
Mandzukic celebra el gol ante Italia. / EFE (Filip Singer)
Nada de pactos pero tampoco de alguna declaración subida de tono que pueda espolear a los españoles en el duelo del lunes en Gdansk. A dos días del decisivo partido que puede condenar a los italianos, los croatas se negaron a admitir la posibilidad de un pasteleo y, al menos los que hablaron ante los periodistas, confesaron su admiración por los hombres de Vicente del Bosque, en especial por un centro del campo que les obsesiona.
El sevillista Iván Rakitic, hasta ahora tan gris e intermitente como a lo largo de toda la temporada con los hispalenses, salió ante los medios para elogiar el juego de compañeros de la Liga a los que admira. Se detuvo en Iniesta y Xavi. En su opinión, «de los mejores del mundo en sus puestos». ¿Quién es más peligroso de los dos?, se le preguntó. Respuesta fácil. «Los dos. Cuando no aparece uno o está bien vigilado, se presenta el otro. Si no jugase ninguno, sería mucho mejor para nosotros», bromeó este medio talentoso que puede actuar de organizador, de enganche o de volante.
Evitar que España toque fácil y llegue hasta sus dominios, resulta fundamental para que los croatas crezcan. «Será difícil pero tenemos que cerrarles de cualquier forma. Hay que presionar bien a su centro del campo porque ahí generan todo su juego», insistió este joven de 24 años que descolló en el Schalke de Raúl pero no termina de dar el golpetazo en la mesa de Nervión.
Rakitic se declara convencido de que gracias a los dos primeros buenos resultados, y al trabajo psicológico del técnico Slaven Bilic, llegan a la gran cita «listos, preparados, en la mejor forma». Como todos, se niega a hablar de posibles prácticas antideportivas que perjudiquen a un tercero. Solo faltaría que algún futbolista reconociera en público estar dispuesto a corromperse.
También salió a la palestra para ofrecer sus impresiones previas a la gran cita el delantero Nikica Jelavic, de quien se esperaba bastante más en esta Eurocopa pero, de momento, ha sufrido las consecuencias de un eclipse total protagonizado por Madnukovic, el emergente atacante del Wolfsburgo que ya ha anotado tres dianas y se encuentra entre los máximos realizadores del torneo.
«Sin cálculos»
«Nada de acuerdos ni de asuntos extradeportivos. Nosotros no hacemos ningún cálculo», aseguró el delantero del Everton sobre la posibilidad del 'biscotto' que tanto temen los transalpinos porque se repetiría la historia de hace ocho años, cuando unas sospechosas tablas entre suecos y daneses les enviaron de vuelta a Roma.
«Croacia saldrá a ganar, como en cualquier otro partido que afrontemos, ya sea amistoso o de competición», insistió antes de avanzar alguna clave para el desenlace del choque. A su juicio, los balcánicos no tendrán opciones si no son capaces de «aprovechar bien las oportunidades».
Destacó que los españoles y los alemanes eran los indiscutibles favoritos antes de comenzar el tornero pero, sin embargo, Croacia ahora está en condiciones de ganar y «apartar del camino a uno de ellos».
Se trata de un partido extraordinario que para el ariete de la 'Premier' tiene un condicionante extra al medirse a Ramos y Piqué, a quienes incluye entre los mejores centrales del mundo. «Son dos jugadores de primera clase a los que motiva enfrentarse. Jugar contra ellos es difícil pero tiene la ventaja de que marca el nivel que realmente tienes», subrayó este delantero que estaba llamado a hacer olvidar al ausente Olic a base de sus movimientos, de saber proteger bien la pelota y del buen remate de cabeza que le adorna. Aún se le espera.