El paro vuelve a subir en noviembre pese a que Asturias roza los 30.000 contratos

Solo 2.347 de los 29.824 nuevos empleados fueron indefinidos y el sector servicios absorbe el pequeño aumento del desempleo

O. VILLA / N. ERAUSQUIN GIJÓN.

Si se quiere tener una imagen real de la evolución del desempleo en Asturias hay que ampliar la perspectiva, y ésta determina que el Principado acumuló en noviembre pasado 50 meses de descenso interanual del desempleo. Con 77.924 personas a la búsqueda de trabajo frente a las 84.114 de noviembre de 2016, la bajada interanual es de un 7,36%.

Ello no impide que noviembre vuelva a ser un mes en el que, como todos los años anteriores, el desempleo se incrementó respecto al mes anterior, octubre, si bien mucho menos que lo que ocurrió en 2016. De hecho, el incremento fue pequeño, de 324 personas (un 0,42%), con el acento puesto prácticamente en exclusiva en el sector servicios, que sumó 313 nuevos desempleados y centró ese descenso del empleo en la comarca oriental, muy dependiente del turismo. La construcción, con 30 desempleados más, y la industria, en la que se fueron al paro 20 trabajadores, completan las cifras negativas, mientras que la agricultura y los jóvenes en busca del primer empleo experimentaron evoluciones positivas.

Hay un indicador que marca también una tendencia positiva. Las contrataciones fueron en Asturias 29.824 durante noviembre, con un crecimiento de casi el 9% respecto a noviembre de 2016. De estos nuevos trabajadores, 2.347 firmaron un contrato indefinido, un apartado en el que Asturias también mejora, un 7,56%, respecto a noviembre del año anterior.

En total, de enero a noviembre de este año se firmaron en Asturias 330.929 contratos de trabajo, si bien el 92,5% fueron temporales y solo el 7,5%, indefinidos.

«Falta la construcción»

El presidente de Fade, Pedro Luis Fernández, apuntó a que los presupuestos del Principado no fomentan la obra pública como causa de que el empleo no remonte. «Nos falta la construcción que es un gran generador de empleo», dijo. «Lamentablemente la obra pública sigue sin tirar y ahí creo que los presupuestos de nuestro gobierno no nos van a ayudar. Es una pena porque contribuiría a esta línea de bonanza para el empleo que estamos viviendo».

En todo caso, no todo fue negativo para Fernández, que indicó que «las grandes compañías de Asturias se portan de forma favorable y las exportaciones tiran con máximos históricos».

Por su parte, la responsable de Empleo de UGT, Mar Celemín, indicó que el mercado laboral asturiano es cada vez más precario y por ello Asturias necesita unos presupuestos para 2018 que impulsen la actividad productiva y el empleo de calidad. «Los datos muestran un avance de la temporalidad que se refleja en el hecho de que del total de contratos registrados en el mes de noviembre el 92% es temporal, lo que arroja una ratio de un contrato indefinido por cada 12 temporales», sostiene UGT.

Similar opinión mostró su homónima de CCOO, Úrsula Szalata, que anotó que «el mercado laboral sigue débil y enfermo. La crisis fue una estafa laboral y social, al subir el número de personas en paro al tiempo que los beneficios empresariales». Además, indicó que para mantener «una Asturias para vivir y trabajar» se debe defender la industria, como sector fundamental. «Asturias no está en condiciones de soportar una nueva crisis y una nueva reconversión».

Por último, fuentes del Gobierno regional indicaron que «se consolida la tendencia descendente iniciada hace más de cuatro años, con una bajada del desempleo en ambos sexos, todos los grupos de edad y todos los sectores de actividad» en términos interanuales.

Por su lado, Cristina Coto, presidenta de Foro, advirtió de que «Asturias presenta el peor dato nacional en afiliaciones a la Seguridad Social» y que, pese a crecer solo un 0,42%, ese dato es «el doble de la media nacional.

Cataluña, a la cabeza

En el contexto nacional, la estacionalidad del mercado laboral volvió a quedar patente en noviembre. Un mes en el que el fin de la temporada turística provocó el incrementó del paro registrado en 7.255 personas, lo que deja el total de desempleados en 3.474.281 personas, si bien la subida es de menos de la tercera parte que la de 2016, cuando hubo 24.841 nuevos parados.

Cataluña fue la segunda comunidad más afectada con un aumento de desempleados del 1,78%, que implicó 7.400 desempleados más, el mayor alza en un mes de noviembre desde 2009 y por sí sola, más nuevos parados que la suma total del país. Lo peor para aquella comunidad es que el número de afiliados a la Seguridad Social en Cataluña también se redujo en 4.038 personas.

A falta del inicio de la campaña de Navidad, donde presumiblemente las contrataciones temporales compensarán en parte la caída del sector turismo, en noviembre la estacionalidad quedó reflejada en el mal comportamiento laboral de los servicios en todo el país.

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