El Gobierno señala el cierre de las térmicas de carbón como prioridad: «No tienen sentido»

La ministra Teresa Ribera. /AFP
La ministra Teresa Ribera. / AFP

La ministra de TransiciónEcológica carga contra las anteriores políticas que «han desperdiciado dinero en situaciones que tienen poco futuro»

Daniel Fernández
DANIEL FERNÁNDEZGijón

Aún falta por saber cuál será la hoja de ruta energética del Gobierno central, pero al menos empieza a dar señales de cuáles serán sus prioridades. Y estas chocan frontalmente con los intereses de Asturias, ya que, como ayer afirmó la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, «hay que empezar a dar pasos para prolongar» la producción energías como la nuclear y la del carbón. Lo que es lo mismo, para este ministerio que se estrena, el cierre de las centrales térmicas que emplean este mineral es una prioridad porque el carbón «no tiene futuro y estas centrales ya no tienen sentido».

Teresa Ribera efectuó estas declaraciones en una entrevista en La Sexta al término del Consejo de Ministros, la primera reunión del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez. En ellas, además de adelantar que el famoso 'impuesto al sol' aprobado por el anterior Gobierno tiene los días contados, abogó por fomentar el uso de energías renovables y avanzar en el proceso de descarbonización. La Unión Europea se marca como objetivo el cese del uso del carbón como fuente de energía en el horizonte de 2030, pero, a tenor de las declaraciones de ayer de Ribera el Ejecutivo de Pedro Sánchez apuesta, incluso, por adelantar esos plazos. «Hay que empezar a dar pasos para dejar de prolongar energías como la nuclear la del carbón», reiteró la ministra.

Esta postura es totalmente contraria a la que había fijado el anterior Gobierno, que defendió un proceso ordenado de descarbonización con los plazos marcados por la Unión Europea. Una UE, además, dividida en este sentido, puesto que Francia, Reino Unido e Italia firmaron una alianza para cerrar las centrales antes de 2030, mientras que España, Alemania y Polonia no suscribieron esa declaración.

De forma paralela, el Ejecutivo regional lidera, junto con los gobiernos de Castilla y León y Aragón, la Federación Asturiana de Empresarios y las centrales sindicales un frente político en defensa del carbón, que, asumiendo las tesis del entonces ministro de Energía, defiende la presencia del carbón en el mix energético. El pasado mes de febrero, los presidentes de estas tres comunidades autonómicas firmaron en León una declaración en la que se exigía necesidad de alcanzar un pacto de Estado que establezca un objetivo de mix energético y de generación eléctrica de futuro «compatible con la defensa de un aprovechamiento coherente de los recursos autóctonos». Los presidentes del Principado, Javier Fernández, de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y Aragón, Javier Lambán, coincidieron en esa declaración en que la lucha contra el cambio climático «es irrenunciable», pero debe considerar no solo los impactos medioambientales, sino, también, los socioeconómicos.

En el documento, las tras comunidades consideran necesario establecer un procedimiento de despacho «preferente» para las centrales que utilicen carbón autóctono como «obligación de servicio público», así como que se garantice la presencia de este mineral en el mix energético. «Al menos –reza el documento– que el límite máximo fijado para los combustibles fósiles autóctonos no sea inferior al 5%» en ese mix. Reivindican los Ejecutivos de Asturias, Castilla y León y Aragón que las centrales térmicas de carbón continúen operativas, al menos hasta 2030.

«Diversificar la economía»

Sin embargo, la ministra de Transición Ecológica defiende una línea totalmente contraria. Teresa Ribera reiteró ayer que «es muy difícil pensar» que el carbón pueda seguir tener presencia en el futuro, teniendo en cuenta además que a finales de este año deberán cerrar, por exigencias de la UE, las minas que no sean rentables. O dicho de otra forma, de sus declaraciones de ayer se puede concluir que no apuesta por incluir el carbón en el mix energético nacional.

Reconoce no obstante su preocupación por el futuro de aquellas comarcas cuyo «monocultivo económico» depende de las minas o de las térmicas que emplean carbón. Por ello, aboga por dar pasos para «preparar salidas», al contrario de lo que, a su juicio, se ha venido haciendo hasta el momento:«España debía llevar diez años invirtiendo en la diversificación industrial y económica y en alternativas atractivas» para los jóvenes y la población local «en lugar de desperdiciar dinero en mantener situaciones que poco futuro tienen», dijo en su entrevista en La Sexta, recogida por Europa Press, en una clara crítica a las inversiones de los fondos mineros.

Las declaraciones de ayer de la ministra no han sentado nada bien ni en la FSA ni en el sindicato minero SOMA-Fitag-UGT. Aunque en la Federación Socialista Asturiana no se han querido hacer valoraciones al respecto, nadie oculta su preocupación por la declaración de intenciones que ha venido realizando la ministra de Transición Ecológica en las últimas horas. No obstante, desde la dirección regional de los socialistas se insiste en que su política no será otra que la «defensa del carbón» y la puesta en marcha de un pacto de Estado que incluya al carbón autóctono.

Una línea que también se defiende desde el SOMA. Desde el sindicato minero se afirmó ayer que «no valoramos personas, valoramos políticas y hechos y hasta que estas no se produzcan confiamos en la sensibilidad de un gobierno socialista, con un presidente que conoce la realidad de las comarcas mineras». No obstante, desde esta organización ya advierten a Teresa Ribera de que «defendemos el carbón autóctono en un mix energético diversificado. Y lo defendemos gobierne quien gobierne».

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