El SOMA da por hecha su desvinculación de UGT

Jenaro Martínez saluda a los asistentes tras ser proclamado secretario general de FICA Asturias. / P. UCHA
Jenaro Martínez saluda a los asistentes tras ser proclamado secretario general de FICA Asturias. / P. UCHA

Los delegados de MCA eligieron en solitario a Jenaro Martínez como primer secretario general de FICA Asturias

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El lema del congreso constituyente de UGT FICA Asturias era 'Unidos haciendo futuro', toda una paradoja cuando la cita de ayer, en la que Jenaro Martínez fue elegido secretario general, puede acabar suponiendo la ruptura del sindicato en el Principado. El SOMA, como venía advirtiendo, considera que el proceso ha supuesto su «absorción», no su fusión con MCA (Metal, Construcción y Afines), y que no queda otra vía que romper con UGT. Se pondría así fin a 106 años de historia paralela, después de su adhesión en 1911. José Luis Alperi es ya ex secretario general de SOMA-Fitag y asegura que tanto él como su ejecutiva carecen desde ayer de poder orgánico. Permanece, sin embargo, como presidente de la junta administradora del sindicato minero, que tiene personalidad jurídica propia, y como tal prevé liderar las negociaciones para desvincularse de la central. «Vamos a salir. No veo otra opción y, si no quieren, habrá que tomar otras decisiones», avisa.

SOMA-Fitag y MCA llegaron al congreso constituyente sin alcanzar un acuerdo y muy distanciadas en planteamientos como el poder que cada una debía tener en los órganos de dirección, los asalariados o el nombre resultante, puesto que el sindicato minero exigía no perder sus siglas identitarias. Pese a ello, la convocatoria hecha por FICA a nivel estatal siguió adelante y el proceso se desarrolló con la ausencia de los delegados de SOMA-Fitag. Sus 58 representantes cumplieron la amenaza que habían hecho el miércoles y dieron plantón a la cita, por lo que hubo quorum únicamente con los 82 delegados de MCA. Así, la nueva ejecutiva fue elegida por unanimidad, con el 100% de los votos, y sin apenas debate. La fusión quedaba hecha, aunque sin una de las partes.

El congreso de ayer supone la creación de la mayor federación de UGT en Asturias, con 22.000 afiliados de los 40.000 con los que cuenta la organización y agrupa los sectores del metal, construcción y afines con la minería, el agroalimentario, el energético, el químico y el textil.

El proceso de fusiones se inició hace año y medio a nivel confederal. Entre las prioridades que se marcó el asturiano José María Álvarez al ser elegido secretario general de UGT estaba adelgazar la estructura del sindicato, al pasar de seis a tres federaciones. Primero se hizo a nivel estatal y después en las comunidades autónomas. Para el Principado, sin embargo, se alargaron los plazos, dadas las particularidades del SOMA y se acordó que se mantendrían sus siglas en el nombre, así como su patrimonio y su sede. SOMA-Fitag denuncia por tanto que FICA no cumple los acuerdos alcanzados en Madrid en el proceso de fusión estatal y que el congreso de ayer es «una invitación implícita a que este sindicato se desligue de la UGT».

El SOMA se plantea salir de UGT en solitario, sin la parte de Fitag, para después constituirse como un sindicato independiente que podría acoger el resto de sectores, tanto los de Fitag como cualquier otro. «Era morir, ser enterrados o buscar una salida», señalaba ayer uno de los ya ex dirigentes del sindicato.

«Un cabreo»

Desde el SOMA consideran que no existe ya otra posibilidad que formalizar una comisión para negociar la salida de la organización, una ruptura que el secretario general de FICA, Pedro Hojas, no contempla. «Esta organización tiene tabulado todo, incluso si alguien se quiere ir. A nivel individual puede hacerlo, pero a nivel colectivo nadie tiene esa facultad», señaló durante su discurso en el congreso. Antes de él había calificado de pataleta la actitud del SOMA. «Es no querer aceptar las normas y las bases sobre las que funciona cualquier organización. No somos anarquistas, no hacemos lo que queremos», recordó, para argumentar que «la organización no se puede parar porque alguien se coja un cabreo». También consideró un error no haber organizado antes el congreso, incluso sin el apoyo del SOMA, y se preguntó qué diría Manuel Llaneza «si oyera las declaraciones de algunos dirigentes», en referencia a las acusaciones por parte del sindicato minero de ninguneo y falta de democracia. «Me da mucha pena que un número importante de compañeros no esté aquí, pero eso no resta en ningún caso legitimidad a lo que se ha hecho», defendió.

En clave interna, Hojas también se dirigió a los más de 9.000 afiliados de SOMA-Fitag que ayer pasaron a FICA. «El SOMA está integrado aquí, otra cosa es que sus dirigentes no participen», señaló, «vamos a luchar codo con codo». Alperi también hizo un llamamiento para tranquilizar a los afiliados y aseguró que los delegados sectoriales seguirán trabajando por ellos. «No quedan desamparados, no se van a abandonar las responsabilidades sectoriales», insistió. Su objetivo es «no dar la espantada» y que los delegados sectoriales, elegidos en 2015 por un periodo de cuatro años, continúen con su actividad de defensa de los empleados mientras se clarifica la situación. El Montepío, con un régimen de gobierno propio, también ha pasado a depender de FICA Asturias.

A pesar de la falta total de entendimiento, el secretario general de UGT Asturias, Javier Fernández Lanero, hizo un llamamiento a la búsqueda de un acuerdo. «Pido que a partir del lunes la nueva ejecutiva y el SOMA se sienten y busquen puntos de encuentro. El consenso se puede conseguir después del congreso», señaló con más deseo que convicción, y pidió generosidad a la ejecutiva elegida para integrar a todos los sectores, pero también valentía al SOMA para asumir los cambios.

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