Un santuario para sentir la llamada del GIF

Blanca Martínez, Sofía Machain y Débora García. / TAREK HALABI
Blanca Martínez, Sofía Machain y Débora García. / TAREK HALABI

El colectivo Visual 404 propone un recorrido por las expresiones del formato estrella del meme

PABLO A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

Es el abuelo jovial de los formatos de imagen usados en internet y goza de una salud envidiable a juzgar por la popularidad que sigue ostentando. El GIF (Graphics Interchange Format) ha cumplido treinta años y el aniversario ha estimulado al colectivo Visual 404 para rendirle su particular homenaje reflexivo en la instalación 'GIF; imagen permanente', que desde ayer y hasta el próximo 25 de noviembre se puede visitar en la Sala 2 del Antiguo Instituto, dentro de las exposiciones del Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX).

Blanca Martínez, Sofía Machain y Débora García, integrantes de este proyecto de crítica y creación audiovisual, presentaron ayer esta exposición en la que se propone «un recorrido que esquiva las cronologías» ofreciendo «una taxonomía del uso del GIF en experimentación con algunos formatos clásicos de la museología», afirma el colectivo acerca de una muestra que sirve también para cuestionar «la práctica expositiva de lo digital en las instituciones museísticas». El resultado es un espacio inmersivo concebido como una suerte de templo o santuario en el que cada visitante tiene la oportunidad de vivir su propia experiencia entre las imágenes en movimiento que se despliegan en las diversas pantallas de la instalación.

El mismo carácter de lugar de veneración y meditación aparece explicitado en elementos de la muestra como sendos reclinatorios y un soporte de banco de iglesia desde los que incluso es posible contemplar los GIFS que se proyectan frente a ellos en una especie de altar visual. Varios teléfonos móviles conectados a un monitor recrean en otro de los rincones de la exposición el medio a través del cual se difunden y se visualizan las animaciones. La recreación en 3D de estas imágenes fluidas y cíclicas como el propio pensamiento o los recuerdos es otra de las posibilidades que se exhiben. Y es que uno de los objetivos de la muestra es plantear un espacio «donde imbricar tejido, imagen e incluso carne del espectador» y concebido «para el tacto y la vista, donde ambas se funden» en «halos de luz contra materia que insinúan un espacio tridimensional», como señala una de las pistas colocadas en el recorrido para el visitante.

El GIF, ideado por el programador Steve Wilhite en 1987 para la compañía Compuserve como un formato capaz de proveer de imágenes ligeras para su descarga como archivos, ha servido durante sus tres décadas de existencia para trasmitir toda clase de contenidos: desde mensajes publicitarios en forma de banners a exposiciones breves de proyectos empresariales o de diseño, a la mera difusión de una broma, un chiste visual o a la expresión creativa de cualquier género. Como recuerdan las integrantes del colectivo Visual 404, sigue siendo «el formato estrella del meme» y de la «interacción comunicativa en redes sociales». Una de las claves de su éxito -además de su carga ligera- ha sido su facultad para condensar en un formato breve contenidos significativos de todos los niveles de complejidad: el equivalente visual a formas literarias como el haiku o el aforismo.

En esta instalación realizada expresamente para el FICX los espectadores tienen la ocasión de entrar en el juego y la reflexión de un formato digital que sigue volando solo treinta años después de su nacimiento e invitando a ver la realidad a través de su paradójico prisma: efímero y duradero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos