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Gastronomía
Cinco templos del chuletón en Asturias

Cinco templos del chuletón en Asturias

  • En la gastronomía es el momento del producto y, por tanto, de la carne. De las cocciones primitivas, y de los sabores puros. Es el momento del chuletón y en Asturias hay muy buenas opciones para disfrutarlo

Elaborar un buen chuletón depende, en primer momento, de tener buena carne. Sin despreciar la ternera, hablamos de cosas muy serias: animales viejos, bien cebados en su ciclo final de vida y una buena selección de chuleteros con una maduración adecuada. Da igual si es vaca o buey, hay quien prefiere la primera sobre el segundo por aportar mayor potencia de sabor. Yo la prefiero. Además importa que esté bien hecha, y cuando decimos bien hecha, nos referimos a que tenga el punto exacto, porque aunque siempre se dice que es cuestión de gustos, la carne tiene un punto correcto, en el que la grasa adquiere temperatura pero no se pierde, quedando todo el sabor para llevárselo a a la boca. Estos cinco restaurantes asturianos son templos del chuletón:

EL ASADOR DE ABEL (Argüelles, Siero)

Uno de los primeros y quizás el más regular de cuantos podamos encontrarnos en Asturias. Siempre, siempre tiene una calidad altísima. Una vez en la vida, al menos, hay que ir al Asador de Abel, tomarse un buen vino, comer algo que recomiende Abel Terente delante y terminar en la terraza disfrutando de un cordial en buena compañía. Vayan con tiempo, pero vayan.

LA BOLERA (Gijón)

Aquí oficia Cuco, un transgresor del método que ofrece una de las grandes chuletas de Asturias, solo comparable a la de Abel. No se dejen convencer por el pitu de caleya, que está muy bueno y vayan directamente al chuletón con sus pimientos. Elijan entre angus prime (buena textura y poco sabor) o la vaca. Personalmente siempre la vaca. Tomen un buen vino, porque la ocasión lo merece y, sean felices.

BISTRÓ DELOYA (Hotel Ayre, Oviedo)

Un asador urbano es el concepto que ha creado Javier Loya en su Bistró. Los elementos de la parrilla pasados por un refinamiento que hace olvidar que estamos en un asador. Nuestra recomendación es un menú totalmente carnívoro: steak tartar; costillas de cerdo en dos cocciones y de postre, chuleta de vaca. Se la cortarán frente a ustedes en un servicio de sala impecable. Una experiencia única que aúna como en ninguna otra parte refinamiento y producto.

ASADOR DE VEGA (Polígono Industrial de Granda 2, Siero)

Dicen quienes los conocen que los hermanos Trabadelo son los mejores parrilleros de la región. Maneras excéntricas de entender la hostelería que imprimen su carácter a las chuletas que sirven en De Vega. Ellos mismos son distribuidores de carne y en su parrilla, que abre solo al mediodía de los jueves, en horario de comidas y cenas los viernes y sábados, y las comidas del domingo, uno se encuentra piezas únicas. Desde el menú: cecina, criollo, chuletón (con patatas y pimientos), postre casero y vino crianza por 26 euros, uno vive una fiesta en sus instalaciones. Nada mejor que dejarse aconsejar.

LA OVEJA NEGRA (Oviedo)

No hace falta tener mucho sino tener bueno. En La Oveja Negra encontrará siempre un gran producto. Un poco de jamón de bellota, algo de coppa y queso curado. Después, para eso estamos aquí, una buena chuleta. Estará magnífica, porque Rufo es un hostelero que cuida lo que sirve a sus clientes. Nuestra recomendación es seguir esta liturgia en barra, como si no fuera a comerse todo lo que le proponemos. Invite a sus amigos y vaya trazando el plan: empiece con un buen Ribera del Duero, tome, por ejemplo, un Viña Pedrosa de Bodegas Pérez Pascuas, y vaya pidiendo el embutido: “pónganos un poco de jamón y algo de coppa” y casi cuando venga, pida el queso “¿Un poco de queso para acompañar?” y en un despiste de quienes le acompañan: culmine su propósito. Pida una chuleta.

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