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«Cantidad y calidad son incompatibles en el vino»

El bodeguero José Manuel Pérez Ovejas. /FRAN JIMÉNEZ
El bodeguero José Manuel Pérez Ovejas. / FRAN JIMÉNEZ

José Manuel Pérez Ovejas, director técnico de Hnos. Pérez Pascua: «Que España venda hoy menos vino, pero gane más, es bueno, significa que se está poniendo en valor la calidad»

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

José Manuel Pérez Ovejas lleva 28 años al frente de la bodega Hermanos Pérez Pascuas, que favoreció el nacimiento de la Denominación de Origen Ribera de Duero. Él, enólogo y director técnico de un negocio familiar, fue elegido el pasado diciembre bodeguero del año en España. Hasta el lunes, uno de sus caldos riega las cuartas jornadas Las Carnes de Viña Pedrosa, en las que participan medio centenar de restaurantes asturianos mediante iniciativa de la empresa de distribución Disceas.

Calidad desde la raíz. «La calidad de un vino empieza en el viñedo, en llevar a cabo una viticultura racional, exigente y profesional para conseguir una uva excepcional que permita que los caldos tengan una identidad y un estilo marcados. Somos una bodega familiar con viñedo propio, por lo que toda nuestra producción procede de nuestras 150 hectáreas. El autoabastecimiento aporta regularidad, equilibrio y un sello personal inconfundible, una identidad consistente en elaborar vinos con una buena estructura, peso, carácter e intensidad».

De 35 a 150 hectáreas. «Cuando mi abuelo cedió el negocio a mi padre y tíos, había 35 hectáreas. Hoy hay 150 a pleno rendimiento gracias a un crecimiento sostenido y prudente, sin ningún complejo y adecuado a nuestras posibilidades e infraestructura. El crecimiento del viñedo ha ido de forma acompasada con la inversión que llevamos a cabo en la bodega, de tal manera que ambos han llevado crecimientos paralelos. En nuestras 150 hectáreas mantenemos viñedos que plantó mi abuelo hace más de 80 años. Producimos una media anual de 550.000 botellas, dependiendo de la añada».

Producir menos, pero ganar más. «Que España venda hoy menos vino que hace unos años, pero gane más, es un buen dato; significa que se está poniendo en valor el vino de calidad y que el consumidor está dispuesto a pagar su precio. No es cuestión de vender muchas botellas, en el mundo del vino cantidad y calidad son incompatibles. Es mejor vender menos, pero hacerlo más caro. Es decir, facturar más para que las bodegas sean más rentables desde el punto de vista económico. España, con todas las denominaciones de origen que tiene y la calidad de sus caldos, tiene que competir con los mejores vinos de Francia e Italia. Lo que pasaba antes es que se asociaba el vino español con vino barato. Teníamos calidad, pero faltaba saber vender».

En el nacimiento de una DO. «Tenemos la satisfacción de haber contribuido al nacimiento y posterior desarrollo de la DO Ribera del Duero. Esta surgió en 1982, dos años después que nosotros. Éramos un grupo de bodegas particulares y cooperativas con enorme ilusión que creíamos en el vino de esta tierra. Había calidad, pero entonces no se valoraba, incluso se vendía a granel y sin etiquetar. Aun con medio muy limitados, se pusieron unas buenas bases, se trabajó mucho y todo dio sus frutos. En el año 85 nosotros empezamos a exportar nuestros vinos a Alemania, Estados Unidos y Canadá. Hoy llevamos a 35 países el 40% de nuestra producción».

De Ribera del Duero a Cangas. «Por los vinos que he probado y compañeros de profesión con los que he hablado, se está haciendo un trabajo en la DOP Vino de Cangas que ya merece una atención y un respeto. Poco a poco se están dando a conocer, si bien es cierto que las producciones son aún bajas. Es una zona que se está dando a conocer y que va a tener, a buen seguro, mucha importancia en el sector porque, además, cuidan el viñedo, apostando por recuperar variedades autóctonas».

Un 2018 esperanzador. «Queremos ser optimistas y superar la mala suerte del año pasado, cuando una helada a últimos de abril echó a perder la cosecha. Entonces pudimos rescatar un 40% de una producción normal, menos de la mitad, si bien esa pequeña añada fue excepcional en cuanto a calidad. Por el momento, la viña está brotando bien, pero el año está viniendo con algo de retraso porque no ha hecho bueno hasta ahora. Las lluvias que hemos tenido ahora han sido muy oportunas, ya que hemos tenido un final de año muy seco. Hay que ser aún muy prudentes y esperar a finales de septiembre y primeros de octubre, que es cuando tiene lugar la vendimia».

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