El Comercio
Elecciones Generales 26-J

El PP remonta en Oviedo «al obtener la victoria en todos los barrios»

El socialista Wenceslao López, alcalde de Oviedo, ejerciendo su derecho a voto el domingo.
El socialista Wenceslao López, alcalde de Oviedo, ejerciendo su derecho a voto el domingo. / MARIO ROJAS
  • La izquierda admite los malos resultados y asume la necesidad de hacer autocrítica para recuperar la confianza «como alternativa»

Los populares ovetenses mantenían ayer la sonrisa de la noche electoral. Desde su despacho municipal, Agustín Iglesias Caunedo celebró el nuevo avance de su partido. Coge pulso tras un año complicado a nivel local y reconquista terreno con 5.000 votos más que las elecciones de diciembre: «Hemos recuperado el apoyo perdido; el PP ha obtenido la victoria en todos los barrios de Oviedo», valoró el presidente y portavoz municipal. Prácticamente solo se les han resistido feudos tradicionales, como Trubia y Olloniego, del PSOE, el único que mostró ayer tibieza. El resto del gobierno local, Somos e IU, cuyos partidos concurrieron en común en estas nacionales, apostaron por hacer autocrítica para recuperar la ilusión de los votantes y que Oviedo vuelva a tener mayoría de izquierdas.

Los socialistas se mantienen como tercera fuerza política pero, al igual que a nivel nacional, mantienen el pulso tras varias caídas en comicios anteriores. En Oviedo incluso registra un pequeño incremento: de los 23.083 votos en diciembre a 24.714. La confluencia de Somos e IU conserva el ya famoso sorpasso, pero con los socialistas al cuello: Unidos Podemos se dejó más de 8.000 votos, de los 33.737 logrados en la última cita, a los 25.227 del domingo, apenas medio millar más que el socio de gobierno a quien le entregaron la Alcaldía en mayo de 2015.

Iglesias Caunedo atribuyó los resultados a que «Oviedo ha renovado la confianza en Mariano Rajoy» y a la apuesta de los ovetenses «por el diálogo y la moderación frente al extremismo y la radicalidad». Una «tendencia creciente» la del apoyo de los electores al PP que le permitió también, aunque reconoció que hay que guardar las distancias, hacer una lectura local: con estos resultados en las municipales ganarían un concejal más, hasta los 12. Con Ciudadanos, a quien la desaparición de IU le daría un cuarto edil pese a perder más de 3.000 votos, lograría mayoría para gobernar y el tripartito perdería poder con solo 11 ediles, tres menos.

Al secretario general de Somos Oviedo, Rubén Rosón, no le quedó más remedio que admitir ayer que los resultados «no son buenos» y apostó por la autocrítica, aunque defendió que a nivel local se consolidan como segunda fuerza, «la única capaz de que el PP de los desmanes no gobierne». Atribuyó más el nuevo mapa a la capacidad del PP «para movilizar y al miedo al 'Brexit'». Evitó hacer demasiadas cábalas de futuro -«no se puede trasladar a dentro de tres años qué va a pasar con el tripartito o el PP», dijo- aunque confió en consolidar la mayoría de izquierdas del pasado año. Su socio en estas elecciones, IU, consideró que esto «no es un voto de castigo», sostuvo su coordinador local, Alejandro Suárez, pero sí «una advertencia» para un gobierno local que, consideró, debe sentarse para redefinir su estrategia política para frenar la mayoría conservadora.

El alcalde, el socialista Wenceslao López, leyó a nivel nacional y reconoció que el avance del PP «no es bueno» y «es penoso que se vote más a quien es más corrupto», pero sacó pecho por continuar como «principal referencia de la izquierda en este país».

Luis Pacho, de Ciudadanos, también apostó por el optimismo: «la verdadera perdedora es la extrema izquierda».