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«Las primeras subidas de los tipos de interés no se van a producir hasta 2018»

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Cirus Andreu, durante su intervención. En la mesa, le escuchan el director de EL COMERCIO Iñigo Noriega y el de SabadellHerrero, Pablo Junceda. / JOAQUÍN PAÑEDA

  • El subdirector del Banco Sabadell espera un crecimiento de la economía española «superior al 2% para los próximos dos años»

  • Cirus Andreu prevé rentabilidades bajas para el año que viene y anima a invertir en bolsa

Los analistas del Banco Sabadell acertaron el año pasado, cuando previeron un crecimiento de la economía española superior al 1%. Los demás, recordó ayer el subdirector de la entidad y director de Inversiones, Producto y Análisis, Cirus Andreu, tuvieron que corregir sus pronósticos al alza. Y están convencidos de que volverán a dar en la diana en 2015, ejercicio para el que esperan una subida del PIB por encima del 2%. Para ser más concretos, «entre el 2 y el 2,5% en los próximos dos años». Esto, claro, repercutirá de forma positiva en lo relativo al empleo, aunque aún queda «un amplio margen de mejora». Menos optimistas son otros de sus pronósticos, como los referidos a las rentas fijas: los tipos de interés, creen, no experimentarán subidas significativas hasta 2018.

Andreu protagonizó ayer el Fórum EL COMERCIO 'Perspectivas de inversión 2015', donde aseguró que «estamos a punto de finalizar el periodo de desapalancamiento y comenzar el de rebote del PIB». Dicho lo cual, nadie debería pensar que la recuperación va a ser cuestión de un par de días. «Esto no se acaba mañana, se acabará después de un proceso que puede durar más de diez años», puntualizó. Normal, si se tiene en cuenta que por el momento «estamos en un proceso de desendeudamiento». Y para ello, señaló, se necesitan unos niveles adecuados de inflación, porque «sin ella, la deuda pesa más».

De hecho, en la lista de riesgos que podrían amenazar la economía del país, el dudoso honor de ocupar el primer lugar continúa siendo de la deflación. «Por primera vez en los tiempos recientes de España, la situación de inflación muy baja o en negativo ha cambiado nuestra manera de pensar», reconoció. Ocurre, por ejemplo, con los contratos de alquiler, vinculados al PIB, que por primera vez tendrán que ajustar sus precios a la baja. «La deflación es un a situación en la que no hacer nada con el dinero le añade valor, ya que los precios caen», explicó. Aunque dicha fórmula, los bancos lo saben, «no es aceptable si se prolonga en el tiempo». Por esa razón, el Banco Central Europeo ya ha puesto en marcha diversas medidas de inyección de liquidez para llevar la inflación al 2%: «El objetivo de la política económica era combatir la inflación y ahora es generarla, crear dinero para que éste pierda valor».

¿Y cómo combaten todas las economías el riesgo de deflación? Pues, por ejemplo, con la represión a los rentistas. Se intenta paliar «por la vía de los tipos de interés cero». En esas estamos y a eso se debe que el dinero esté saliendo de los fondos más conservadores, «con tipos de interés ínfimos». De forma escalonada, «se está llevando el dinero a fondos de más riesgo». La gran decisión del ahorrador ahora radica en decidir «si participa de esa reinflación de la valoración de los activos o no». Si se juega los cuartos, en alguna medida, o prefiere no asumir ningún riesgo pese a que la rentabilidad de los depósitos bancarios y las rentas fijas vaya a ser baja «hasta dentro de cuatro o cinco años».

Porque, si algo está claro es que para obtener rendimientos «hay que transitar de un perfil de ahorrador a uno de inversor», ya sea prudente o arriesgado. En Banco Sabadell esperan para este año «rentabilidades muy bajas». Tanto, que solo superarían el 5% las inversiones en acciones. «Los activos seguros seguirán entre el 0 y el 1%». De hecho, detalló Andreu, «pensamos que las primeras subidas de los tipos de interés no se van a producir hasta 2018».

Así, asumir cierto riesgo en las inversiones gana atractivo. Para Sabadell, las áreas con mayor capacidad de crecimiento son «la bolsa, el sector inmobiliario y algunas técnicas sofisticadas de inversión, sobre el espacio de calidad que está abriendo el movimiento de divisas».

Andreu también analizó el mercado laboral, cuya reforma, opinó, «ha sido demasiado tímida en cuanto a las modalidades de contratación». Incidió de este modo en la necesidad de simplificarlo, acabando con la «dualidad» entre los trabajadores «antiguos y nuevos, que es injusto e insostenible».

Aún así, no es el único riesgo al que se enfrenta el país. Entre ellos, los conflictos políticos ocupan un lugar destacado. Y el «islamismo más rabioso» está a la cabeza. «Existe una guerra abierta y mucho más cercana de lo que pensamos, de la que los españoles apenas tenemos conciencia. En Estados Unidos, por el contrario, son extremadamente conscientes», advirtió. Por otra parte, el conflicto de Ucrania ha dado lugar a una fuerte inestabilidad y recesión en Rusia, «lo que amenaza el suministro de energía de una parte muy importante de Europa. Y la otra parte, está amenazada por el Islam», incidió Andreu. China ha pasado de crecer un 12% a hacerlo por debajo del 7%, «ahora necesita sanear el modelo sobre el que ha estado creciendo», y Brasil presenta un evidente «deterioro económico y casos de corrupción». Además, habrá que estar pendientes de la deuda externa del Gobierno de Venezuela y de PDVSA.

Volviendo la vista a Europa, tocaba hablar de Grecia. «El modelo de vida de la población y del gobierno no era sostenible. El país ha hecho un ajuste muy importante -que incluye una reducción de las rentas sociales del 20%- y no ha dado resultados tan rápidos como se esperaba», analiza el subdirector de Sabadell. La frustración derivada de ello, «ha llevado a un cambio de gobierno» que ahora se plantea transformar «el modelo con respecto a los socios que sí pagan sus facturas, lo que podría llevar a que se replantee la permanencia griega en las instituciones europeas, algo que no estaba previsto» y podría poner en riesgo, añadió, las medidas puestas en marcha por la Unión para salir de la crisis.

Recuperación en Asturias

En lo que al Principado se refiere, Andreu recordó que en la evolución del Producto Interior Bruto del país «ha pesado mucho el sector exterior y el turismo, por lo que en la medida en que la región participe menos de esos dos sectores, también será menos partícipe de la recuperación».

Instó también a vigilar la deuda y aplaudió las medidas de austeridad, quizá con alguna salvedad: «Los gobiernos nos aplican una medicina que es necesaria pero no se la aplican a ellos mismos. Los únicos que no se están desendeudando son ellos».

Andreu habló, también, del auge de los nuevos partidos de cara a las elecciones. «Lo que echo en falta es la concreción de su programas -para que podamos valorar si son mejores o no- y de la capacidad de ejecutarlos. Si esto no se corrige, estaremos votando sin responsabilidad, guiados por la frustración», comentó antes de rechazar cualquier propuesta que «ponga en riesgo el proceso de integración europea».