El Comercio

Forum El ComercioFacebook Forum El ComercioTwitter El Comercio

«Cargarnos las reformas del sistema de pensiones sería un desastre»

  • El Director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), Ángel de la Fuente Moreno, abordó en una nueva sesión del Fórum de EL COMERCIO el futuro de estas prestaciones

El futuro de las pensiones no está escrito, pero lo que ha dejado claro esta mañana el director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, en una nueva sesión del Fórum de EL COMERCIO, programa patrocinado por SabadellHerrero, es que las reformas abordadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, primero, y por el de Rajoy, después, no son reversibles. Según los datos que maneja la organización que dirige, si se retiraran los cambios realizados el gasto en pensiones se elevaría al 19% del PIB en las próximas décadas, siete puntos más, lo que supondría tener que duplicar el IRPF. “Cargarnos las reformas sería un desastre”, apuntó De la Fuente, para añadir que “no nos podemos permitir volver al sistema antiguo”.

  • El Fórum de EL COMERCIO analiza el futuro de las pensiones

El problema del actual sistema de pensiones es complejo y se presenta en varios frentes, pero dos fundamentales: el demográfico, con una caída de la población que dificulta el aumento de cotizantes, y la evolución de la productividad, de la que dependen los salarios y, por tanto, las cotizaciones. Otros factores también influyen, como la generosidad del sistema, la duración media de las carreras profesionales, la tasa de cobertura, los tipos de cotización, las aportaciones crecientes del Estado o la tasa de ocupación. Pero para De la Fuente, el más importante de todos es la productividad, con una evolución en los últimos 20 años que, según este experto, “es muy preocupante”, porque se ha quedado estancada.

Su influencia es vital, ya que, generalmente, de la productividad depende la calidad de los salarios y, mientras los ingresos del sistema provienen de los últimos sueldos que cobran los trabajadores, el gasto en pensiones depende de las remuneraciones de los últimos 30 años. Se trata de un sistema contributivo para el que De la Fuente utilizó una metáfora: “los futuros pensionistas españoles son accionistas de España S. A., lo que van a cobrar depende de lo bien que le vaya al país”.

En la actualidad, cada trabajador en activo paga un tercio de una pensión. “Es un acuerdo intergeneracional”, recordó De la Fuente. Sin embargo, con la pirámide demográfica actual, sin realizar cambios, la ratio debería duplicarse y ascender a dos tercios, algo inasumible para este experto, que considera que “no hay más remedio que las pensiones bajen, quizás no en términos absolutos, pero sí en relación con el sueldo medio y el último sueldo antes de jubilarse”. De hecho, subrayó que el sistema español es de los más generosos, ya que la paga supone un 80% del último sueldo.

Según el director de Fedea, es necesario que se incremente la productividad para que suban los salarios y así, al menos, mantener las pensiones en términos reales, aunque esto suponga que el poder adquisitivo, según pasen los años de jubilación, se vaya reduciendo. El problema es, sin embargo, que si no se abordan más reformas, con el sistema actual, la congelación de facto de las pagas y el efecto de la inflación provocará una congelación de las pensiones que podría provocar una pérdida del poder adquisitivo de entre un 30% y un 35% desde la primera paga al fallecimiento, lo que supone contar con menos recursos en una etapa final de la vida en la que, quizás, las limitaciones físicas y psíquicas requieran de más gastos. “El sistema actual es un piloto automático para que la cosa no reviente, pero tenemos que pensar qué cosas podemos hacer para mejorar el sistema”, avanzó. Entre las posibilidades se encuentran repartir el ajuste entre la pensión inicial y la final, pensar si se añaden más recursos al sistema por otras vías, si se incrementan las cotizaciones, si se retrasa la edad de jubilación… Aunque todas ellas pueden tener efectos colaterales negativos.

Pese a todo, según Fedea, las proyecciones hasta 2070 en un modelo dinámico son optimistas por varios motivos, como la previsión de una mejora de la productividad, de la tasa de actividad (De la Fuente vaticinó que “España se convertirá en materia de empleo en Suecia”) o que el problema se da, básicamente, hasta la década de 2050, ya que después la pirámide demográfica se normaliza.

El encuentro, celebrado en el Hotel NH de Gijón, fue presentado por el director del diario EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez, y contó también con la participación del director general de SabadellHerrero, Pablo Junceda, que advirtió de que el futuro de las pensiones no es un asunto que se deba tratar “con frivolidad”. El acto suscitó el interés de numerosos asistentes, entre ellos, el presidente del consejo de administración de EL COMERCIO, José María González, y el director general del grupo multimedia, Julio Maese; el senador socialista Vicente Álvarez Areces; el diputado de Ciudadanos en la Junta General Armando Fernández; el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño; los concejales del Ayuntamiento de Gijón Jesús Martínez Salvador (Foro), Nuria Rodríguez y Juan Chávez (Xixón sí Puede); el edil del Ayuntamiento de Carreño Manuel Noceda, o el director de Aenor en Asturias, Juan Lucas García, entre muchos otros.