Mil toneladas de chatarra que se pueden reciclar en Arcelor

A. M. OVIEDO.

El desmantelamiento de Soto 2 se prolongará durante un año porque retirar estructuras de grandes dimensiones -como puede ser el electrofiltro, el filtro de mangas, el silo de cenizas o media docena de ventiladores- implica un meticuloso plan de trabajo en el que se debe tener en cuenta hasta el último detalle.

«Lo primero es preparar el terreno, reordenar los accesos e instalar los andamios necesarios. Además, es posible que haya determinadas tareas que únicamente se puedan hacer los días que no haya actividad en la térmica. Todo tiene que estar debidamente planificado», anota José Antonio García Martínez, director del centro de Producción Térmica de Soto de Ribera.

Marcos Antón Miguel, responsable del departamento de Ingeniería de Operaciones y Mantenimiento de esta central térmica, será el responsable del proceso de desmantelamiento para el que EdP cuenta ya con la experiencia de los trabajos que se hicieron en 2008 para retirar los equipamientos de Soto 1. Considera el experto que la mayor complejidad radica en la elevada altura de muchas de las instalaciones que deben desaparecer y que impide que los trabajos se puedan realizar con maquinaria. «Los cortes en altura deberán hacerse de forma manual por personal especializado porque la máquina de cizalla está limitada para trabajar en altura, ya que pierde fuerza. Así que tendremos que instalar andamios y, de forma manual, ir separando la chapa poco a poco», avanza. Se calcula que puedan sacarse alrededor de 1.000 toneladas de chatarra, que será vendida a un gestor autorizado y, muy probablemente, será reutilizada para uso industrial. «Mucho acabará en Arcelor», vaticinan desde EdP.

También se calcula que estos trabajos puedan originar otras 50 toneladas de hormigón y 60 toneladas más de aceites. «Todo lo que nos sirva lo reutilizaremos y el resto lo entregaremos a un gestor autorizado», confirman.

Fotos

Vídeos