El sector lácteo asturiano apuesta por su diversificación tras la desaparición de las cuotas

Fórum EL COMERCIO 'Asturias: presente y futuro del sector lácteo'/Jorge Peteiro
Fórum EL COMERCIO 'Asturias: presente y futuro del sector lácteo' / Jorge Peteiro

CAPSA e Ilas-Reny Picot se plantean sumar fuerzas en el desarrollo de acciones conjuntas para “crear valor” en Asturias

AIDA COLLADO

«Negar el mercado es la antesala del cierre de empresas». Lo decía el consejero delegado de Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), José Armando Tellado, a la hora de analizar esta mañana en el Fórum EL COMERCIO el futuro del sector lácteo asturiano. Y lo decía convencido de que la salida a la situación de 'desequilibrio' generada por la eliminación de las cuotas lácteas pasa porque el Principado mire «más allá de sus montañas» y, también, más allá de la producción de leche líquida.

Diversificación de mercados y productos, para hacer frente a un escenario, hoy, marcado por los desajustes entre la oferta y la demanda global, el descenso del consumo, el creciente desequilibrio de poder entre la distribución y la industria, el crecimiento de las marcas de los distribuidores y la dificultad en Europa para regular la producción de leche.

Tellado evidenció una realidad incómoda: «Vivimos confortablemente durante la cuota, pero al final nos hemos dado cuenta de que no teníamos mercado». Lo que era una herramienta para proteger a los ganaderos de la bajada de precios ha puesto, a la vez, límites al crecimiento de una industria que, una vez liberalizado el mercado, necesita ganar peso para sobrevivir.

El responsable de CAPSA enumeró la desaceleración de China, del veto ruso y de la caída del precio del petróleo. Factores externos, todos ellos, que se unen a otros internos, como la evolución del consumo en España, que se ha reducido en un 28% en los últimos 15 años. Ante este escenario, Tellado destacó «la necesidad de transformarnos» y mirar hacia el crecimiento de las clases medias en países ajenos a Europa como una oportunidad de negocio.

«Hemos puesto todos los huevos en la misma cesta. La cesta del mercado interno se vino abajo con la crisis y la cesta de la leche líquida de marca se vino abajo con la concentración del los distribuidores», resumió.

Asturias, con 559.482 toneladas, es la cuarta comunidad autónoma en términos de producción (por detrás de Galicia, Castilla y León y Cataluña) y la tercera en términos de precio (superada por Andalucía y País Vasco, que también se benefician de sistemas cooperativistas). Desde 2005, la región ha visto cómo el número de ganaderos se reducía a la mitad (hoy son unos 2.000) y está empezando a comprobar que la fortaleza reside no en la unión per se, sino en «la unión para participar en la construcción de valor».

Y en ello se explica el interés en colaborar de las dos grandes empresas asturianas del sector. «Tendremos que hacer cosas conjuntamente y, aunque no me atrevo aún a anunciar nada, sería una grandísima satisfacción personal», remataba el presidente de Industrias Lácteas Asturianas (Ilas), Francisco Rodríguez. Está dispuesto a 'buscar fórmulas' que lo permitan, ya que, en su opinión, «no habría nada más deseable y constructivo. Sería una muy buena noticia para Asturias». En la misma línea, Tellado confirmaba: «El mundo del futuro es el de sumar fuerzas y esfuerzos». Ensalzó a Ilas como empresa “visionaria” que ha sabido crecer en el mercado exterior y puso en valor la posición privilegiada de CAPSA en el mercado nacional. «Si nuestra colaboración crea valor, estaremos encantados de trabajar juntos».

También Rodríguez quiso dejar clara su visión del sector. Los grandes excedentes, recordó, no vienen de los grandes países, sino de «los pequeños, que producen 10 y 20 veces más de lo que consumen. Y esos son los que ahora piden a la UE una reducción lineal de la producción». El empresario identificó ésta como una de sus mayores preocupaciones e incidió en que, aunque es innegable que al ganadero le vendría bien «un cheque para paliar los bajos precios», la reducción debería recaer «sobre los países que están produciendo esos excedentes». Que un país como España, que «produce menos de lo que consume, aumente su dependencia del exterior sería pan para hoy y hambre para mañana». No tiene sentido, zanjó, que «el país renuncie a participar en el mercado en condiciones de igualdad».

También participó en el debate la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Gobierno regional, María Jesús Álvarez. Ella señaló que «un aumento de la producción de leche a nivel nacional que no contemple el aumento de la capacidad industrial no podrá competir con el producto transformado» que llegue de otros países. Reconoció que la situación de 'tormenta perfecta' en el sector a nivel global permitía una moratoria del sistema de cuotas, pero «la Comisión no quiso».

La consejera advirtió de la importancia de «ser capaces de cambiar la posición de la CE, que no puede seguir de perfil» y criticó, también, al Ministerio de Agricultura, cuya posición, «a pesar de ser consciente de que la interinidad le resta fuerza», opinó, «debe ser más beligerante».

«Tenemos que mejorar las bases territoriales de explotación, manteniendo las políticas de concentración parcelaria, ya que eso ayuda a disminuir los costes de producción y es un elemento de competitividad», añadió.

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