El Comercio

Festival de Cine de Gijón

Doce mil Enfants sin miedo a los subtítulos

Los chicos que acudieron ayer a las sesiones escolares emiten sus votos tras ver la película.
Los chicos que acudieron ayer a las sesiones escolares emiten sus votos tras ver la película. / JORGE PETEIRO
  • Las proyecciones para escolares del ciclo Enfants Terribles acercan a Gijón a alumnos de 113 centros de 34 municipios

El FICX alza hoy oficialmente el telón pero ayer comenzaron las proyecciones del ciclo Enfants Terribles, ese dirigido al público infantil y adolescente que llena las salas de escolares procedentes no solo de Asturias, sino también de Santander y León. Para el Festival de Cine de Gijón Enfants, el ciclo que patroncina EL COMERCIO, es no solo una conexión con sus orígenes, sino también una forma de generar públicos, de mostrar a los niños y jóvenes que hay vida más allá de Disney.

«La palabra que más uso a la hora de programar Enfants es confianza, no vale eso de pensar que los niños no lo van a entender; no, los chavales son mucho más espabilados de lo que creemos y su capacidad de asimilación es total», asegura Jorge Iván Argiz, programador del FICX, que insiste en lo importante que es Enfants para que se pierdan miedos varios: a mirar a otros mundos, al debate, a los subtítulos. «El mundo no es Disney, tiene momentos Disney, y los niños son capaces de asumir el mundo que les rodea», subraya Argiz, quien considera fundamental que tanto los niños como los adolescentes vivan esta «alfabetización digital» que supone ver cine diferente al comercial en pantalla grande. Porque además lo disfrutan y les gusta: «Los niños que forman parte de Enfants repiten».

Los años de experiencia demuestran que muchos de los chicos que hoy día acuden con sus colegios o sus institutos a ver películas al festival lo harán al cabo de los años por libre y de motu propio. O incluso darán un paso más allá: «Muchos chicos son ahora miembros del jurado joven, o de pronto compiten con un corto en el Día de Asturias», revela Argiz, porque, como sucede en su caso, para ellos el Festival de Cine siempre ha estado ahí, mostrando otras realidades, abriendo los ojos a otros universos. «Todos arrastramos prejuicios y esto es como la comida, si no pruebas algo nunca vas a saber que te gusta. Lo que buscamos es que los chicos pierdan el miedo y que ver este tipo de cine sea igual de cómodo y accesible que el comercial aunque solo sea durante unos días».

En la edición del FICX que hoy comienza son un total de 12.254 los alumnos que asisten a las 21 sesiones de cine, la mayoría de ellas, una docena, en el Teatro de Laboral Ciudad de la Cultura. A ellos se unen 744 profesores que no solo asisten a los pases, sino que participan activamente en la preparación previa y los debates posteriores al visionado. Son, pues, casi 13.000 personas procedentes de 113 centros educativos, la inmensa mayoría de alguno de los 34 municipios asturianos que participan en la iniciativa. Aunque el público es mayoriamente de Gijón, el programa de Enfants llega también a un centro escolar de Santander y a cuatro de la provincia de León. Todos ellos miran a la pantalla, disfrutan de un día muy especial, en el que se cambia el aula por una sala de cine, y todos ellos -tantos los más pequeños como los adolescentes, las dos categorías a concurso en Enfants- han de emitir su fallo en forma de votos tras ver las películas. Son ellos quienes se encargarán de nutrir el palmarés y de decidir qué películas de las doce a competición se llevan los premios.