El Principado confía en que la dirección del PSOE asuma su postura sobre las térmicas

Pola reclama que la transición energética no sea una «revolución» e insiste en rechazar la postura del consejo asesor de los socialistas

N. A. E. GIJÓN.

A pesar de las matizaciones sobre el futuro del carbón realizadas el miércoles por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en Oviedo, el plan de cierre de las térmicas propuesto por el consejo asesor del PSOE sobre la transición ecológica de la economía sigue levantando ampollas en Asturias. El consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, insistió ayer en que las centrales de carbón tienen que seguir existiendo más allá de 2025 y en la necesidad de una transición energética que «debe ser eso, una transición, no revolución y debe estar adaptada a las realidades de cada territorio».

El representante regional respondió así a una interpelación del diputado de IU Ovidio Zapico en el pleno de la Junta General, después de que se conocieran las conclusiones del Consejo Asesor para la Transición Ecológica creado por los socialistas para aconsejar en este campo sobre las líneas maestras que debe asumir la ejecutiva del PSOE. El texto, fruto de siete meses de trabajo, recomienda para cumplir con los objetivos fijados en el Acuerdo de París el cierre ordenado de las centrales térmicas en 2025 y de las nucleares, conforme vayan cumpliendo 40 años

«En España necesitamos un pacto de Estado por la energía. Uno que incluya al carbón como reserva estratégica», aseguró Sánchez, el miércoles, en su visita a Asturias, una frase que para Zapico sirvió al secretario general de los socialistas para pasar «de puntillas» por el tema de la minería.

Sin embargo, el consejero de Industria, Isaac Pola, se mostró ayer confiado en que la dirección socialista asuma la postura del Ejecutivo regional y recordó las particularidades del caso asturiano, como que el 70% de la electricidad que se genera en el Principado procede del carbón o el enorme consumo de la gran industria, características que la región no coparte con otras comunidades. En este sentido, el consejero abogó por dar impulso a las energías renovables, especialmente a la eólica y a la biomasa, y que la descarbonización sea un proceso «inteligente, planificado y ordenado» y que se lleve a cabo de forma «justa» con los territorios afectados. «No compartimos esa fijación por cerrar las térmicas a finales de 2025», recalcó.

El criterio de respetar la singularidad de cada territorio coincide con el expresado por la Unión Europea, señaló Pola, en unas declaraciones que recoge Efe, tras incidir en que el Gobierno ya ha hecho constar a la dirección del PSOE su desacuerdo con el documento elaborado por el comité de expertos.

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