La Universidad de Oviedo prevé implantar el grado de Organización Industrial en 2018

De izquierda a derecha, Hilario López, Juan Carlos Campo, Juan Vicente Piñera, Félix Baragaño, Enrique Macián, José María Quirós, Leticia Bilbao, Ángeles Rivero y Marcelino Gutiérrez. / ÁLEX PIÑA
De izquierda a derecha, Hilario López, Juan Carlos Campo, Juan Vicente Piñera, Félix Baragaño, Enrique Macián, José María Quirós, Leticia Bilbao, Ángeles Rivero y Marcelino Gutiérrez. / ÁLEX PIÑA

Los asturianos Bernardo Calleja y Gloria Naveiras, galardonados con el Premio Ingeniero del Año de Caja Rural de Asturias

CAROLINA GARCÍA OVIEDO.

La Universidad de Oviedo ultima el plan de estudios del grado de Ingeniería en Organización Industrial para ponerlo en marcha el curso 2018-2019. Una vez que supere todos los trámites administrativos, el nuevo grado se impartirá en la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI) de Gijón. El título formará a un profesional con perfil de ingeniero-gestor que, entre otras tareas, se encargará de la gestión de la cadena de suministro, del departamento de logística y de la organización de la planta.

El grado en organización es solo un ejemplo de las nuevas titulaciones de reciente creación en la rama de ingeniería para dar respuesta al peso que estos profesionales están adquiriendo en la sociedad. Al auge de las ingenierías se refirió ayer el expresidente de DuPont Ibérica, Enrique Macián, en el acto de presentación del Premio Ingeniero del Año de Caja Rural de Asturias. En su cuarta edición reconocen al Consejero Delegado de Zardoya Otis y presidente de Otis para el Sur de Europa, Turquía y Balcanes, Bernardo Calleja, en la categoría de Gran Trayectoria Profesional, y a la responsable de planta Praxair en Barcelona, Gloria Naveiras, en la de Proyección de Futuro. Ambos galardones se decidieron por unanimidad, pero tras «un largo análisis» de méritos, debido a la «elevada calidad de los candidatos» que Enrique Macián, se encargó de destacar.

El jurado ha querido premiar la trayectoria de Bernardo Calleja, su compromiso con Asturias y su gran actividad dentro y fuera de su región. Calleja se encontraba en Croacia, en una reunión de trabajo, cuando ayer recibió la noticia. «Es una sorpresa muy agradable y supone un reconocimiento parta toda la gente que me ayudó tanto cuando comencé mis estudios en la universidad, hasta ahora. No es un premio para mí, es compartido con todos los que han colaborado para que esto sea posible», indicó. Amante de su trabajo, confiesa que disfruta cada día con lo que hace. Pese a su amplia experiencia hace gala de su humildad y reconoce que «nunca deja a aprender» y siempre tiene en mente un reto. «Mantengo la inquietud de aprender, disfruto con los cambios aunque en ocasiones supongan un sacrificio personal y traslados, pero si pienso en hacer lo mismo durante los 28 años que llevo en la empresa, estaría aburrido».

Bernardo Calleja vive a caballo entre Madrid y sus viajes que le llevan por medio mundo. Pese a su ritmo de trabajo, los fines de semana siempre vuelve a casa. A Asturias lo hará, sin falta, para recibir el galardón que, a falta de concretar, está previsto en el mes de octubre o noviembre; pero antes aprovechará el verano para disfrutar con los suyos de unas semanas en su tierra. Como hombre de retos, confiesa que ahora «toca recibir los frutos de todo lo que han sembrado durante la etapa de crisis y continuar creciendo con la compañía».

Algo más cerca que Calleja, pero tampoco en su tierra, recibió la joven Gloria Naveiras su reconocimiento. Se encuentra en Barcelona, donde reside desde hace dos años, ya que dirige una planta de separación de gases de la empresa Praxair España. Con el galardón, el jurado ha querido reconocer su proyección de futuro, su visión innovadora y su aportación técnica. Pese a su juventud -tiene 36 años- suma ya una amplia experiencia en el sector. «Estoy muy contenta con todo lo que la empresa ha apostado por mí. Recibo el premio con mucha alegría y con mucho orgullo». Naveiras es responsable de una planta que funciona 24 horas durante los siete días de la semana lo que le exige «estar disponible y pendiente del móvil». Sabe que su trabajo requiere esfuerzo pero «lo hace con mucho orgullo. Estoy muy contenta con la empresa en la que trabajo». De hecho quiere seguir trabajando «en la misma línea». Reconoce que ser la primera mujer que recibe el premio «es motivo de satisfacción», pero matiza que se trata de una «condición más». Así lo recalcó también el presidente del jurado Enrique Macián, que aseguró que su condición de mujer «no ha sido determinante» a la hora de decantarse por su candidatura. El expresidente de DupPont Ibérica sí habló de la presencia de la mujer en las ingenierías durante la presentación del premio. «Hace 30 años era difícil encontrar a una mujer en una Escuela de Ingeniería, y hoy en día están en torno al 20 o 25%», añadió.

En el acto del premio Ingeniero del Año 2017, el presidente del jurado estuvo acompañado por José María Quirós, presidente de Caja Rural de Asturias, Juan Vicente Piñera, director general de Sacryc Fluor S. A. en Asturias y por el director de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón de la Universidad de Oviedo, Juan Carlos Campo. Este último fue el encargado, como secretario del jurado, de leer el acta en el que los miembros del jurado acuerdan conceder por unanimidad el galardón a Bernardo Calleja y a Gloria Naveiras.

Enrique Macián cerró el acto con la mirada puesta ya en la próxima edición. El expresidente de DuPont animó a todos los candidatos que ya se han presentado al premio, pero que no resultaron galardonados que lo intenten de nuevo. De momento, lo que está claro es que Asturias recibirá en otoño a sus galardonados Bernardo Calleja y Gloria Naveiras.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos