El Comercio

Festival de Cine de Gijón

El Festival de Cine de Gijón abre con humor antes del drama

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Gala de inauguración del 54º Festival Internacional de Cine de Gijón. / Joaquín Pañeda

  • El Teatro Jovellanos testifica la primera velada del certamen que ya está en marcha | El presentador Toni Garrido se lleva de calle la gala de apertura con un divertido y bizarro guión, firmado por el poeta Julio Rodríguez

Un presentador televisivo y radiofónico y un poeta y narrador con estudios de Psicología. El primero, ToniGarrido, sobre el escenario. El segundo, JulioRodríguez, sobre el papel. Los dos fueron las piezas fundamentales que convirtieron en velada aplaudida y reída la primera parada oficial del FICX. El Festival Internacional de Cine de Gijón quedaba anoche con la interpretación de uno y el divertido y bizarro guión del otro abierto oficialmente, en un Teatro Jovellanos abarrotado.

En realidad para entonces el programa llevaba ya más de un día poniendo cine en las pantallas de Gijón. Faltaba solo el levantamiento simbólico del telón y con él el recorrido por la intensa y extensa oferta que encierra. Desde ‘Enfants Terribles’ hasta ‘Rellemes’, pasando por ‘AnimaFIcx’, ‘Géneros Mutantes’, el Día d’Asturies y por su puesto la potente Sección Oficial, que ya ha puesto dos títulos en competición. Ese viaje, esta vez más sostenido en la propia pantalla que nunca, evitando al presentador enumerar una tras otra las múltiples ofertas, se hizo anoche, en el teatro. Con un maestro de ceremonias, que se movía por el escenario como Pedro por su casa, seguro de que los chascarrillos que el poeta le tenía preparados tendrían su eficaz efecto en la platea. Empezó Garrido advirtiendo que no esperara el público cuatro chistes de Donald Trump, porque solo habría tres que se quedaron en uno («es que lo de Trump tiene muy poca gracia») y continuó saludando al consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso, que sí estaba, para seguir preguntando por el viceconsejero, que no, «pues seguro que había ido a la Cineteca». Ese otro lugar de encuentro con el cine de autor, que para muchos entra en clara competencia con elFICX.

Antes de llegar a ese punto y de hacer también el primer chiste aclamado a cuenta del Gobierno local, por no ver a la alcaldesa y sí al representante de podemos Marío Suárez («claro esto era gratis hasta completar el aforo»), sonaron dos homenajes musicales. El primero al Nobel Bod Dylan con ‘Knockin on heavens door’ en las cuerdas y teclados de Supersonora, banda del compositor asturiano Iban Santos con la que jugó también Garrido en escena. El segundo, al Príncipe de Asturias Leonard Cohen. Para él no hubo música. Solo letra y un aplauso. Fue uno de los primeros. Luego vendrían otros muchos. Entre otros a los numerosos jurados que se reúnen en este FICX de más de 200 proyecciones.

Tantos que la mayoría saludaron desde el patio de butacas. Solo pisaron las tablas el del CIMA, que buscará entre las mujeres la mejor mirada del cine de este año, y el Internacional, con la directora española Judith Colell a la cabeza y una ausencia, la de Claudia Pinto, que perdió el avión. El productor David Matamoros, el director Nima Javidi y la programadora Kathleen Haney completaron el grupo dejándose ver sobre el ojo que todo lo mira, imagen del FICX desde hace lustros, situado en el centro mismo del escenario, casi como una sombra del que lució todo el tiempo en la pantalla.

Otro de los grandes aplausos se lo llevó GervasioSánchez, director del programa ‘Días de Cine’, galardonado con el Premio de Honor del Festival. Y antes que él, el que fuera su presentador durante años y que tantas veces paseó su popular gesto por el Festival de Gijón, Antonio Gaset. Sánchez se llevó no solo el aplauso.También una silla en miniatura de las que un día ocuparon la platea del Jovellanos. La puso en sus manos el director del certamen, NachoCarballo. Se fue con ella encantado. «Una butaca de cine es uno de los mejores sitios para estar».

Desde una de ellas estos días se podrán ver películas de muchos autores. Algunas firmadas por grandes maestros, como Marco Bellocchio, Andrei Konchalovsky, Brillante Mendoza, Bill Plympton, Bertrand Tavernier y Matteo Garrone, al que el Festival le dedica una retrospectiva, y que ayer tampoco se dejó ver por el teatro. Si retazos de algunas de sus películas, como también se vieron del español Pablo Hernaldo, el otro cineasta al que se premia con un ciclo monográfico.

Una a una fueron pasando por el proyector todas las películas del programa. Las largas y los cortometrajes. Las experimentales, las transgresoras y también las académicas. Y entre ellas, la coproducción de Holanda, Bélgica y Alemania ‘Layla M’, elegida para inaugurar oficialmente el concurso. Su directora, Mijke de Jong, galardonada con el Oso de Cristal en Berlín, que hace con esta producción su noveno largometraje, vino personalmente a presentarla . A ella, le dio paso la actriz gijonesa de Chicago, Paloma Bloyd, que será la encargada de introducir todos los pases de la Sección Oficial. Cuando ambas se fueron yGarrido también el drama aplastó el humor.