Javier Fernández advierte de la «feminización de la pobreza»

Javier Fernández conversa con Lanero y Santiago García, con Monteserín y Felgueroso a la derecha.
Javier Fernández conversa con Lanero y Santiago García, con Monteserín y Felgueroso a la derecha. / P. BREGÓN

El presidente del Principado inaugura la escuela de verano de UGT con un llamamiento a trabajar por la igualdad porque «no basta con la letra de las leyes»

DANIEL FERNÁNDEZ AVILÉS.

En Asturias, una mujer cobra un 28% que un hombre; el 77% de los contratos a tiempo parcial fueron firmados por mujeres; la Universidad de Oviedo cuenta con 71 catedráticas, frente a los más de doscientos catedráticos que hay en su plantilla y casi el 91% de las excedencias por cuidado familiar fueron solicitadas por las mujeres. Son solo algunos datos que ayer se aportaron en la inauguración de la Escuela Internacional de Verano Manuel Fernández López, 'Lito', organizada por UGT, que en esta edición se celebra en Avilés. Son cifras que demuestran que los avances han sido enormes en las últimas décadas, pero que aún se está lejos de conseguir la igualdad plena de género. Por ello, el presidente del Principado, Javier Fernández, hizo un llamamiento para «involucrar hasta el último filamento de la sociedad» para trabajar por la igualdad porque «no basta con la letra de las leyes ni con la acción de las administraciones. O conseguimos empapar de igualdad el mundo que vivimos, o fracasaremos».

El jefe del Ejecutivo autonómico presidió el acto de inauguración de la edición de este año de la escuela de verano de UGT, centrada este año en la igualdad. También participaron en este acto el secretario general del sindicato en Asturias, Javier Fernández Lanero; la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín; el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García, y la presidenta de la Fundación Cultural Asturias y exregidora de Gijón, Paz Fernández Felgueroso.

Tanto el presidente del Principado, como el resto de participantes en la inauguración, pusieron en valor los avances en materia de igualdad llevados a cabo en las últimas décadas, aunque coincidieron en valorarlos como insuficientes. «Hay que insistir en que todo es insuficiente», dijo Fernández. La brecha salarial entre hombres y mujeres -que en Asturias alcanza el 28% en salario bruto y casi el 20% en cuanto a la hora trabajada- es uno de los puntos que más preocupa al presidente asturiano. La crisis económica, afirmó, ha agravado los riesgos de precarización y de desempleo entre las mujeres, «generando la frustración, el desencanto y la inseguridad». Tras alertar de una «feminización de la pobreza», el jefe del Ejecutivo autonómico situó a los sindicatos como uno de los principales motores para reducir esas diferencias salariales por género y pidió a las centrales que «empujéis más, que asesoréis, que ayudéis, porque este pulso no se gana solo con papel oficial».

Ley contra la brecha salarial

El secretario general de UGT en Asturias recogió el guante, aunque también pidió al Gobierno una mayor implicación para reducir las desigualdades salariales por razones de género. Es por ello por lo que reclamó la elaboración de una ley regional contra la brecha salarial «que contenga medidas concretas». Entre otras, exige que el texto incluya la obligatoriedad de que los planes de igualdad se extienda a todas las empresas, «dado que España es un país de pymes y actualmente se exige solo a empresas de más de 250 trabajadores».

Además de la brecha salarial, el incremento en el número de víctimas de violencia de género también hace saltar las alarmas. La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, recordó que el pasado año aumentaron en un 18% los casos, justo cuando se cumplen diez años de la puesta en marcha de la Ley de igualdad y contra la violencia de género, aprobadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero «pese a los obstáculos de algunos sectores», en clara alusión a la posición del PP en aquel momento.

Monteserín, como el resto de intervinientes, aplaudió los avances en materia de igualdad logrados hasta el momento, pero advirtió de las amenazas que suponen algunas políticas, como «la paralización por parte del presidente de EE UU, Donald Trump, de los planes contra la brecha salarial» puestos en marcha por Barack Obama o la prohibición de gobiernos autoritarios, como el de Birmania, a que las mujeres puedan arar la tierra, siendo la agricultura la principal ocupación laboral de las mujeres en ese país asiático.

Además de los sindicatos y el resto de agentes sociales, la Educación debe jugar un papel fundamental en la lucha contra la desigualdad de género. En este sentido, el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García, avanzó la elaboración de un segundo plan de igualdad de la institución económica que incluya, entre otras medidas, «la valoración con perspectiva de género» en las convocatorias y la puesta en marcha de un programa de «captación de mujeres» para grados y másters de carreras habitualmente consideradas como masculinas.

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