El Comercio

El horno 'A' de Arcelor recupera la actividad tras 23 días parado por mantenimiento

El horno alto 'A' de la factoría de ArcelorMittal en Gijón, en la tarde de ayer.
El horno alto 'A' de la factoría de ArcelorMittal en Gijón, en la tarde de ayer. / CITOULA
  • A pesar de que el Principado requiere más informes para las nuevas baterías de cok de Gijón, la empresa prevé iniciar su demolición este año

Se preveía que el horno alto 'A' de la factoría de ArcelorMittal en Gijón volviera a funcionar ayer, después de estar 23 días parado para sustituir los 'staves', los conductos que refrigeran la instalación. Sin embargo, las obras fueron a mejor ritmo del esperado y el proceso se inició ya el sábado con una carga de prueba que no tuvo ninguna incidencia. No obstante, la instalación no estará a pleno rendimiento hasta mañana.

La obra constituye un «mantenimiento extraordinario», según la compañía, que se ha realizado ahora en el horno alto 'A' y al que seguirá el 'B' a partir del 14 de noviembre. La obra en los hornos altos de Gijón coincide en el tiempo con la gran reforma que se acomete en la acería LDIII, a la que abastecen de arrabio. En los trabajos en Gijón participan unas 350 personas de 16 compañías diferentes, mientras que en los de Tabaza trabajan de media 550 personas pertenecientes a 18 empresas, aunque durante la parada total de la acería, a mediados de noviembre, habrá jornadas en las que el pico de empleados externos supere el millar.

En el caso de la LDIII, las obras también marchan a buen ritmo. La nueva caldera del convertidor ya está colocada y ahora toca proceder a soldar todos los elementos, mientras que las piezas de la renovada máquina de colada están en su posición y se trabaja en su acople. Además de finalizar estos montajes, el 15 de noviembre parará la otra máquina de colada continua, el otro convertidor y el tren de bandas en caliente para proceder a cambiar 16 vías carrileras por las que se mueven los puentes grúa de la acería.

Las cosas, sin embargo, no van tan bien en relación con las nuevas baterías de cok de Gijón. El Principado ha pedido un informe ambiental completo de lo que supondrá la nueva instalación, por lo que el proceso se retrasará varios meses. La multinacional esperaba empezar las obras en diciembre, pero fuentes de la compañía avanzan que se tardará al menos tres meses en elaborar el nuevo informe, así que, en el mejor de los casos, calculan que los trabajos podrían comenzar en marzo.

No obstante, sí esperan adelantar parte de la obra, la referente a la demolición de los elementos de las baterías de cok que no se van a reutilizar. Para ello, presentarán el proyecto en los próximos días y esperan tener sin mayor dilación la licencia de obra que debe conceder el Ayuntamiento de Gijón. Si todo sale como esperan, el objetivo es que el derribo se inicie antes de fin de año.

Por otro lado, sindicatos y empresa mantuvieron ayer otra reunión para avanzar en el nuevo convenio colectivo y se han citado de nuevo el próximo jueves. Los principales puntos de conflicto en el encuentro de ayer se centraron en la aplicación del abono de una compensación a los trabajadores por el fraccionamiento de sus vacaciones, el pago de la prima de productividad y las subidas salariales del millar de empleados que tienen un contrato individual.