Gastronomía
Los Caserinos, la vuelta al mundo desde casa

Los Caserinos, la vuelta al mundo desde casa

  • Una empresa familiar, muchas ganas de seguir creciendo y el escaso beneficio en la venta de leche fueron el motor que hizo que Los Caserinos comenzaran con la producción hace ya más de diez años

Su andadura en el mundo de los derivados empezó con la elaboración de quesos. Más tarde se adentraron en el mundo de los postres, como su archiconocido arroz con leche o su tarta de queso, hasta dar paso a los yogures.

La familia Amandi cree firmemente que el mundo de los lácteos con certificación ecológica es el futuro del consumidor. «La gente cada día más tiende a un consumo de productos saludables y naturales. En Madrid los colegios ya comienzan a demandar esta clase de alimentos para su servicio de comedor. La tendencia es cuidar más la alimentación, tanto por la salud como por conservar el entorno», explica Fernando Amandi.

Los yogures de leche ecológica y elaboración artesana se reconocen por su sabor, mucho más pronunciado y tradicional, «como los de antes». La cremosidad y la consistencia también les delata. Toda la materia prima para la elaboración es de ganadería propia y está certificada por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias, más conocido como Copae.

En Maoxu, en la parroquia de Grases (Villaviciosa) se encuentra su granja de vacas y cabras donde, además, se pueden encontrar animales autóctonos con el fin de que los niños que visitan las instalaciones puedan descubrir estas razas, a día de hoy en recuperación. La ovella xalda, la pita pinta, la asturiana de los valles o el gochu asturcelta ‘reciben’ a todo aquel que quiera conocer más a fondo estas razas tradicionales.

Su objetivo «no es crecer por crecer», sino poder vivir dignamente de un sector tan complicado como el mundo del campo y «sobre todo, seguir aportando productos de calidad al mercado». Su filosofía: mejorar cada día y conseguir clientes fieles que crean en su proyecto. Buscan estar siempre actualizados. Por ejemplo, cuentan ya con el certificado Halal, aquel que hace referencia al conjunto de prácticas admitidas por la comunidad musulmana.

Fernando Amandi anima firmemente a los productores a creer en la marca Asturias y exportar sin miedos. Su valentía y ganas han hecho que ellos ya hayan encontrado su trocito de tierra por el mundo.