«Los retos hoy son frenar la sangría demográfica y conectar el talento»

Fernando Rubiera. / MARIO ROJAS
Fernando Rubiera. / MARIO ROJAS

Fernando Rubiera, coordinador de Regiolab, defiende el área metropolitana para mantener el crecimiento económico

S. B. GIJÓN.

«En los últimos veinte o treinta años han ido cambiando los retos de Asturias, pero no se han visto reflejados en las políticas asturianas. Antes, los desafíos eran la reindustrialización y los problemas de infraestructuras. Hoy no tenemos un AVE, pero sí dos puertos magníficos, y ya no necesitamos tanto que venga nueva industria pesada, que también es importante, como saltar a otros sectores para desarrollar el talento que tenemos. Los retos son hoy frenar la sangría demográfica y conectar bien ese talento de profesionales. Y para afrontar estos nuevos retos hace falta un tamaño de población como el que conforma el área metropolitana. Ninguna de las ciudades del centro puede competir en solitario con las grandes metrópolis que nos rodean, como Bilbao o A Coruña. Pero estamos a tiempo». Es la reflexión de Fernando Rubiera, coordinador del Laboratorio de Análisis Económico Regional (Regiolab) y profesor de Economía Urbana y Regional de la Universidad de Oviedo.

Él, junto a Santiago Martínez Argüelles y Alberto Gude Redondo, también profesores del departamento de Economía de la Universidad de Oviedo, son autores del trabajo 'Asturias: impulso metropolitano para afrontar los nuevos desafíos', que recoge interesantes propuestas.

Cambios

Sostienen los economistas que «es posible mantener el crecimiento económico en territorios envejecidos siempre que ocurra acompañado de un cambio en la estructura productiva, reduciendo el peso de los sectores tradicionales y aumentando el peso de los sectores intensivos en conocimiento y tecnología. Para ello se necesita que el proceso de envejecimiento vaya acompañado de una mejora del capital humano y una creciente concentración de la población en ciudades donde se desaten y aprovechen economías externas de aglomeración. La suma de una población más cualificada y la presencia de aglomeraciones urbanas incrementan la productividad de los servicios intensivos en conocimiento e industria avanzada e impulsar la creatividad, el emprendimiento y el dinamismo socioeconómico a pesar de mayores niveles de envejecimiento».

A su juicio, «lo que vemos que ocurre en Asturias, sin embargo, es un proceso de envejecimiento acompañado de una pérdida de población como consecuencia de los saldos migratorios negativos. El resultado es peligroso, ya que en la región aumenta la población dependiente sin que su estructura productiva se derive a sectores más productivos capaces de soportarlo. A pesar de ello existe un potencial aún desaprovechado: el área metropolitana emergente en el centro de la región».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos