«Esta movilización no es tanto para los actuales jubilados, como para los futuros»

«Esta movilización no es tanto para los actuales jubilados, como para los futuros»
Varios voluntarios recogen firmas en el gijonés paseo de Begoña a favor de las pensiones. / Joaquín Pañeda

Asturias se suma a la recogida de firmas para garantizar la pensión en la Constitución

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

«¿Quieres firmar por las pensiones?». El grito en clave de pregunta cruza la calle Miguel Ángel González Muñiz, en Gijón. Y Fernanda Trinidad Piñero no lo duda. Aparca por un instante sus quehaceres diarios y dedica un instante a plasmar su rúbrica en un documento que pide una reforma de la Constitución que incluya la prohibición expresa de que cualquier gobierno, actual o futuro, pueda tocar, recortar o privatizar el sistema público de pensiones. «Es que estoy muy cabreada con lo que nos están organizando. Las pensiones no dan para vivir, y ellos se forran, que se recorten ellos el sueldo», señala visiblemente enfadada tras estampar su firma.

Pocos de los que pasan por delante de la Asociación de Pensionistas Seis de Diciembre siguen de largo. «Recogemos mucho, por aquí hay mucha gente obrera», señala Luisa Fernández, la vicepresidenta de esta entidad, con un taco de folios en la mano. La suya es una de las organizaciones que se han sumado a la recogida de firmas planteada por la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones (Merp). «Nos llamaron de la Federación de Asociaciones de Mayores y nosotros siempre colaboramos», aclara. Hasta mañana la plataforma quiere recoger dos millones de firmas en 300 localidades de toda España. En Asturias hay 20 puntos, en las calles y también en empresas y asociaciones que se han sumado a la causa.

Eduardo Madroñal es el representante de la Merp en Asturias, una organización que engloba a 250 con intereses y reivindicaciones muy variadas. «Hay desde una comunidad de religiosas de Bilbao a un grupo que defiende al colectivo LGTB», señala como ejemplo. Lo cierto es que en la Merp hay un poco de todo, desde figuras a título personal como Rafael Matesanz, Víctor Manuel o Miguel Ángel Revilla a un sindicato como USO, pasando por el Partido Animalista, Los Verdes o la Fundación Internacional Baltasar Garzón. Pero, sobre todo, muchas asociaciones de mayores. Y eso que esta reivindicación no es tanto «para los actuales jubilados, como para los futuros, para que llegue el Gobierno que llegue las pensiones estén blindadas, es un planteamiento estructural y a largo plazo», insiste Madroñal, muy contento con la acogida. Este orientador educativo del IES Doctor Fleming, de Oviedo, lleva desde 2013 recogiendo firmas. «La idea nos la dio Merkel, cuando exigió que se blindara en la Constitución el pago de la deuda», recuerda. Ahora plantean que, igual que se moficó el artículo 135 de la Constitución para aquello, la Carta Magna dé prioridad absoluta al Sistema Público de Pensiones y su revalorización.

Madroñal está muy seguro del apoyo de la población, «el 90% está con nosotros», afirma sin titubeos. Tiene pruebas. Su iniciativa recaba firmas allá donde va. Como ejemplo, el taxista que ayer le ayudó a llevar una de las mesas para la recogida. No solo le pidió la hoja para estampar su rúbrica. Tampoco le quiso cobrar la carrera. Otra cosa es que el Gobierno les haga caso. Entiende este impulsor de la Merp que la presión de los fondos privados «por hacerse con parte de la tarta» de las pensiones es brutal. «La ofensiva contra las pensiones fue un ataque muy duro», se lamenta.

De momento, han logrado que en Oviedo hasta los concejales populares votaran a favor de blindar las pensiones públicas. La declaración institucional fue aprobada por unanimidad hace un año. En Gijón, el PP no se sumó, pero tampoco rechazó la declaración. El objetivo ahora son los dos millones de firmas. Asturias pone algo más que un grano de arena.

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