«Quería que mi primer largometraje fuera arriesgado, lo amas o lo odias»

Yayo Herrero, durante un rodaje. / E. C.
Yayo Herrero, durante un rodaje. / E. C.

Yayo Herrero trae al FICX 'The Maus', una historia que arranca en el terreno del terror y vira hacia el mensaje político

JOSÉ L. GONZÁLEZ GIJÓN.

El primer largometraje del realizador asturiano Yayo Herrero (Oviedo, 1979) comenzó a gestarse hace más de siete años, cuando cayó en sus manos un cómic de Joe Sacco titulado 'Gorazde: zona protegida'. Esta historieta periodística cuenta las vivencias del autor en un pueblo sitiado en la guerra de Bosnia, en el año 1995. La historia le impactó. «Esto da para una película de terror», pensó. El cómic llevó al realizador asturiano a interesarse por estos hechos, a viajar a la zona, a empaparse de lo que allí ocurrió. Después llegó 'Picnic', un corto que también evoca precisamente la guerra de Bosnia y con el que ganó varios premios, y ahora 'The Maus', su carta de presentación como director de largometrajes, que se proyecta el jueves en el Teatro de la Laboral a las 20 horas en el marco del Festival de Cine de Gijón.

La producción de esta película comenzó con la escritura de un guión «de un thriller de terror», un género que gusta mucho a Yayo Herrero porque «es un medio de expresión que te permite hablar de casi todo». Esa flexibilidad fue la que le facilitó que 'The Maus' vire a cine político a medida que se desarrolla el metraje. «Busqué actores muy concretos que no solo fuera buenos sino que tuvieran una vinculación con la historia».

Esa cercanía a lo que se trata en la película se refleja en que la familia de una de las protagonistas, Alma Terzic, vivió los horrores de la guerra. «Los busqué un año antes del rodaje y fui incorporando sus vivencias al guion».

El trabajo de escritura le fue alejando poco a poco del género de terror para adentrarse en terrenos más próximos a la política y construir una película en la que se retratan algunos de los problemas en los que está inmersa Europa en la actualidad. «La película empieza con un cliché del género de terror, una pareja que sufre una avería en el coche y acaba perdida en el bosque. Pero luego se hace más impredecible y se aleja del género para entrar con una carga muy política», señala. Un giro que se traduce en la confrontación de las dos europas, la del protagonista masculino, un joven ateo que vive feliz en su cultura occidental y su pareja, una mujer musulmana que ha vivido los horrores de la guerra y cuyos fantasmas aún residen en su interior. «La violencia que vivimos en Europa forma parte de una espiral que viene de muy atrás y todo toca un poco a los Balcanes», explica el director.

Un apoyo «fundamental»

Para poner en marcha este proyecto Yayo Herrero ha contado con una ayuda muy especial, la de la Semana de la Crítica de Cannes. Su nominación al mejor corto en 2014 en este festival paralelo al famoso certamen francés le valió entrar en un programa para el desarrollo del guion de este largo, una ayuda «fundamental. Me ayudó mucho para darme cuenta de cuáles eran los puntos débiles de la historia. Quería que mi primera película fuera arriesgada. La gente o la ama o la odia y a mí me gusta despertar esos extremos. Hace que el cine esté vivo».

La de este año será su primera visita al FICX como director. Hace ya catorce años que su residencia está en Madrid pero aún recuerda la cita de Gijón como «un 'festi' mítico. Cuando tenía 24 años y vivía en Oviedo era lo único que había en Asturias. En Oviedo solo estaba Teleoviedo. Me parecía que era el no va más».

Ahora, tras haberse labrado una prometedora carrera como realizador y con los cortos que rodaba junto a su hermano aún en la memoria, acudirá a Gijón para enseñar su carta de presentación como director de largometrajes en la sección Esbilla.

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