El FICX reivindica a las mujeres del cine

Verónica Forqué alza el Premio Nacho Martínez en presencia de Jaime Herrero y Fernando Couto.

Verónica Forqué recogió el Nacho Martínez en una gala con Rodrigo Cuevas como genio y figura | Cuca Escribano pidió mayor presencia femenina en el sector: «Mientras no estemos más representadas en nuestras películas el cine estará un poco cojo»

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Una gala corta y muy reivindicativa con el papel de la mujer en el cine, con Rodrigo Cuevas versionando 'Over the Rainbow' y trazando el camino de baldosas amarillas del Mago de Oz sobre los ocho días de FICX que están por venir y, que, como bien apuntó la actriz Cuca Escribano, en nombre del jurado, será un buen «atracón de cine». El menú comenzó con alfombra amarilla, como el cartel del festival de esta 55 edición, y con Rodrigo Cuevas y Sonia Avellaneda ejerciendo de maestros de ceremonias, anunciando secciones, presentado jurados, repartiendo premios y también generando más de una sonrisa.

Y es que Cuevas, genio y figura, con falda de tablas y top de lentejuelas pero sin madreñas, arrancó carcajadas al público que llenó por completo el Teatro Jovellanos. Desde su particular versión del mítico tema cinematográfico («Más allá del arcu la vieya va el raitán...») con la que inició la gala hasta la final, que se sirvió de idéntica música del mundo de los sueños de Dorothy para citar a quienes organizan y patrocinan el certamen. En el camino, una coletilla continuamente agradecida ante el término Gijón, «del alma», y una traducción del inglés al castellano de la copresentadora Sonia Avellaneda al puro estilo Almodóvar. Eso sin olvidar el momento más divertido de la gala, cuando contó al público en un monólogo brillante el guion de su película 'Toro Barroso', una delirante historia de buenos y malos, de vacas gordas y flacas y de amores rurales.

Pero no fue Rodrigo Cuevas el único protagonista de la ceremonia inaugural, que entregó su primer premio prácticamente nada más comenzar. Lo recibió el presidente del jurado, Whit Stillman, que habló en castellano y con buen humor aceptó su Premio de Honor del FICX: «Ahora que he sido honrado, no puedo hacer cosas turbias, no puedo cometer crímenes», bromeó.

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La ceremonia sirvió para hablar de las 15 películas que compiten en la Sección Oficial de largometrajes, para reafirmar el compromiso de Rellumes con los nuevos lenguajes, para relatar los focos dedicados a Valie Export, Carla Simón y Elisa Cepedal, también para destacar la notable presencia de cine asturiano y, sobre todo, de cine hecho por mujeres, que totaliza un 40%. Y sobre eso también habló Cuca Escribano, actriz de origen asturiano que integra el jurado internacional junto con Whit Stillman, Andrea Jaurrieta, Eugenia Mumenthaler y Dennis Lim. «Este sí es un jurado paritario, tres mujeres y dos hombres», agradeció la actriz, que fue beligerante en su reivindicación: «Mientras las mujeres no estemos representadas en nuestras películas, el cine estará un poco cojo».

Claro que en la noche de ayer no estuvo en absoluta coja la presencia femenina. Para empezar, porque el premio gordo de la noche, el último en llegar, lo recibió una Verónica Forqué que miró a lo alto para recordar su relación con el fallecido actor asturiano Nacho Martínez. Su nombre lleva el premio de cinematografía que anoche recibió. «Nacho nunca se hubiera imaginado una cosa así», arrancó la actriz, antes de confesar sin tapujos su amor no correspondido. «Fuimos muy, muy amigos, yo le quería mucho pero no fui correspondida, no como yo quería». Elogió su sentido del humor, recordó lo guapo que era y su «voz maravillosa» y relató cómo hizo con ella su primera obra teatral en Madrid. Ella hacía de prostituta; él era su chulo, y ella acaba matándolo. Él le pidió consejo: «Nacho, pon la espalda derecha y habla alto y claro». Eso hizo. Y después de aquella función llegaron muchas más. «Nacho, échanos una mano», concluyó la actriz, entre los aplausos del público.

El tercer premio de la noche se lo llevó otra mujer: la argentina Marina Szereszevsky. Ella subió al escenario para recoger el Premio Julio Alejandro de Guion de la SGAE dotado con 25.000 euros por 'Empieza el baile'. Abajo, en el patio de butacas, escuchó sonar su nombre junto con los otros dos finalistas que recibieron sendas menciones de honor. Y ella también lanzó su mensaje: «Quiero dedicarle este premio a todas las mujeres guionistas». Porque ellas también tienen un camino que recorrer en pro de la paridad.

Por el sobrio escenario del Jovellanos habían transitado antes otros protagonistas del festival, incluidos Lisandro Alonso y Constanza Novick, productor y directora de la película inaugural que se proyectaría después, 'El futuro que viene', y a quienes escuchó atento, desde el patio de butacas, el anterior director del FICX, Nacho Carballo.

«Gijón del alma» aplaudió a unos y otros y se dejó mecer por el ritmo del ukelele de Rodrigo Cuevas antes de llenar las salas de público. Quedan ocho días por delante.

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