El Comercio

Asturias debería generar 436.619 empleos para cubrir sus pensiones

  • El Principado encabeza la brecha del país entre cotizaciones y prestaciones, a causa del envejecimiento y la pérdida de población

Asturias tendría que crear más de 400.000 nuevos empleos para poder cubrir el coste de sus pensiones. Una utopía. La idea de que el Principado sostuviese este gasto con recursos generados en la propia comunidad se antoja imposible a la luz de los datos, por lo que se ve abocada a depender de la solidaridad de la caja única de la Seguridad Social. Y los datos, según el último informe, ya definitivo, del Ministerio de Empleo, confirman que la región batió en 2015 un nuevo récord en cuanto al desequilibrio entre el gasto en pensiones y el ingreso por cotizaciones. Un problema estructural que Asturias arrastra desde hace décadas, pero que se agrava cada año a consecuencia del envejecimiento y la pérdida de población.

Teniendo en cuenta que el gasto en pensiones contributivas alcanzó en 2015 los 4.572 millones de euros y que los ingresos se quedaron en 2.031 millones, la diferencia entre estas dos cantidades arroja un resultado de 2.244 millones, lo que supone un déficit del 125%. El agujero es superior al de 2014, que fue de 2.128 millones de euros y al de 2013, de 2.158 millones. Así, por tanto, sería necesario incrementar la partida de la recaudación por cotizaciones sociales más del doble para cubrir el gasto de las prestaciones. Se precisarían 436.619 nuevos cotizantes para cubrir esa brecha. Al cierre del año pasado, se contabilizaban en Asturias 348.986 afiliados.

Este desajuste entre pensiones y cotizaciones afecta a casi todas las comunidades autónomas, salvo excepciones -Madrid y Baleares- y al conjunto del sistema, pero Asturias encabeza el comportamiento diferencial negativo de todo el país. Solo Baleares y Madrid tienen sus cuentas con la caja de la Seguridad Social en positivo, con 114 y 731 millones, respectivamente.

2016 no apunta una mejor tendencia. El incremento de ocupados este año, gracias a la recuperación del mercado laboral, debería ayudar a reducir ese agujero. Sin embargo, la aportación de los nuevos trabajadores al sistema es menor de lo que venían aportando quienes salen de él. ¿Por qué? La conclusión es clara: se genera empleo precario y a tiempo parcial, con bases de cotización más bajas, y en cambio, los jubilados son más caros porque vienen con bases más elevadas.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social ya tiene fecha de caducidad: diciembre de 2017. Para entonces, y según los cálculos del propio Gobierno en funciones, el déficit acumulado habrá dejado casi vacía la hucha de las pensiones y, por lo tanto, hará imposible el abono de la paga extra de Navidad a los jubilados y pensionistas. Así se extrae del Plan Presupuestario 2017 que el Ejecutivo envió recientemente a Bruselas. En este documento se expone que la Seguridad Social registrará un déficit del 1,7% del PIB.

Apelar a la solidaridad

En Asturias, el problema de la protección social aparece aún con mayor complejidad que en el conjunto de España, debido al envejecimiento y a la pérdida de población. Sobre la solidaridad del sistema, el presidente del Principado, Javier Fernández, ha venido defendiendo el argumento de que «si Asturias recibe más de lo que aporta en este momento es porque los pensionistas asturianos actuales cotizaron más que en el resto de España en su día, y contribuyeron a mantener a los pensionistas del conjunto del Estado cuando estaban activos desde el punto de vista laboral». Queda por ver si el mercado laboral asturiano podrá recuperar cierta pujanza.