El Comercio

Solo un 23,5% de los autónomos cotizan por accidente de trabajo

Un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) recoge que el número de autónomos en Asturias inscritos por contingencias profesionales es de 17.931, lo que representa una cobertura solo del 23,51% sobre el total del colectivo. Dicho estudio aporta también datos sobre la siniestralidad laboral. Así, los autónomos tuvieron 520 accidentes en jornada de trabajo en 2015, mientras que en 2014 fueron 573.

Por lo que respecta a la gravedad de los accidentes sufridos por autónomos, el 97,88% son leves, un porcentaje que se eleva al 99,33% en el caso de los trabajadores por cuenta ajena.

El índice de incidencia de AT en jornada laboral de los autónomos para el periodo de estudio es de 2.900,01, siendo un 22,01% inferior al de los trabajadores por cuenta ajena cuyo índice de incidencia asciende a 3.718,61.

Por sectores

En relación al sector de actividad de los autónomos, se puede concluir que la construcción, con 5.998 accidentes laborales, tiene el mayor índice de incidencia; seguido de agricultura (3.951), transporte (2.736), industria (2.080) y servicios (1.421). Para los trabajadores por cuenta ajena, los índices de incidencia se ordenan de la siguiente manera: agricultura, industria, construcción, transporte y servicios.

Por lo que respecta a la edad, se observa que los autónomos con edad a partir de los 55 son los que presentan mayor siniestralidad, un 29,62%, mientras que los trabajadores por cuenta ajena entre 35 y 44 años son los que más se accidentan, un 34,42%.

En la distribución de accidentes por género, se observa que las mujeres a partir de los 55 tienen un 39,05% de los accidentes y los hombres entre 35 y 44 años tienen un 31,93% de los accidentes. En los trabajadores por cuenta ajena, los hombres de entre 35 y 44 y las mujeres de entre 45 y 54 son los que más accidentes tienen.

Las lesiones más comunes son esguinces y torceduras en piernas, rodillas y dedos, causadas por golpes como resultado de una caída del trabajador y sobreesfuerzo físico, así como agresiones al andar, correr, subir o bajar escaleras, etcétera.