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Maikel Rodríguez, en el comedor de V. Crespo, en Gijón.
Maikel Rodríguez, en el comedor de V. Crespo, en Gijón. / Andrés Suárez

«Busco vinos que me den tranquilidad»

  • Maikel Rodríguez Cortina, Segundo Sumiller de Aponiente

  • El joven sumiller gijonés, segundo en el restaurante Aponiente, trabaja en diciembre en V. Crespo, donde comenzó su carrera

Maikel Rodríguez Cortina (Gijón-1992) es el segundo sumiller del restaurante Aponiente de Ángel León. Su primer contacto con la cocina surgió en el restaurante de su madre,Cristina Cortina, La Pradera Campanal, como castigo por haber suspendido.Y le cogió el gusto. V. Crespo le dio la oportunidad después de acabar sus estudios en la Escuela de Hostelería de Gijón y, ahora, su futuro pasa por muchos páises, donde quiere ir a aprender para, quizás, montar su propio negocio.

–Tiene 23 años y ya es segundo sumiller en un restaurante como Aponiente.

–Bueno, empecé llevando el agua, copas de vino.. Y Juan Ruiz, mi maestro, me enseñó muchas cosas. Me metió en el mundo del Jerez y poco a poco fui cogiendo más responsabilidad hasta llegar a ser su mano derecha.

–La mano derecha de un sumiller más que premiado.

–Este año fue nombrado como mejor sumiller de Europa. No me quejo ni de maestro ni de sitio.Ellos saben que lo dejé todo por estar allí.

–¿Qué planes tiene?

–Aponiente no lo veo como un punto final.Ahora estoy en V. Crespo durante el mes de diciembre, donde empecé cuando acabé la formación y donde Marcos, el hijo de Vicente, me abrió las puertas, me dejó meter mano en su bodega y descolocársela. Aprovechando el descanso en Aponiente, viajaré a Holanda, a De librije, un Hotel de 5 estrellas con un restaurante 3 estrellas Michelin.Es una gran oportunidad, y también en estos meses pasaré una temporada en Barcelona. Después quiero ir a Francia, a algún sitio donde pueda aprender más en la cuna del vino y, quizás, en un futuro tener mi propio negocio.

–¿Qué cree que es lo más importante para se sumiller?

–La honestidad. Ser honesto con el cliente.Tratar de adpatarte a su gusto, al momento...

–Y parece que saber idiomas.

–Sí, lo es.Yo en inglés me defiendo bien y ahora voy a empezar con el alemán y con el francés.

–¿Qué busca usted en un vino?

–Que sea redondo.Que cambie un poco en la boca, que me recuerde a cuando éramos pequeños y no teníamos problemas. Que me calme, que me dé sensación de tranquilidad. Que no me deje gustos secos ni amargos. El vino, como la vida, son sensaciones.

–¿Y en una sidra?

–Lo contrario. Yo asocio la sidra a los momentos de diversión con los amigos.Busco que sea rica, instantánea y que me deje la boca lista para tomar un culín más.

–¿Qué le parecen los vinos de Asturias?

–Son vinos muy interesantes, con la uva carrasquín, como la albarín, tanto en tinto como en blanco. Vinos que te pueden recordar a la tierra de Asturias, a los montes, con frescura, la acidez en su punto y que duran en boca. Son vinos muy interesantes, aunque de momento un poco caros. Yo espero que lleguen a tener su sitio entre los vinos de España.

–¿Tienen ese sitio enAponiente los vinos y las sidras asturianas?

–En la temporada que viene la tendrán, habrá algún vino de Asturias y alguna sidra que se tome cómodamente en mesa.

–¿Irán bien estos productos asturianos con el placton?

–El placton es un producto difícil de maridar. Aunque un Monasterio de Corias blanco seguro que va bien con él.Nosotros tratamos de que los vinos no estén por encima de los platos, sino de que los acompañen.

–Se asombrará cuando ve el placton en tantos otros sitios.

–El placton está en todas partes y eso es bueno. Descubrir una cosa y compartirla.

–Con tanto vino, tantas DO, Pagos, vinos... ¿Su trabajo es muy complicado?

–Todos los días hay que estar leyendo, probando, mirando en internet, estudiando, comprando libros... Si te quedas, con todas la novedades que hay, enseguida te quedas atrás.

–¿Qué vino con buena relación entre calidad y precio le ha sorprendido últimamente?

–Cucú, de la bodega El Barco del Corneta, un vino de Castilla-León, ecológico, que nos encanta.

–Y en casa, ¿qué vinos escogerá para esta Navidad?

–Bueno, todos trabajamos, pero en cuanto podamos juntarnos para comer... no sé, un bierzo como Pétalos, que me encanta, incluso para pescados.