
Milan Baros es el delantero centro de la República Checa. / EFE (FILIP SINGER)
Ya no es ni la sombra de ese futbolista deslumbrante que en la Eurocopa de 2004 se proclamó máximo goleador con cinco dianas, pero los checos todavía se encomiendan al gitano Milan Baros, superviviente de aquella gran selección de Nedved, Poborsky, Koller y compañía. No es el delantero veloz de antaño y casi toda su labor en el equipo de Bilek se limita a jugar de espaldas y abrir huecos a sus compañeros, pero el olfato de los depredadores del área nunca se pierde.
Tiene solo 30 años pero parece que supere los 40, ya que debutó en el lejano 2001 y, desde entonces, ha marcado 40 goles en 86 partidos. Es el máximo artillero en la historia de la selección centroeuropea, solo superado por el gigante Jan Koller. Apenas ha aparecido en esta Eurocopa pero al delantero del Galatasaray se le espera frente a los portugueses en cuartos de final.
Conocido en sus mejores momentos como el 'Prosinecki de Glastonbury' o el 'Maradona de Ostrava', la ciudad que le vio nacer, Baros nabía jugado un peso intrascendente en el equipo nacional hasta ese campeonato continental de portugal en el que marcó ante Letonia, Holanda, Alemania y dos contra Dinamarca en cuartos. Fue clave para que alos checos solo les frenara un gol del central griego Dellas en semifinales.
Una temporada después conquistó la 'Champions' League en el Liverpool que entrenaba Rafa Benítez y dirigía con maestría Xabi Alonso. A partir de ahí, decayó. Ni en la Liga francesa, con el Lyon, ni el Porstmouth y el Aston Villa, ingleses, rindió a ese mismo nivel. En realidad, se le había sobrevalorado. Llegó muy mermado al Mundial de Alemania 2006, ya que una lesión le impidio jugar hasta el tecer partido.
Fue incluso expulsado de su combinado nacional, al ser descubierto junto a dos prostitutas en un local público. Pero volvió y quiere exprearse aún en esta Eurocopa. Siempre le costó levantar la cabeza y le cuesta un horror conducir bien en carrera, pero es rápido, listo y pillo. Frente al desbordante Cristiano Ronaldo, es un jugador muy menor. Pero el pasado y la jerarquía cuentan, y más llegados a estos niveles.