El Comercio
Elecciones Generales 26-J

Los agentes sociales asturianos piden un acuerdo de gobierno «urgente»

  • UGT y CC OO insisten en reclamar que el nuevo Ejecutivo apueste por políticas sociales y los empresarios, que prime la inversión y la estabilidad

Coinciden en la primera petición, que las fuerzas políticas lleguen a un acuerdo para formar gobierno de forma urgente, pero no en lo que tiene que venir después. Sindicatos y empresarios asturianos reclamaron ayer responsabilidad a los partidos para desbloquear la situación actual y que no se produzcan unas terceras elecciones generales. Sin embargo, las coincidencias no fueron más allá.

La Federación Asturiana de Empresarios (Fade), en línea con lo manifestado por la patronal nacional, instó a los partidos a formar cuanto antes un gobierno que garantice «la estabilidad institucional» y que afronte los retos pendientes de la economía española, además de evitar una situación prolongada de interinidad como la vivida desde el mes de diciembre. Mientras, el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, reclamó que, sin más dilación, se conforme un Ejecutivo que, «en principio, debería constituir la fuerza más votada». Entre sus tareas primordiales, apuntó, profundizar en medidas que favorezcan el desarrollo económico, la inversión pública, hasta ahora paralizada -afirmó- y también la puesta en marcha de grandes inversiones industriales, también estancadas a causa de la incertidumbre. Recobrar el prestigio internacional de España como país serio que atraiga inversiones del exterior también estaría entre sus tareas.

Los sindicatos mayoritarios, por su parte, se felicitaron por el comportamiento cívico y democrático de la ciudadanía y también llamaron a la formación rápida de un nuevo Gobierno, pero con matices bien diferentes y prioridades distintas a las de la patronal y con la mente puesta en un acuerdo entre los partidos de izquierdas.

UGT reclamó que el próximo Ejecutivo «lleve a un cambio de políticas para dar prioridad a lo social y poner fin a la inútil austeridad que tanto ha hecho sufrir a la ciudadanía». Así, pidió que se pongan encima de la mesa, «como elementos irrenunciables», la derogación de la reforma laboral y de la denominada ley mordaza, el establecimiento de la renta mínima de inserción, la derogación de la LOMCE, una reforma fiscal que luche contra el fraude o un plan estratégico para la industria, «dentro del cual será trascendental para Asturias una solución para los elevados costes energéticos», para el sistema de subasta eléctrica y un compromiso con el carbón y las comarcas mineras. En este sentido, hizo un llamamiento a los partidos de izquierda para que realicen «una reflexión profunda» y den «máxima prioridad a la recuperación del estado del bienestar» sobre cualquier otra estrategia. En el ámbito regional, UGT aprovechó para reclamar que se incorpore «sin excusas» la necesidad de dotar al Principado de presupuestos.

CC OO, por su parte, pidió a las fuerzas políticas que hagan autocrítica y se responsabilicen de la bajada de la participación y señaló que «no es una buena noticia» que haya ganado «el partido de los recortes sociales, de la reforma laboral y de la corrupción». También consideró negativo que «las fuerzas de izquierda y de progreso no hayan alcanzado la mayoría necesaria para garantizar un gobierno de izquierdas, posibilidad a la que no deben renunciar».