El presidente de Iberdrola insiste en cerrar la térmica de Lada porque «no se puede ir en contra de los tiempos»

El ministro de Economía, Luis de Guindos, charló ayer con Ignacio Sánchez Galán. / EFE
El ministro de Economía, Luis de Guindos, charló ayer con Ignacio Sánchez Galán. / EFE

Iberdrola mantiene su pulso al Gobierno y pide una política energética «pública, conocida y notoria», para dejar de escuchar «que el anterior ministro se equivocó»

A. COLLADO GIJÓN / MADRID.

El intento del Gobierno para frenar el cierre de las centrales térmicas es, en opinión del presidente de Iberdrola, nadar a contracorriente. Ignacio Sánchez Galán advirtió ayer de que no se puede «ir en contra de los tiempos», en referencia al crecimiento de las tecnologías 'verdes'. «Hay cosas que caen por su peso por la fuerza de la gravedad. Todo el mundo se mueve en una dirección y España no se puede mover en la contraria», amplió. En esa misma línea se refirió a la evolución del 'mix' energético: «Hay que tener la foto de dónde se quiere llegar» y elegir, dijo, entre un país muy dependiente energéticamente o no y con una economía 'verde'. De todas formas, según vaticinó, las centrales térmicas del carbón así como las nucleares y los ciclos combinados se van a acabar cerrando, aunque deberían hacerlo, pidió, de una manera «ordenada y sabiendo cómo se va a pagar». «Son cosas que llevo pidiendo tiempo, pero al final se decide desde el cortoplacismo», criticó.

Las palabras del presidente de Iberdrola llegan semanas después de que la compañía anunciase el cierre de las centrales de Lada (Langreo) y Velilla (Palencia) y mientras el Gobierno prepara un real decreto para impedir que los intereses de las eléctricas primen sobre los de la ciudadanía y sea el Ejecutivo y no las empresas quienes determinen la política energética del país. Sánchez Galán urgió un marco regulatorio estable para España -como con el que cuentan ya Reino Unido, Brasil, México o Estados Unidos, en los que está presente Iberdrola- y una planificación energética «pública, conocida y notoria», para así poder dejar de escuchar que «el anterior ministro se equivocó».

Y se explicó: Galán repasó los 17 años que lleva al frente de la compañía, durante los que ha visto pasar «a seis ministros y doce o trece secretarios de Estado». Todos ellos, amplió, «con la mayor voluntad empiezan a escribir cosas», pero al final se equivocan y los errores «los pagan los ciudadanos y los accionistas», recoge Europa Press.

Lamentó que España sea el único país donde el sector energético tiene pleitos. «Me duele como español. Me fajo vendiendo España y me duele dar tanto trabajo a los abogados. ¿Por qué no podemos evitarlo? ¿Por qué somos distintos?», preguntó.

Así las cosas, invitó a mirar hacia otros países donde hay unas «reglas del juego muy claras, decisiones consensuadas y marcos muy de largo plazo», para lo que es necesario «hablar y dialogar». «Al final, está claro que las decisiones las deben tomar los gobiernos, pero no nos equivoquemos. A ver si conseguimos no decir que el anterior se equivocó», añadió.

Iberdrola ha invertido en los últimos 17 años en España un total de 25.000 millones de euros y según Sánchez Galán el resultado económico ha sido «casi nulo, ya que ganamos ahora casi igual que antes». También criticó las altas cargas políticas y fiscales que sufre el negocio eléctrico: «Es mejor subir la tasa que se cobra a las hidroeléctricas que tener que ir al Parlamento a decir que subo medio punto el impuesto de Sociedades», ejemplificó.

En resumen, el presidente de Iberdrola abogó por seguir introduciendo energías renovables al ritmo que se va produciendo el cierre ordenado del resto de centrales, ya que con más energía 'verde' «automáticamente los precios se irían deprimiendo».

Finalmente, Galán dibujó un futuro en el que se debe implementar el almacenamiento y pidió realizar un plan de electrificación para el transporte.

CC OO señala al lobby del gas

Por su parte, CC OO de Asturias insistió ayer en la necesidad de que el real decreto que prepara el Gobierno regional para, entre otras cosas, endurecer las condiciones de cierre de las centrales térmicas sirva para que «las operaciones de las empresas eléctricas no puedan primar sobre el interés general». El sindicato urgió así la entrada en vigor de una norma «del mayor rango para que tenga el mayor respaldo jurídico posible», ya que, según advirtió el responsable de Industria de la central en la región, Damián Manzano, «el lobby del gas no se va a estar quieto» y ya ha comenzado a moverse.

Los responsables de CC OO en la región se comprometieron a encabezar todas las movilizaciones en defensa del carbón, aunque en este periplo, lamentaron, «encontramos muy pocos amigos». De este modo, criticaron abiertamente la postura, no solo del Gobierno nacional, sino de Unidos Podemos y PSOE, que en el Congreso aprobaron una proposición que de cumplirse se traduciría en el adelanto del cierre de las térmicas a 2020. Es imposible, explicó en este sentido Manzano, «pretender que instar al Gobierno a establecer rangos de emisión inferiores no ha tenido consecuencias inmediatas en el anuncio del señor Galán». Por eso, avisó: «Cuidado con las cosas que se hacen, porque tienen consecuencias. El que tenga contradicciones que las aclare, pero que luego no se dé golpes en el pecho». Manzano compareció junto al secretario general de CC OO en Asturias, José Manuel Zapico, quien teme «una nueva reconversión», tras reunirse con representantes sindicales de la minería pública y privada, de las térmicas de carbón y de la industria electrointensiva.

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