minera en la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (FICA). Si no hay consenso, el histórico sindicato minero se refundará en una nueva organización, eso sí, conservando su nombre.

Hoy se presentaba como una jornada clave, ya que estaba previsto celebrarse en Madrid una reunión a tres bandas para acercar posturas. Sin embargo, la cita ha sido aplazada sin fecha. Una nueva demora que no ha gustado en el SOMA, que cree «confirma» que «no hay voluntad por la otra parte» de acercar posturas.

Desde hace semanas, el SOMA tiene diseñada una hoja de ruta clara. Y la tiene elaborada en previsión de la división, como luego ocurrió, entre la Federación del Metal de UGT y el SOMA-Fitag tras el congreso fundacional de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT Asturias, celebrado el pasado. Ese proceso se culminó sin la presencia de delegados del SOMA, que defendieron su ausencia en porque entendían que ese congreso fundacional «estaba viciado».

Casi tres meses después, no ha habido acercamiento de posturas. El caso es que el SOMA está integrado en el FICA, aunque funcionalmente está desligado.

La hoja de ruta que ha diseñado el sindicato minero en el caso de que no haya acuerdo, como así parece que ocurrirá, pasa por la refundación del SOMA en una sindicato asturiano y transversal, que abarque todos los sectores de Asturias. Se trataría de un modelo similar a organizaciones que en otras comunidades ya existen, como es el caso de la Confederación Intersindical Galega (CIG), fundada en 1994 y que en la actualidad cuenta con más de 4.000 delegados.

A diferencia del CIG, que es un sindicato de corte nacionalista, muy ligado al Bloque Nacionalista Galego, la organización resultante de la refundación del SOMA seguiría definéndose como un sindicato de clase de orientación socialista e internacionalista.

En su hoja de ruta, el SOMA tiene previstos varios escenarios. Incluso la afiliación con la podría nacer la nueva organización resultante de su fundación. Según sus previsiones, ese nuevo sindicato podría arrancar con unos 6.000 afiliados, ya que estima que la gran mayoría de los afiliados que el SOMA-Fitag-UGT aporta a FICA optarían por seguir en la nueva organización sindical.

Queda aún tiempo para que FICA y el SOMA logren un acuerdo. La dirección de UGT pone febrero como mes límite para alcanzar una solución. Sin embargo, cada vez parece estar más lejos el acuerdo en un conflicto en el que nadie parece querer ceder.

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