El Comercio

Asturias solo tuvo 537 ofertas de trabajo en tres meses, la cifra más baja de España

  • Según el INE, suponen el 0,7% del total de 75.852 entre abril y junio

  • El país está a la cola de Europa en vacantes de empleo, pese a encabezar las cifras de paro en el continente

Asturias fue entre abril y junio pasados la comunidad autónoma con el menor número de puestos de empleo vacantes, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), que aseguró que del total de 75.852 vacantes registradas durante ese periodo en todo el país, solo 537 correspondieron al Principado (un 0,7% del total nacional), precedida por dos comunidades con mejor nivel de empleo y mucha menos población que Asturias, Navarra (659 ofertas, un 0,9% del total nacional) y La Rioja, que con 319.000 habitantes tuvo en ese periodo 683 vacantes, también un 0,9% del total nacional.

También en el pelotón de cola se situaron dos regiones del entorno poblacional de Asturias (Murcia, con el 1,4% de las ofertas nacionales, y Extremadura, con el 1,3%) y la vecina Cantabria, que con la mitad de población que Asturias registró 724 ofertas, el 1% del total. En el otro lado de la balanza, Madrid, que con 17.655 vacantes acapara el 23,3% del total, seguida por Cataluña, con el 17,3% (13.121); Galicia (8.332 ofertas y el 11%), y Andalucía (el 8,7% nacional y 6.613 vacantes). Del total nacional de ofertas de empleo, un 90,4% correspondió al sector servicios, un 8,3% a industria y apenas un 1,3% fue para la construcción. Estos datos los elabora el INE trimestralmente mediante una encuesta a 28.500 establecimientos, repartidos en tres submuestras mensuales de 9.500 establecimientos, con una encuesta exhaustiva para establecimientos con más de 500 trabajadores.

Asturias está a la cola de España que es uno de los países de la Unión Europea menos dinámicos en cuanto a ofertas de trabajo se refiere, y eso que está a la cabeza por tasa de paro, solo superado por Grecia. Su tasa de empleos disponibles se sitúa en un 0,8% en el segundo trimestre de 2016, según informó ayer la oficina europea de estadística Eurostat. Pese a haber subido una décima y encadenar dos trimestres consecutivos de incrementos, solo Portugal tiene peores registros (0,7%) y se coloca a la par de Polonia (también con un 0,8%). Asimismo, la tasa europea duplica con creces a la nacional, al alcanzar el 1,8% (1,7% si se circunscribe a los países de la eurozona). En el lado contrario, el indicador registró los porcentajes más elevados en la República Checa (2,9%), Bélgica (2,8%), Reino Unido (2,5%), Alemania (2,4%) y Suecia (2,3%).

Por sectores, el ratio de disponibilidad laboral en servicios para España fue del 0,5%, mientras que en la industria y construcción bajó dos décimas hasta el 0,3%. Nuevamente se trata de unas cifras muy alejadas de la media de la Unión Europea, que se elevó hasta un 2% para servicios y un 1,4% para el sector secundario (sendas décimas menos si se compara con la zona euro).

Más preocupante es el hecho de que el 94% de las empresas consultadas dijo no necesitar trabajadores adicionales. Ésa es su principal razón para no contratar, y solo un 4,4% de ellas argumenta que no lo hace por los altos costes laborales.

Y es que un trabajador le supone de media a una empresa un total de 2.589,08 euros al mes, según los datos publicados por el INE, que revelan que el coste laboral bajó un 0,1% interanual en el segundo trimestre del año. Y ya van dos recortes consecutivos, puesto que en el primer trimestre descendió un 0,2%.

Frente a esta caída, el coste salarial -que comprende el salario base, complementos salariales, pagos por horas extraordinarias, pagos extraordinarios y pagos atrasados, medidos en términos brutos- aumentó un 0,1% en tasa anual. Así, pasó de 1.941,74 a 1.943,01 euros por trabajador y mes. Se trata de una subida mínima si se compara con el 1,3% que este mismo índice se incrementó en la UE, un 0,9% en la zona euro -según datos de Eurostat- o un 0,5% en el conjunto de países de la OCDE . Si se excluye el factor variable de los salarios (pagos extraordinarios y atrasados), se obtiene el coste salarial ordinario, que disminuyó un 0,3% hasta los 1.630,53 euros. Los otros costes (los no salariales) bajaron también, en este caso un 0,6%, situándose en 646,07 euros por trabajador y mes. Su principal componente, las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, supusieron de media 585,96 euros mensuales, un 0,5% menos que en el segundo trimestre de 2015.

Los costes

Si se compara por comunidades, el coste laboral en Madrid y País Vasco superó en más de 300 euros la media nacional, mientras que en Extremadura, Canarias y Galicia dicho coste fue inferior a la media en la misma cantidad.

No parece que el coste de los trabajadores sea la principal explicación de los malos datos de Asturias, peusto que se encuentra muy cercana a la media en este capítulo, con un coste laboral total de 2.638 euros mensuales, si bien esta es una variable que depende tanto del nivel salarial como de la cualificación del empleo.