«Suben las ventas de pisos y no los precios porque en Asturias hay muchos de segunda mano»

Katia Domingo, en su agencia inmobiliaria. /  AURELIO FLÓREZ
Katia Domingo, en su agencia inmobiliaria. / AURELIO FLÓREZ

Katia Domingo presidenta de la Asociación Inmobiliaria de Asturias«Cualquiera, sin formación, puede vender un inmueble sin dar garantías. Hace falta que la Administración cree un registro de inmobiliarias»

S. BAQUEDANO GIJÓN.

Katia Domingo (Gijón, 1978) cogió el relevo de su padre, Andrés Domingo, al frente de la Asociación Inmobiliaria de Asturias (Asocias) y en mayo cumplirá su sexto año como presidenta. Licenciada en Derecho, comenzó «meterse poco a poco» en la Agencia Domingo y hoy es copropietaria y gerente de la empresa familiar gijonesa, de la que se encarga de todos los asuntos legales y de la formación de su personal. Una labor que compagina con la de dar voz a la Asociación que aglutina a 27 inmobiliarias de Gijón, Oviedo y Villaviciosa. Como portavoz de Asocias, analiza un mercado que está recuperando el pulso y que en 2018 espera aumentar la venta de viviendas, al tiempo que urge al Gobierno del Principado la puesta en marcha de un registro de inmobiliarias para regular el sector y proteger al consumidor. «No estamos hablando de vender unos zapatos, sino de la inversión más potente que una familia haga a lo largo de su vida», afirma.

-Tras la crisis, el mercado inmobiliario se anima. ¿Cómo se cerró 2017?

-En Asocias registramos 486 ventas compartidas en 2016, y en 2017 se elevaron a 596, lo que implica una subida de un 15%.

-¿Qué previsiones manejan?

-Se prevé que suba el número de ventas, pero no el precio medio de la venta. Esto es debido a que en Asturias hay un excedente importante de viviendas de segunda mano. Estamos vendiendo viviendas que llevaban más de dos años a la venta.

-¿Los precios se mantendrán?

-El precio ha dejado de caer y parece que se va a estabilizar durante 2018, pero no esperamos subidas.

-¿Cuál es el perfil del comprador?

-Responde al de un cliente con una media de 43 años. Suelen ser familias que necesitan viviendas más grandes, o personas jóvenes que se independizan, y que gracias a que los bancos se están abriendo a conceder créditos, son capaces de comprar. También han aumentado los clientes que compran como inversión: los bancos no dan intereses altos por tener el dinero parado en la entidad, y lo que resulta viable es comprar un inmueble y alquilarlo en un periodo corto de tiempo por una media de 400 euros al mes.

-¿Se sigue moviendo la venta de la segunda residencia?

-La segunda residencia ha aumentado en Gijón. Nos encontramos con clientes que vienen de Madrid, León, Valladolid... En general, de Castilla y León, con ganas de tener una vivienda para el verano. Esto en Oviedo no pasa. De hecho, el repunte es muy superior en Gijón que en Oviedo. Nos encontramos con un producto cercano a la playa de San Lorenzo, con precios muy asequibles, incluso con pisos con vistas al mar a precios que antes eran impensables.

-¿Continúan los pagos al contado?

-Hay un porcentaje de ventas de un 40% que se realizan al contado. Aunque la tendencia está cambiando durante este último año. Los bancos tienen ganas de dar préstamos, el interés está muy bajo, y a veces compensa.

-¿Dónde pondría el acento de la problemática del sector?

-El problema principal lo encontramos en la competencia desleal y en la poca regulación que acompaña a los agentes inmobiliarios. Poner una inmobiliaria es una tarea fácil. No se exige ningún tipo de requisito por parte de la Administración. Sin embargo, no estamos hablando de vender unos zapatos, sino de un bien necesario como es la vivienda. Hablamos de miles de euros y seguramente sea la inversión más potente que una familia haga a lo largo de su vida. Pero la Administración no reacciona.

-¿Hay mucho intrusismo?

-Cualquier persona, sin ningún tipo de formación, puede vender un inmueble sin dar ningún tipo de garantías. Es necesario que la Administración nos ayude y ponga en marcha un registro de inmobiliarias que cumplan con los requisitos mínimos, como, por ejemplo, disponer de un seguro de responsabilidad civil, caución, y formación. Al fin y al cabo, nuestros clientes son consumidores y pensamos que Consumo debería intervenir. Si hay que proteger al consumidor final, ¿qué mejor manera que creando un registro de inmobiliarias? De esta forma, cuando un consumidor entre en una inmobiliaria podrá saber si está inscrita o no en el registro. En Cataluña ya existe este sistema, y ya son muchas las comunidades autónomas que lo están poniendo en marcha.

-¿Cuál diría que es el mayor desafío de las inmobiliarias?

-La Asociación de Inmobiliarias de Asturias se creó hace cinco años con la idea de mejorar el servicio que damos a los consumidores. Para ello, aportamos formación a todos nuestros agentes, tanto en nuevas tecnologías como en temas jurídicos y legales. Invertimos todos nuestros ingresos en formación. Así conseguimos que todas las agencias asociadas, además de tener unos requisitos mínimos, estén bien formadas.

-Asocias forma parte de Fade, inmersa en el proceso electoral. ¿Se declina por alguno de los dos candidatos?

-Vamos a votar a Belarmino Feito. Es el candidato que creemos más acorde a nuestras peticiones. Es un empresario hecho a medida, que ha iniciado su andadura desde abajo. Y creemos que entiende bien a las pequeñas y medianas empresas. Por otro lado, las asociaciones necesitamos más voz en las reuniones, que se nos oiga un poco más a nivel político y administrativo. Al fin y al cabo, representamos a muchas pequeñas empresas que están tirando por la economía en Asturias. Deberíamos tener más voz y voto a la hora de tomar decisiones. Tenemos que conseguir en la Administración del Principado más cabida, que escuchen nuestras propuestas, y que las tomen en cuenta. Belarmino Feito lleva años luchando por su sector, desde el ámbito del trabajo del día a día. Estamos seguros de que nos entiende.

-Es autora de un blog en el que analiza el sector inmobiliario desde sus experiencias personales. Dice en él que «no hay mayor satisfacción que llegar a casa después de la firma de una escritura con unos clientes contentos».

-Pues sí, las nuevas tecnologías han convertido a este sector en algo frío. Sin embargo, este negocio entiende mucho de emociones, es la inversión más importante que una persona puede hacer a lo largo de su vida. No todo es internet, hay algo más. Los clientes agradecen que una persona que les acompañe en todo el proceso, les informe de las ventajas e inconvenientes de comprar una vivienda u otra, incluso de las mejores formas de financiación, o de una buena inversión. Y esto llega hasta el día de la firma de la escritura pública de compraventa. Es ahí cuando los clientes muestran su satisfacción dándote las gracias por el servicio recibido. Por eso, cuando quitas tiempo a tu familia pero lo has dedicado a ayudar a otras, merece la pena.

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