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EDUARDO JUANES

«Nos estamos europeizando mucho y eso es algo malo»

Eduardo Juanes - El Sauco
Propietario de El Sauco y presidente del Barrio de la Sidra de Gijón

«El Estado tendría que hacer algo más para acabar con la mentalidad de quien asocia salir de fiesta con emborracharse»

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

Eduardo Juanes lleva toda la vida vinculado a la hostelería. Sus padres inauguraron El Sauco, la sidrería de la que ahora se encarga él y que compagina con la presidencia del Barrio de la Sidra de Gijón, asociación que canaliza la actividad de Pumarín. La experiencia de Juanes le vale para analizar la evolución de la clientela y saber cómo afectan el botellón y leyes como la antitabaco a la hostelería.

La vida no sigue igual. «Que los tiempos han cambiado es algo que nosotros notamos mucho. Antes todo el mundo se conocía y se juntaba cuando entraba en el bar, mientras que ahora cada uno va más a su rollo; esto se nota, principalmente, en las cafeterías porque las sidrerías siguen animando a la clientela a disfrutar del tiempo acompañado. También han cambiado los gustos del público: bebidas fuertes como el coñac o el whisky han perdido clientela porque ahora se demandan más productos con menos graduación. Además, la gente se ha vuelto más sibarita y prefieren poco y bien que mucho y de calidad regular».

Barrio a barrio. «En determinadas zonas de Gijón se organizan más actividades que en otras, pero es porque en verano la oferta atiende a la zona turística. Creo que se podrían mover a otros barrios evitando la estacionalidad estival. ¿Qué pasa? Que siempre hay quien tiene el oído excesivamente fino;ahí noto que Gijón sigue siendo un pueblo. Al final, el Ayuntamiento tiene que bailar todas las aguas y no es fácil. Un ejemplo es la que se montó en el Solarón, cuando en cualquier lado de Asturias hay tres días de fiesta al año y no pasa nada. Aquí nos gusta mucho la folixa, pero es mejor cuando se celebra debajo de la casa del vecino. Nosotros recuperamos hace seis años la fiesta de San Miguel, en Pumarín, y no hemos tenido queja».

Cultura europea. «Lo que nos roba clientela realmente es la bajada de los sueldos y las nuevas tecnologías. Ante solo teníamos cuatro canales de televisión, mientras que ahora tenemos infinidad de opciones, además de ordenador, teléfono móvil y no sé cuantas cosas más. Cada vez se extiende más el concepto de salir de casa solo un poco y únicamente durante el fin de semana. Nos estamos europeizando mucho y eso es malo porque estamos perdiendo algo muy nuestro, esa forma de disfrutar del tiempo libre de verdad».

Bares siempre abiertos. «A pesar de que la clientela parece reducirse, el número de sidrerías, bares y cafeterías aumenta, pero tiene una explicación. Cuando una persona monta un establecimiento hostelero invierte muchísimo más dinero que el que monta una tienda de ropa. Por eso cuando alguien cierra un local de estas características, otra persona lo vuelve a abrir manteniendo el concepto. En el Barrio de la Sidra estamos cuatro locales habituales y otros tantos que son intermitentes porque abren y cierran».

Leyes a gusto de todos. «Todo lo que sea prevenir es bueno, así que si hay más controles de alcoholemia, me parece correcto. Más se notó la ley antitabaco, a la que ahora parece que estamos acostumbrados. De un tiempo a esta parte se ha reducido el tiempo dedicado a la sobremesa, que es lo que afecta a los hosteleros. Lo que no veo correcto es el botellón. Yo he sido joven y he ido a fiestas con una caja de sidra, pero ahora lo que buscan los chavales es emborracharse con el poco dinero que tienen. Esa es una mentalidad malísima y el Estado tendría que hacer algo más al respecto».

El coste de la sidra. «No conozco un producto más barato que la sidra, pues de los 2,70 euros que cuesta la botella se benefician el agricultor, el llagarero y el hostelero. Un refresco cuesta menos, pero si atendemos al precio final, vale más, de eso no hay duda, de hecho no sé el tiempo que nuestra bebida patria seguirá costando eso, algún día cambiarán las cosas y subirá de precio».

Los zombies atacarán Gijón. «El propósito de los establecimientos asociados al Barrio de la Sidra de Gijón fue y es animar el barrio a través de la sidra. ¿Cómo? Organizando eventos gastronómicos y lúdicos para disfrute tanto de los de aquí como de los turistas. Nuestra próxima actividad será el 13 de enero. Entre las once de la noche y las cinco y media de la madrugada haremos una gincana zombie en la que habrá pruebas de agilidad, puzles y muchas cosas más».

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